Miércoles, 27 de mayo de 2020

El vino, el queso y la insuficiencia de cereales preocupan al sector agropecuario en Portugal

Cultivar tierras en barbecho y ayudas a los productores, entre las propuestas que el Ministerio de Agricultura portugués negocia en Bruselas
Vinos y quesos de la Beira/ MARTÍN-GARAY

Maria do Céu Albuquerque, ministra de Agricultura de Portugal, ha señalado esta semana que hay ciertas actividades económicas del sector primario portugués que están sufriendo especialmente las consecuencias económicas de la pandemia de COVID-19.

La ministra ha identificado las áreas de negocio que estarían siendo más perjudicadas: las flores y plantas ornamentales, por dedicar el grueso de su producción a la exportación, ahora detenida; el vino, que “comienza a presentar algunas debilidades”, según refirió la ministra; el queso, sobre todo de cabra y oveja; las carnes de razas autóctonas consumidas tradicionalmente durante la Pascua; y las verduras frescas, por la desconfianza de la población hacia el consumo de vegetales crudos en este momento.

Además, ha advertido sobre la escasez de cereales a la que se podría enfrentar el país, principalmente de los cereales dedicados a la alimentación del ganado.

Por ello, Albuquerque informó que ha solicitado a la Comisión Europea la autorización para aplicar medidas excepcionales en estos sectores donde las ventas se han paralizado, unas ayudas que la ministra quiere tramitar de forma urgente.

Asimismo, el Ministerio de Agricultura portugués negocia con Bruselas la autorización para que algunos campos en barbecho puedan ser utilizados excepcionalmente para el cultivo de cereales o para el pastoreo, “durante esta fase y de forma muy excepcional”, matizó la ministra.

El presidente de la Comissão Vitivinícola Regional da Beira Interior (CVRBI), Rodolfo Queirós, en declaraciones a SALAMANCA AL DÍA, asegura que desde la segunda semana de marzo las ventas han caído entre un 30 y un 50% para los productores de esta región, incluyendo el mercado nacional y exterior. “El año pasado exportamos el 23% de nuestra producción, en enero y febrero estábamos incluso superando esa cifra, pero ahora la exportación paró”.

La Beira Interior es una región situada en el interior centro de Portugal, una zona históricamente productora de vino que actualmente cuenta con unas 16.000 hectáreas de viña, donde sus productores han invertido en internacionalización durante los últimos años.

Queirós refiere que los principales países hacia donde exportan son Estados Unidos, Canadá, Brasil, Alemania, Reino Unido y Francia, países muy afectados por la pandemia. Otros de sus importadores habituales, como China, Angola o Rusia, tampoco son una opción en este momento.

Respecto a posibles soluciones para el sector, el presidente de la CVRBI manifiesta haber entrado ya en contacto con otras comisiones vitivinícolas regionales y con el Instituto de la Viña y del Vino (IVV), para que sea su interlocutor con el Ministerio de Agricultura, del que esperan una negociación con Bruselas que ofrezca una solución común a nivel europeo. “Europa tiene los mayores productores de vino del mundo, como son Francia, España, Italia y Portugal, sería deseable adoptar medidas comunes para paliar la crisis a la que se enfrenta todo el sector enológico europeo”.

Según informa Queirós, en la región portuguesa de la Beira Interior se producen entre 22 y 25 millones de litros de vino al año, unos cuatro millones y medio de ellos dentro de la denominación de origen.

Mirando hacia el horizonte en el medio plazo, situándonos en el escenario de la próxima vendimia, Rodolfo Queirós piensa que, llegado el caso, tendrían que adoptarse medidas profilácticas que garantizasen “el máximo cuidado”, dotando a los vendimiadores de equipos de protección individual. No obstante, el mayor problema podría ser el espacio dentro de las bodegas, pues sin salida de stock “los productores no tendrán sitio para el nuevo vino”, señala.

“Ahora estábamos lanzando la Rota dos Vinhos da Beira Interior. Con esta situación, este proyecto de enoturismo también ha quedado en espera”. La Rota dos Vinhos da Beira Interior es una iniciativa impulsada por la CVRBI, junto con la entidad Turismo do Centro y los municipios de Figueira de Castelo Rodrigo, Fundão, Guarda, Oleiros, Pinhel y Vila Velha de Ródão.

La Comisión Vitivinícola de la Región Beira Interior aglutina cerca de cuarenta productores, entre los que se encuentra João Carvalho, de la Quinta dos Termos, una finca situada en Carvalhal Formoso (Belmonte), en la falda sur de la Serra da Estrela.

