Miércoles, 27 de mayo de 2020

Medio siglo sin el campo del Calvario

Es evidente que, para la mayor parte de los actuales vecinos de la provincia, el estadio de fútbol salmantino por antonomasia es el estadio Helmántico, pero no siempre fue así, y hubo un tiempo, no tan lejano, en el cual los terrenos que hoy ocupa el estadio de la desaparecida Unión Deportiva Salamanca no pasaban de ser un simple prado del término de Villares de la Reina.

Y es que, hasta el año 1970, la Unión jugaba en plena ciudad de Salamanca, en el barrio de San Bernardo, y el nombre de su estadio, El Calvario, se debía precisamente a que se ubicaba en el camino del cementerio, ocupando el espacio en el que desde hace varias décadas se sitúa la estación de autobuses de Salamanca.

El Calvario fue una de las dos casas que tuvo la extinta UDS, y precisamente aquella en la que más años disputó sus partidos como local, desde 1923 hasta 1970, es decir, 47 años, frente a los 43 en que lo hizo en el Helmántico, que ejerció de morada unionista entre 1970 y 2013.

La historia del estadio del Calvario, por tanto, se remonta a 1923, año en el que fue fundada también la Unión Deportiva Española (posteriormente renombrada Unión Deportiva Salamanca en 1932), si bien el estadio fue ligeramente posterior a la fundación del club. Así, si la Unión fue fundada el 9 de febrero de dicho año, la compra de los terrenos para la construcción del estadio acaeció el 8 de marzo, demorándose hasta el 1 de mayo de 1923 su inauguración futbolística, con un encuentro amistoso entre la Unión Deportiva Española y el Salgueiros portugués, que finalizó 4-4.

Por otro lado, en el estadio del Calvario no se hizo esperar demasiado la primera gesta de la Unión, y así, en la primera temporada del club y del estadio, el equipo se proclamó vencedor del Campeonato Regional Leonés de 1924, que había disputado con el Zamora y la Cultural Leonesa, tras haber vencido a ambos equipos por 3-0 en El Calvario, siendo el primer título oficial del recién nacido club.

 

Pero El Calvario no se mantuvo siempre con su imagen original, sino que también fue introduciendo mejoras y reformas. De este modo, la primera reforma del estadio no se demoró en demasía, teniendo lugar en la temporada 1927-1928, cuando se creó una tribuna con asientos para 250 personas. De más calado, sin embargo, fueron las mejores propuestas por la directiva unionista en la temporada 1941-42, que desembocaron en la ampliación del aforo del Calvario hasta los 7.000 espectadores en la temporada 1942-1943.

 

Entretanto, se dio la primera visita del Real Madrid (entonces denominado Madrid Foot-Ball Club) a la ciudad de Salamanca, el 9 de junio de 1935, disputando con la Unión un partido amistoso en El Calvario, que acabó en tablas, 1-1.

 

Y apenas un año después, en 1936, llegó un ascenso histórico para la Unión Deportiva Salamanca, que logró alcanzar la Segunda División con El Calvario convertido en un fortín, obteniendo con ello el derecho a jugar la entonces denominada Copa de la República, que hoy conocemos por Copa del Rey.

 

Así, la Copa llegó a Salamanca el 1 de marzo de 1936, cuando El Calvario acogió el partido entre la Unión Deportiva Salamanca y el Club Deportivo Nacional de Madrid, encuentro que finalizó con empate, 2-2.

 

De este modo, la primera victoria en Copa en el campo del Calvario aún tuvo que esperar hasta el 19 de marzo de 1936, cuando la Unión venció 2-1 al Valladolid Deportivo (actual Real Valladolid), hecho que sin embargo no evitó la eliminación del equipo salmantino, que no consiguió pasar la fase de grupos, en una Copa con un formato muy diferente al actual en su fase inicial.

 

En cuanto al debut en Segunda División, este se hizo esperar tres años, ya que la Guerra Civil dejó al fútbol nacional sin competiciones, no pudiendo debutar la Unión en Segunda hasta 1939, cuando la competición estaba formada por cinco grupos, quedando encuadrado el Salamanca en el grupo I, junto al Deportivo de la Coruña, el Racing de Ferrol, el Sporting de Gijón, el Stadium de Avilés (actual Real Avilés), el Valladolid, el Torrelavega y el Oriamendi de Gijón.

De esta manera, el 10 de diciembre de 1939 el estadio del Calvario acogió el primer partido de Segunda División de la historia salmantina, que finalizó con un 1-1 entre la Unión Deportiva Salamanca y el Sporting de Gijón, debiendo esperar los unionistas hasta el siguiente partido liguero en El Calvario, el 24 de diciembre de 1939, para lograr su primera victoria en Segunda, un 2-1 frente al Stadium de Avilés. Pero la victoria más abultada lograda en el viejo estadio en dicha temporada fue el 8-1 que le endosó la Unión al Valladolid el 25 de enero de 1940.

