Jueves, 2 de abril de 2020

El Museo de Automoción incorpora a su exposición una automóvil biplaza de tres ruedas

Se podrá ver durante la primavera, ya que este vehículo es propiedad del Museo de Historia de del Automóvil de Melilla

Este vehículo ha sido restaurado, en el año 2019, por la Asociación Clásicos de Zaratán

El Museo de Historia de la Automoción de Salamanca, en su objetivo de fomentar nuevas relaciones con otros museos del ámbito de la automoción de España, ha recibido una pieza insólita en nuestro país, un automóvil Messerschmitt KR200, matriculado en el año 1961, procedente del Museo del Automóvil de Melilla Siglo XX. Una joya de la historia de la automoción, que muestra el rico patrimonio existente en el territorio de España y su preservación a lo largo de los años.

Este vehículo ha sido restaurado, en el año 2019, por la Asociación Clásicos de Zaratán; una modesta entidad relacionada con el ámbito de la automoción regional, cuyo objetivo es ayudar a la conservación del vasto patrimonio automovilístico de Castilla y León. Durante meses y con mucho esmero su propietario Miguel Angel Hernández González, junto a Jesús Gómez Carpintero “Chuchi”, representante de la asociación, fueron documentándose y restaurando poco a poco el vehículo, según las especificaciones de su fabricante y los documentos encontrados de la época, hasta completar, de forma primorosa, esta verdadera obra de arte.

Messerschmitt fue una de las más acreditadas firmas de la aeronáutica internacional y proveedor oficial de la Fuerza Aérea de la Alemania nazi, también conocida como Luftwaffe. Tras la segunda Guerra Mundial, como otras empresas del sector, tuvo que detener la fabricación de aviones y diversificar su producción, comenzando un nuevo proyecto: los microcoches KR. Fabricados en Alemania, entre los años 1953 y 1964, fueron diseñados por Fritz Fend, conocido ingeniero aeronáutico, fabricante de maquinaria y otros microcoches de tres ruedas. Debido al éxito de este peculiar vehículo, en España hubo un tibio intento de implantar una factoría en Asúa (Bilbao), donde se preveían fabricar 2.000 unidades, al año, del “Kabinenroller”, o coche burbuja. Por diversas vicisitudes el proyecto no llegó a realizarse.

Este vehículo ligero es un biplaza, en tándem, con un peso en vacío de 210 Kg, con una carlinga similar a las utilizadas por los aviones de combate. Su aparición en la escena cinematográfica ha sido amplia, pero la más popular fue en la conocida saga de la familia Adams, donde el primo “Eso” o “ITT” conducía un KR200.

El Museo del Automóvil de Melilla S.XX

El Museo del Automóvil de Melilla S.XX muestra un recorrido por la historia de Melilla, durante el siglo XX, utilizando como guía el automóvil y todo lo que le rodeaba; para ello, aprovecha la rica y diferente historia de este ingenio en la ciudad, como su presencia durante el Protectorado Español en Marruecos, hasta la independencia de este país en 1956 ó la circunstancia especial de coexistir dos matricula, ML y ME (Marruecos Español), para los vehículos que allí se matriculaban. También analiza el papel desarrollado por el automóvil en las distintas campañas militares y en el cotidiano quehacer de colonos, empresas mineras, empresas de transportes, etc.

Además, ofrece ejemplos importantes de la historia de la ciudad, donde se muestra como el ejército de España usa por primera vez en una campaña estos medios mecánicos, para el arrastre de la artillería o la rocambolesca salvación, en el Desastre de Anual, en 1921, de Arias Paz con una Harley Davidson, al ser el enlace con la Comandancia General de Melilla.

El Museo nace de la colección de Miguel Angel Hernández Gonzalez, ayudado incondicionalmente por José Nieto, Jose Miguel y Javier Fernández, Juan Díaz y, por último, Federico Navajas; quienes dan un importante empuje a la colección con la aportación y restauración de vehículos, utensilios, bibliografía, actividades, etc.

El Museo dispone de una amplia y extensa biblioteca y todo tipo de documentos relacionados con el automóvil en Melilla; parte de los cuales se exponen en paneles. Allí, encontraremos el primer vehículo que llega a la ciudad; el primer ML-1, con su ficha técnica, profesión del propietario, prensa de 1914, de campaña electoral… Además, puede contemplarse documentación de la compra a la casa Albión de la primera “regadera”, vehículos de reparto, vehículos de Guardia Urbana, con nóminas de la época, compañía de autobuses con destino al protectorado y a Argelia, talleres, carroceros, concesionarios, etc. Todo, relacionado exclusivamente con la ciudad de Melilla.

Las visitas son gratuitas y abierta a particulares, colegios, colectivos de inmigrantes, escuelas militares, etc.