¿Afrontaremos la contaminación?

El centro de Paris a principios de Febrero, desde la Torre Eiffel.

Otra semana más seguimos confinados para conseguir la desaparición del virus invasor. Este tiempo está siendo, una vez más, un magnífico ejemplo de lo que piensan algunos de este país: que es sólo suyo. En la política española la irresponsabilidad, y la estupidez, sigue muy presente. Es muy preocupante ver apenas a alguien en la derecha sacando conclusiones, y reflexionando con seriedad sobre qué debemos hacer para salir de esta con bien, toda la ciudadanía.

Esta semana ha reaparecido el problema de la contaminación. Ecologistas en Acción presentó un informe sobre el impacto en el medio ambiente urbano de las actuales medidas de cuasi paralización del país. Su principal conclusión es “que la reducción drástica del tráfico se está traduciendo en una mejora sin precedentes de la calidad del aire, muy por debajo de los límites legales y las recomendaciones de la OMS.” Lógicamente esto “se ha producido en el marco de una situación extrema, en absoluto deseable, que está provocando muertes y graves problemas a muchísimas personas.”

Niveles de dióxido de nitrógeno antes del confinamiento y días después. Agencia Espacial Europea.

Los actuales niveles de contaminación por dióxido de nitrógeno (NO2) en las ciudades no llegan más allá del 55 % de los habituales. Recordemos su responsabilidad en unas 7.000 muertes prematuras cada año en España, según el Instituto de Salud Carlos III y la Agencia Europea de Medio Ambiente. La situación creada por la pandemia ratifica algo en lo que insisten ecologistas y la comunidad científica: “la reducción del tráfico motorizado en las ciudades tiene claros efectos en la disminución de la contaminación, algo que a su vez supone una importante mejora de la salud pública.

Y nos enteramos de más consecuencias. Según la “Harvard University T.H. Chan School of Public Health” los pacientes con coronavirus en áreas con altos niveles de contaminación del aire antes de la pandemia, tienen más probabilidades de morir por la infección que los pacientes en partes más limpias del país, refiriéndose a Estados Unidos. El estudio está a falta de revisión, pero en otras crisis parecidas ya se llegó a estas conclusiones. No es por una relación directa causa-efecto, se agrega a otros factores para agravarlos. También podemos ver información sobre los efectos negativos de la perdida de biodiversidad, y de la invasión humana de los pocos reductos naturales que subsisten, incluso de la posible vinculación con la trasmisión del coronavirus actual a los seres humanos

Tras la crisis estamos obligados a cambiar las políticas de movilidad urbana sin excusas, para centrarse de forma decidida en el peatón, medios de transporte sostenibles como la bicicleta y el transporte público. No se puede olvidar afrontar el Cambio Climático y la contaminación como graves problemas amenazando nuestras vidas. Ya he insistido en la necesidad de desmantelar el modelo económico neoliberal, destructor del medio ambiente, que nos ha traído hasta esta situación. Quien piense en continuar como si no hubiera pasado nada tras la pandemia, obviando los problemas ambientales y la desigualdad social, solo demuestra su irresponsabilidad.