Jueves, 1 de octubre de 2020

Portugal renueva el estado de emergencia hasta el 2 de mayo para consolidar logros y preparar la reapertura

La segunda quincena de abril será clave para encaminar los pasos hacia una reapertura social y económica confiable, gradual y asimétrica

Marcelo Rebelo de Sousa durante su discurso en el Palacio de Belén/ Foto: PRESIDÊNCIA DA REPÚBLICA PORTUGUESA

El presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa, firmó la noche de ayer jueves el decreto por el que se extiende el estado de emergencia en Portugal otros 15 días hasta el próximo 2 de mayo, una vez aprobado durante la tarde por el Parlamento.

En un discurso a la nación desde la residencia oficial del Palacio de Belén, en el habitual tono emotivo y directo con el que se dirige a los portugueses, Marcelo Rebelo de Sousa explicó las tres razones fundamentales en las que se basa la decisión de prorrogar por segunda vez el estado de emergencia, con la esperanza de que ésta “sea la última”, manifestó.

El presidente realizó un resumen de los logros conseguidos hasta el momento, en un combate a la Covid-19 que dividió por fases, dando a entender que una primera fase ocurrió durante el mes de marzo, actualmente nos encontraríamos en la segunda fase y en mayo comenzaría la tercera. El mes de abril se presentaba como fundamental para “ganar la segunda fase” y, según el presidente, Portugal la está ganando.

En primer lugar, Rebelo de Sousa mencionó las residencias de ancianos, cuya actividad “necesita más tiempo”. En este ámbito las palabras clave serían “detectar, rastrear, aislar y preservar”, dijo el presidente. “Consolidar esta tarea en un clima de contención es imperativo”.

A continuación, Marcelo Rebelo de Sousa recordó que Portugal es el cuarto país de Europa que más tests ha realizado por millón de habitantes y, sin embargo, el número actual de casos de Covid-19 confirmados está por debajo de “los 20.000 ó 30.000” que esperaban alcanzar en estas fechas según sus previsiones.

Portugal registra este viernes 19.022 infectados confirmados (subió un 0,96% en las últimas 24 horas, el porcentaje más bajo desde que comenzó la pandemia, con 181 nuevos contagios), 657 fallecidos y 519 recuperados. Hay 1.284 enfermos hospitalizados, 222 de ellos en cuidados intensivos (datos del Boletín Epidemiológico de la DGS el 17/04/2020 a las 12 p.m.).

Los especialistas admiten un freno en el crecimiento exponencial del contagio, pero piden cautela, ya que Portugal no ha llegado aún al pico de la curva, una progresión que está siendo lenta, lo que permite ganar tiempo a su sistema de salud.

La finalidad durante esta segunda quincena de abril y primera de mayo sería estabilizar el número diario de ingresos hospitalarios generales así como en las unidades de cuidados intensivos, para garantizar la adecuada respuesta del sistema sanitario ante el aumento de contagios que podría producirse al pasar a un momento de mayor contacto social.

“Una cosa es convivir con el virus de forma abierta sabiendo que la cosa está controlada. Otra es ir hacia atrás y provocar recaídas ya experimentadas en sociedades que conocemos”, advirtió.

Por último, el presidente expuso la razón más relevante para justificar esta prórroga: ofrecer tiempo al Gobierno para definir los criterios para la reapertura gradual de la sociedad y la economía portuguesas a partir de primeros de mayo, todo ello conforme “tiempos, modos, territorios, áreas y sectores” de una manera que consiga “crear seguridad y confianza en los portugueses”.

El estado de emergencia está en vigor en Portugal desde las 0:00 horas del 19 de marzo y ya fue renovado una vez.

Reapertura gradual por sectores y zonas geográficas

El nuevo decreto de estado de emergencia prevé ya la posibilidad de concretar la apertura de algunos servicios por sector económico, con horarios de funcionamiento adaptado en función del tamaño de la empresa, del área de actividad y de su localización geográfica.

