Amigos

Amigo señor Manuel; en semanas pasadas hemos repasado hechos históricos de nuestro pueblo de Villaflores, lugar con muchos años de actualidad como bien dejó escrito en su libro el-Visitador Episcopal-, Garci Hurtado de Avendaño- que llegó a este lugar a principios del siglo-XVIII-. Pero el-Censo de la Corona-, ya menciona: “El Concejo de Villaflores- del-Cuarto de Valdevilloria- en el-Siglo XVI-.

Pues somos viejos, sí.

Claro; viejos y organizados: “Pues aquí fundó el beneficiado-Sancho Martín-, una-Pía Memoria- de 40 fanegas de trigo que se dan de limosna en las-Tres Pascuas- y apostillaba… repártase bien estas limosnas.

Y tampoco tiene desperdicio otra -Pía Memoria-, de –Alonso Martín- Presbítero-: “De cien fanegas de trigo que mando se presten a los vecinos pobres y añadía; aquí hay un hospital maltratado y sin camas. Su renta de diez mil maravedís se gastan en rentas y reparos. Mandé que se compraran camas y que se repare”.

¡Me dejas asombrado del trasiego que se traían!

Estoy pensando; que tal vez, hasta alguno de estos protagonistas fuese pariente suyo señor Manuel, alguno de aquellos 102 vecinos que había en el pueblo, de los que 100 eran pecheros (no pagaban impuestos) y dos clérigos.

¡No creo hombre! Aunque sentimentalmente me considero un miembro más de esta antigua comunidad de gentes rectas y austeras; que conservamos el orgullo castellano de no ser más que nadie, pero tampoco menos.

Señor Manuel.

Dime rey.

¿Recuerda usted a nuestro maestro-Don Vidal Martín-, que siempre nos decía en latín: “Quos natura non dat salmantica non praestas”. (Lo que la Naturaleza no da Salamanca no presta).

Cómo no me voy acordar; si aún me duelen las manos de sus “caricias” con la regla cuando confundía un gerundio. Pero ello no quita, para recordarle con cariño y también su buen hacer como maestro. Y… te das cuenta que han pasado ¡80! años de aquello.

Vamos que me doy. Pero hablaremos otro día del perfil de-Don Vidal. Hoy me apetece hablar de personas (alguna muerta) que pasaron, por aquí, y dejaron también su huella durante un tiempo.

¿Se acuerda usted de-Juan Carlos Viforcos?

¿Él Practicante? Pues claro. Gran persona con mucha empatía, buen amigo y un artista.

Perfecto amigo; ha dado usted en el clavo en pocas palabras-amigo y empatía-, además de artista. Pues-Viforcos (q.e.p.d) con sus dibujos (ver foto), a plumilla deslumbraron a cientos de personas que contemplaron sus minuciosos trabajos. Él, que estaba impresionado por la cultura y el arte clásico, supo captar la belleza del cuerpo humano y muchas veces; la profundidad de lo religioso y el misterio de las cosas.

Menciona usted-Amistad- y decía alguien: “Tener amigos es una condición necesaria para alcanzar la felicidad”.

¡Gran verdad! Yo le oí decir a un –Notario- que vino una vez al pueblo para tramitar un testamento y que quedé con “ello”: “Un verdadero amigo es alguien con quien puedes ser tú mismo”.

Así es señor Manuel, pero no quiero quitarle ilusiones con lo que decía otro: “El número de amistades que el ser humano es capaz de mantener es limitado, de dos dígitos a lo sumo”.

¡Yo tenía entendido que 5!

También puede ser, ya que un estudio bien documentado sostiene que; a partir de los 25 años, podemos contar las amistades con los dedos de una mano. Yo mantengo que a partir de una cierta edad, se mantienen muchos pero es cierto que ya hay otros intereses y circunstancias y el círculo tiende a estrecharse.

Pues eso.

Le puedo decir por mí parte, que el otro día tuve una comida en-Peñaranda de Bracamonte-,  con-Eugenio Fraile (ver foto) amigo que persiste desde hace muchísimos años de aquí, del pueblo. Yo siempre he considerado esta amistad tan valiosa, tanto cómo la que ahora mantengo con usted. Eugenio y yo no brindamos con vermú, pero sí con otras viandas de tostón pura delicia y buen vino. Además en ambos casos el de usted y Eugenio, tengo la suerte de que “obligatoriamente” tengo que verles personalmente; pues ninguno de los dos maneja whatsApp ni otros artilugios.

¡Mejor! Así no se confunden los “contactos” y las buenas relaciones. Qué son cosas muy distintas.

Señor Manuel… ya “sacó” usted el “colmillo retorcido”.

Y, después de haber dado un pequeño repaso a  la antigüedad de su pueblo (aún nos queda “materia” para más Artículos), hablar con cariño de personas que pasaron por aquí y de la-AMISTAD-, hoy queremos terminar con una-REFLEXIÓN-: “El único factor que explica por qué algunas personas son más felices que otras; es la calidad de sus relaciones”. Pues eso.