Jueves, 2 de abril de 2020

Gambetas de lujo, una de tantas soluciones para el fútbol espectáculo.

           Los mejores regates de los mejores jugadores pude redactarlos en mi libro “Futbolandia: Ensoñaciones, realidades y virguerías del fútbol”, entre ellos una jugada genial de Djalminha realizada en un Coruña-Real Madrid del 6 de febrero de 2000, cuyo resultado final acabó en 5-2. “La jugada referida fue tan sorpresiva para todos que, cada cual, la bautizó con un nombre distinto quizás por la falta de antecedentes. Una acción imprevisible que provocó una remoción de la memoria. Se empezó a hablar de la película de John Huston “Evasión o victoria” donde uno de los actores practicaba idéntica figura en aquel partido preparado para el cine… el futbolista argentino Ardiles fue el actor. Esa era la memoria más próxima porque otros historiadores llegaron a hablar de que, en los años cincuenta, idéntica jugada fue popularizada por el interior izquierdo Tercero del Valencia. Del mismo modo, se recordó al paraguayo Eulogio Martínez cuando la practicaba en el Barcelona de Helenio Herrera, en una versión lateral que algunos conocieron como el “Yo-Yo”.

             “Otros llegaron a catalogar dicha jugada como “La Sarina”, en memoria del jugador santanderino Saro que jugó en la Unión Deportiva Salamanca de extremo izquierdo, allá por los años sesenta…Para la jugada de Djalminha se utilizó la nominación de “La Hombrereta” aunque el jugador brasileño prefirió conocerla como “La Lambretta”. Esa era su versión. Hemos comprobado que existen muy pocas descripciones y menos antecedentes sobre estas jugadas que, alguna vez, los virgueros del fútbol las dejan ahí para regocijo del personal. Aún indagando en la literatura técnica, recurriendo a crónicas periodísticas, aparecen ciertas precisiones casi de manera anecdótica”.

              “… aquellas jugadas excepcionales que practicaba Saro en el Salamanca, las aprendió Vicente del Bosque realizándolas años después con el Real Madrid, incluso en Copa de Europa. Era una jugada muy práctica, además de estética y sorprendente, incluso para salir de una presión en banda, o en inferioridad numérica en una esquina del campo… la descripción de Geronazzo: “El gambeteado, frente a su marca, aprisiona la pelota entre los bordes internos de ambos pies. A continuación, con un pequeño salto y desde atrás, inclinando el cuerpo hacia delante arroja el balón por uno de sus costados sobre la cabeza del adversario y luego la retoma a la espalda de éste…”

En esencia, la jugada de Djalminha era así: “Frente a su custodio, el atacante coloca el balón, apoyado en el suelo, detrás del talón de la pierna derecha y lo aprisiona con la cara interna del pie izquierdo. En un único tiempo se echa el cuerpo hacia delante, se empuja levemente la pelota hacia arriba del talón con el borde interno del pie izquierdo, luego se asienta el mismo pie en el suelo hacia delante y con un brusco golpe de taco se hace pasar el balón por arriba de su cabeza y por la del rival, recogiéndolo finalmente con una breve carrera”. A sabiendas de que el jugador coruñés era zurdo. Es un gesto diferencial al que ejecutaba Saro, antiguo jugador de la UDS con el que tuve el placer de jugar como compañero.

En realidad, estas jugadas parecen insultantes para el contrario, si no pregunten al brasileño Neymar, por cuanto se suelen realizar cuando el partido ya va amplio de resultado y esa sensación de “choteo” se produce en el ambiente.

             Salamanca, 11. Marzo. 2020.