Jueves, 2 de abril de 2020

Fernando III el Santo rey de Castilla y León (1217-1252)

A la delicada Berenguela[1], hija del rey castellano vencedor de las Navas de Tolosa (Alfonso VIII) y casada con el monarca Alfonso IX de León, el accidente que le costó la vida a su hermano Enrique I la sentó en el trono de Castilla. La Providencia no le concedió su piadosa gracia, porque la corona le quemaba en la cabeza y le consumía el corazón, por lo que no tardó en entregársela a su hijo Fernando III el Santo.

El nuevo soberano de Castilla consiguió que a la muerte de su padre, trece años más tarde, sus hermanas a las calladas le cedieran el reino leonés por una pensión vitalicia, con lo que en el año mil doscientos treinta, que amaneció sereno, unificó definitivamente las dos coronas en la Concordia de Benavente.

Canonizado por el papa Clemente X fue uno de los principales protagonistas de la Reconquista, apoderándose de Córdoba, la capital del antiguo califato, donde recuperó, como en un sueño, el mar de su cielo y las campanas de la catedral de Santiago de Compostela que en su día saqueó Almanzor. El impacto psicológico fue enorme porque quizás la Providencia quería disipar las tinieblas del pasado con los placebos del olvido.

El rey Muhammad I de Granada buscó su amparo, le rindió vasallaje, le entregó Jaén y le ayudó a conquistar Sevilla. Para hacerse con la capital almohade el Santo contó con la ayuda de los barcos del Cantábrico, reconvertidos en buques de guerra, que rompieron el puente de barcas agareno y bloquearon el Guadalquivir para aislar la ciudad e impedir que recibiese socorros del norte de África.

Todos los años en el aniversario de la conquista de la ciudad su alcalde saca en procesión la espada Lobera del rey Santo... sujetándola por la punta, que sólo los monarcas pueden cogerla por la empuñadura.

Durante su reinado comenzaron las obras de construcción de las catedrales de Burgos y León, y el castellano pasó a ser el idioma oficial del reino, al que ordenó traducir el Fuero Juzgo, que entregó como carta forera –leyes y fueros- a algunas ciudades.  


[1] Dinastía Borgoñona: Berenguela (1217-1217), Fernando III (1217-1252), Alfonso X (1252-1284), Sancho IV (1284-1295), Fernando IV (1295-1312), Alfonso XI (1312-1350), Pedro I (1350-1369).