Por otro lado, uno de los hitos vividos en El Calvario fue la fase de ascenso que jugó la UDS en la temporada 1941-42, cuando quedó segunda en su grupo de la fase inicial de la Segunda división, ganando con ello el derecho a jugar la fase de ascenso a Primera, la cual sin embargo no logró alcanzar, subiendo de categoría Betis y Zaragoza en dicha fase, en la que el Salamanca solo logró una victoria, la cosechada 4-3 en El Calvario ante el Real Gijón (actual Sporting).

De este modo, fueron pasando los años, y se fueron sucediendo diversas ediciones ligueras y de Copa por el campo ubicado en la actual estación de autobuses salmantina. Así, El Calvario acogió el 26 de abril de 1942 el partido copero contra el Atlético Aviación (actual Atlético de Madrid) que finalizó con victoria salmantina por 1-0, mientras que un año después, el 2 de mayo de 1943, tuvo lugar en dicho campo el primer partido oficial entre la Unión Deportiva Salamanca y el Real Madrid, que acabó con la victoria de los madridistas por 0-1.

En cuanto a la competición liguera, El Calvario fue escenario de cinco ascensos a Segunda División de la UDS (1936, 1945, 1949, 1960, 1969), así como, en la otra cara de la moneda, cuatro descensos a Tercera (1943, 1946, 1954, 1964), habiendo jugado el club quince temporadas en Segunda en dicho campo.

Pero todo llega a su fin, y en 1966 se empezó a vislumbrar el final del mítico estadio del Calvario, cuyo solar se recalificó y pasó a considerarse edificable, si bien aún le quedaban casi cuatro años de vida como estadio, llegando a debutar en el mismo en la temporada 1966-1967 Vicente del Bosque como jugador del Salmantino, filial de la Unión.

En estos años, la idea de construir un nuevo estadio fue cobrando forma y, aunque la directiva unionista pensaba en Salas Bajas como ubicación ideal para el mismo, lo cierto es que finalmente se acabó decantando por comprar el Prado Panaderos, en Villares de la Reina, que resultaba una compra mucho menos dificultosa para las arcas del club. Una compra que fue respaldada por Asamblea Extraordinaria del Club el 26 de febrero de 1969, iniciándose unos meses después las obras para la construcción del estadio Helmántico.

Entretanto, El Calvario aún le tenía una última alegría reservada a la afición unionista, el ascenso a Segunda División en la temporada 68-69 de la UDS, logrado en el viejo campo con un empate 0-0 ante el Recreativo de Huelva. Una temporada en la que la Unión había compartido categoría con otro de los equipos históricos de la provincia, el Béjar Industrial, hoy en regional, el cual se despidió de El Calvario con una derrota por 2-0 ante el anfitrión, la Unión Deportiva Salamanca.

Finalmente, sin terminar la temporada siguiente, el 29 de marzo de 1970, el antiguo estadio del Calvario acogió su último partido de fútbol, con una amarga despedida por parte del club al que sirvió de hogar, que perdió 0-2 ante el Onteniente, debiendo fecharse la última victoria de la UDS en El Calvario el 15 de marzo de 1970, cuando venció 3-0 al Club Ferrol, hoy Real Racing Club de Ferrol.

En esta última temporada de este estadio mítico del fútbol charro pasaron por él clubes históricos como el Castellón (el 1 de marzo de 1970), el Español (el 25 de enero de 1970), el Osasuna (el 21 de diciembre de 1969), el actual Sporting de Gijón, entonces aún denominado Real Gijón (el 7 de diciembre de 1969), el Real Oviedo (el 5 octubre de 1969) o el Real Murcia (el 21 de septiembre de 1969).

Pero El Calvario acabó por poner punto y final a su historia como estadio, y así, el campo que fue la casa unionista durante casi medio siglo, donde nació y creció la Unión Deportiva Salamanca, pasó a mejor vida hace 50 años, y aquel espacio que acogió gritos de ¡Gooool!, abrazos, llantos de alegría y de tristeza, aplausos, y sobre todo, ánimos a un equipo que fue el santo y seña del balompié de Salamanca, pasó a acoger sobre su solar a los miles de viajeros que visitan la ciudad en autobús cada año, y a aquellos hijos de la provincia que acuden a la capital a realizar gestiones, asuntos médicos, a estudiar, a trabajar, o por ocio.

Y es que, medio siglo después del último partido en El Calvario, hoy se cuentan por miles los salmantinos que juegan al fútbol, habiendo crecido con el referente de la Unión Deportiva Salamanca como buque insignia de nuestro fútbol. Y justo es decir, respecto a este club, que su mítica historia deportiva comenzó en El Calvario.