Viernes, 10 de abril de 2020
Las Villas al día

Costureras solidarias en la crisis del coronavirus

Ana María Bonal de Singer Labores y Rosa María Martín de Entre Costuras son ejemplos de personas que han tornado el trabajo con prendas de vestir por la elaboración de mascarillas
Ana María Bonal de Singer Labores fabrica una mascarilla.

La escasez de mascarillas ha hecho que la impotencia de muchas personas ante esta situación se convierta en acción solidaria para paliar esta injusticia. Hay numerosos ejemplo de personas que se han puesto manos a la obra a fabricar mascarillas.

Un ejemplo de este reto, es el caso de Ana María Bonal, de Villoria, con tienda en Salamanca. Su trabajo es la costura y con la crisis del coronavirus tuvo que cerrar su taller Singer Labores. Enseguida tuvo la iniciativa de hacer unas mascarillas para su familia. La quedaron tan bien que se corrió la voz pues en su familia tiene enfermeras, en concreto su hermana Begoña y su prima Laura Sánchez, desde Villoria, que son las que se encargan de hacerlas llegar al hospital. Sabiendo la necesidad de este epi en la sanidad, se pusieron manos a la obra a fabricarlas y entregarlas a quienes se las van solicitando. Sus mascarillas se usan en residencias, el hospital y familias que no disponían de las mismas. 

En total calcula que habrán fabricado cerca de 600 mascarillas. En este equipo de trabajo, eso sí, cada cual desde su casa, también se encuentra su amiga Rosa María Martín de Entre Costuras. Ellas trabajan desde Salamanca coordinadas con otras personas relacionadas con sus negocios, o que se han sumado a la iniciativa, y que en sus casas se dedican a coser las mascarillas. En Villoria, está Begoña entre las muchas personas que están realizando esta labor. Entre otras personas, realizan esta tarea altruista, Carmina, Juani, Ángela y en Artesanía Laz-Mar, entre otras que recuerda Ana María Bonal. 

De momento las han confeccionado con telas y retales del taller pero ya se les va acabando el tejido. 

El boca a boca fue el primer canal de difusión de esta hazaña, después las llevaron al hospital y desde allí empezaron a compartirlo, pero el mayor boom llegó cuando colgaron en Facebook un tutorial, que ha alcanzado ya a 8.600 personas con más de 2.500 interacciones, para explicar el proceso de elaboración a todo el que quisiera fabricarlas.

Esta tarea mantiene a Ana María ocupada, pero en relación a las consecuencias de la crisis actual, manifiesta que a nivel profesional “no quiero ni pensar en el mes que viene o cuando salgamos de esta como vamos a arrancar, el caso es que lo hagamos pronto”, pues en su caso empezó en junio del año pasado con un crédito fuerte que tiene que pagar con los ingresos que estos días se han esfumado.