Me visto de atracador y voy a por el pan

Cada poco hago esto: me visto de atracador y voy a buscar el pan. Soy panero de toda la vida, me viene de mi abuela, creo. La vi comer de postre uvas con pan y tan ricamente ella, como un pastel de manzana. Como la cabra siempre tira al monte acabaremos por volver al abrazo, a los besos y a tocarnos para trasmitir cariño, amor o amistad. O buenas vibraciones, que eso se hace de cerquita o piel con piel. Mientras tanto este mundo desconocido que vivimos desde hace casi un mes nos va a trastornar un poco la cabeza, a unos más que otros, depende del mueblerío con que la adorne.

 Al principio mucho “resistiré” y tal pero a estas alturas de la película yo creo que nos va haciendo falta un psicólogo, que (apúntenlo) va a ser una profesión en auge de aquí a pocos meses. Yo vengo a la tienda de miranda cada dos o tres días, a pelar la pava un poco con los colchones. Y noto que alguno me mira mal porque aquí dentro me quito la mascarilla. Yo le devuelvo la mirada impertinente y le insto a que deponga su aptitud a la par que  grito: ¡y no me toques las pelotas porque a ver como cojones voy a pagarte!.

 Y ahora me dicen que se ha muerto mi amigo del alma Vicente de la Calle.

 Esto es todo tan subrealista que a veces noto que se me va la olla.