Afirma Carvalho para SALAMANCA AL DÍA que estas últimas semanas han caído significativamente las ventas, ya que gran parte de su clientela está formada por restaurantes y hoteles. “Entre nuestros clientes tenemos 800 restaurantes, que estos días están cerrados. Las licorerías van tirando, pero estamos pasando un mal trago”.

En este momento del ciclo anual, las explotaciones siguen con los cuidados de la viña, para lo que continúan necesitando bienes y mano de obra. “Continuamos invirtiendo en los viñedos, pero sin tener ingresos”, apunta Carvalho.

En cuanto a las ayudas genéricas para empresas que ya propuso el gobierno portugués, João Carvalho asegura que son créditos financieros al uso, negociados caso a caso con los bancos, al tipo de interés habitual.

Gilberto Igrejas es el presidente del Instituto dos Vinhos Douro e Porto (IVDP) y de momento prefiere no hacer declaraciones sobre el impacto que la pandemia podría estar causando en esta denominación de origen, tradicionalmente orientada a la exportación, con los vinos de Oporto como exlibris de la economía portuguesa derivada del sector agrario. Asegura que hasta finales de abril no tendrán números exactos que les permitan valorar si sus ventas se han visto significativamente afectadas por el contexto internacional, ya que los meses de invierno son habitualmente flojos en la exportación de vinos de Oporto y Douro.

Otro de los sectores que apuntaba la ministra Albuquerque era el del queso. SALAMANCA AL DÍA habla con Sonia Marroyo, de la Queijaria Tradicional Joaquim Duarte Alves, en Soalheira (Fundão), tierra de quesos. En esta comarca de la Beira Baixa la cría de ganado ovino y caprino y consecuentemente los productos lácteos son una actividad económica fundamental de la que viven muchas familias.

Se trata normalmente de empresas pequeñas, cuya producción se vende básicamente en el mercado interno, especialmente en el comercio tradicional y de delicatesen, además de en las ferias del sector. “Nosotros no trabajamos las grandes superficies, donde han comprado mayoritariamente los portugueses para el confinamiento. Las tres primeras semanas nuestras ventas han descendido un 80%, aunque esta última semana parece que está mejorando un poco, porque la gente está volviendo a comprar lo de siempre y donde siempre”.

Pero no solo las ventas son la preocupación de esta empresa familiar, sino también la producción. No pueden continuar elaborando queso al mismo ritmo si no dan salida a las existencias que tienen guardadas. Al igual que el vino, el del queso también es un problema de espacio.

“Nos encontramos en el pico de la leche, en el momento del año que más leche hay, y no podemos aprovecharla”, comenta Sonia.

En esta adecuación a las nuevas circunstancias, esta productora opina que es fundamental coordinarse con los ganaderos. “Les hemos propuesto que reduzcan el tiempo de ordeño y que se vuelvan a cubrir las ovejas durante las próximas semanas para que haya un nuevo pico de leche antes de Navidad. Ahora también es absurdo que gasten dinero en pienso”.

Asegura Sonia Marroyo que algunas queserías están renegociando a la baja el precio del litro de leche con los ganaderos, lo que le parece inmoral, además de no solucionar el problema. “En este momento debemos ser más humanos que nunca; yo no voy a ganar lo mismo que el año pasado, pero que el productor tampoco pierda; para qué quiero la misma cantidad de leche más barata si luego no puedo hacer nada con ella, si no vendo”.

Los afamados quesos de la Beira Baixa son elaborados con leche de oveja, de cabra o mezcla de ambas, con diferentes procesos de curación. Entre los de la denominación de origen, los más conocidos son el Queijo Amarelo y el Queijo Picante.

Estas queserías de Fundão se promocionan junto a otras comarcas queseras a través de la Asociación Ruta Europea del Queso, de la que hasta la fecha forman parte 19 municipios queseros pertenecientes a nueve regiones de España y Portugal. El proyecto nació en 2014 con el objetivo de “impulsar las relaciones entre el sector agroalimentario y turístico para generar riqueza en el territorio rural”, según se autodefine la asociación, que pretende crear un itinerario europeo del queso, pero con el foco puesto en la sostenibilidad del modo de vida de los pueblos.

El Ministerio de Agricultura portugués ha lanzado la campaña “Alimente a quien lo alimenta”, para que los consumidores apoyen el sector primario de su comarca adquiriendo más que nunca productos de cercanía, en estos días en que se hace visible de forma evidente la importancia que el mundo rural tiene para el funcionamiento de un país.