Según recoge el decreto sería una reactivación “gradual, por fases, alternada y diferenciada de servicios, empresas y establecimientos”.

El martes 14 de abril el primer ministro portugués, António Costa, y el ministro de Economía, Pedro Siza Vieira, se reunieron en São Bento con un grupo de más de 25 economistas y expertos con el fin de preparar el próximo escenario económico en Portugal.

Según un estudio realizado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) junto con el Banco de Portugal, el 82% de las empresas ha continuado funcionando durante la peor fase de esta crisis, aunque gran parte de ellas parcialmente.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha pronosticado para Portugal una caída del PIB del 8% en 2020, aunque indica que la economía empezará a recuperarse a partir de la segunda mitad del año.

Mayo: entre las expectativas y la cautela

El presidente hizo depender la tercera fase de combate a la pandemia, a desarrollarse en mayo, de cómo trascurra este final de abril en relación a los objetivos propuestos.

Confió en que una continuidad en la gestión sanitaria de la crisis con los mismos criterios seguidos hasta ahora, “bien encaminada”, y una reapertura “bien ponderada” serán las variables que consigan que la sociedad y la economía portuguesas encaren este nuevo tiempo con confianza.

“Mayo debe ser el puente entre el deber y la esperanza”, afirmó Rebelo de Sousa. Por eso, el presidente considera que el Gobierno necesita estos 15 días de prórroga para “preparar cuidadosamente una salida a la crisis”.

Esta segunda quincena de abril será crucial para que el país consolide las pequeñas victorias en su lucha contra la pandemia. “Tenemos que evitar la desilusión de, por precipitarnos en abril, echar a perder mayo”.

Un reconocimiento especial a mayores, niños y alcaldes

“Una palabra para los de mi edad…No desconfíen, nadie quiere encerraros en un gueto, dividiendo a los portugueses entre los que resisten y son imprescindibles y los frágiles descartables. Cuidar de vosotros es diferente de minusvaloraros”, manifestó el Presidente Rebelo de Sousa en su discurso.

A los “más jóvenes entre los jóvenes” les felicitó por su forma de reaccionar ante “el mayor shock de vuestras vidas”.

Marcelo Rebelo de Sousa ofreció a los alcaldes su apoyo incondicional frente a las difíciles decisiones que han tenido que tomar, manifestando que no aceptará controversias a posteriori. “Si alguien, pasado este momento más grave de la crisis, cuestionase decisiones dramáticas de solución pública tomadas de buena fe seré el primero en dar testimonio de hasta qué punto fue esencial vuestro papel de proximidad”.

El ‘milagro portugués’, ¿suerte, humildad o lógica?

Han sido muchos los elogios que Portugal ha recibido en relación al manejo de esta crisis provenientes de otros países. Muchos lo han puesto como ejemplo de atención serena frente a la pandemia que se avecinaba, pero sin minusvalorar la realidad evidenciada por lo vivido en otras sociedades, de ‘aprender en cabeza ajena’.

“Es bueno que fuera digan ‘el milagro portugués’, nosotros sabemos que no es un milagro; es fruto de mucho sacrificio, es fruto de que quien tiene responsabilidades políticas ha escuchado a los expertos en la fase decisiva… Es fruto de que todos nosotros hayamos entendido el desafío y actuado pronto y de que hayamos estado solidarios y movilizados en todo momento, con disciplina, diligencia, determinación y coraje”.  

Alabó Rebelo de Sousa la unión de todos los líderes políticos, sociales y económicos durante los momentos decisivos, por encima de sus divergencias. Reconoció la labor del primer ministro Costa y su gobierno “que han hecho de este combate el combate de su vida”.

“Si esto es un milagro, como los de fuera dicen, entonces nosotros, el pueblo portugués, somos un milagro vivo hace casi nueve siglos. Si esto es un milagro, el milagro se llama Portugal”.