En caliente...

Hace unos días se produjo un fatal atropello en una calle peatonal por un vehículo de carga y descarga, con mucho impacto mediático y social inicial. Desde hace tiempo se trasmite cierta disconformidad con la situación de la carga y descarga en el centro de la ciudad, a través de referencias en columnas de opinión o de participación de ciudadanos. Pero al pasar los días no se ha generado un debate ciudadano serio sobre la ciudad y la movilidad más allá de lo habitual. Aunque el Ayuntamiento tuvo reflejos, y dice que pondrá en marcha una experiencia piloto en algunos lugares especialmente sensibles.

Curiosamente el Plan de Movilidad no trata esto en el documento final de Propuestas. Parece no detectar problemas más allá de déficit de aparcamiento en el centro y doble fila, en el documento de Diagnóstico, Y sin propuestas no hay plan ordenado y vinculado al resto de la movilidad de la ciudad. Pero recoge una “Comisión municipal de seguimiento y gestión del Plan” para “analizar, gestionar y evaluar la evolución general de la movilidad y los efectos de la puesta en marcha del Plan o de otras medidas y actuaciones que tengan relevancia.”, y algo podría haber hecho de existir.

El documento de la CEOE “Distribución urbana de mercancías”, hablando de medidas para combatir la contaminación dice “deben tomar en consideración que se trata de una actividad fundamental para el desarrollo económico de la ciudad y que tan solo el 20% de las emisiones corresponde a la distribución de mercancías.” (no aportan el origen del dato). En la prensa aparecen referencias a un llamado “Índice de Movilidad Sostenible de las Capitales de Provincia de España (IMSCE 2020)” para el cual la distribución urbana de mercancías puede suponer hasta el 40% del tráfico total de las ciudades. Es evidente que sin Carga y Descarga la ciudad no puede funcionar, tiene notable presencia en las calles e influye en la contaminación y el Cambio Climático.

Pero me refería al principio a la sensación de caos y dejadez en la gestión salmantina. Teniendo presente su importancia y las malas sensaciones, hace tiempo deberían haber tomado medidas para reordenarlo y trasmitir mayor seguridad en nuestras calles. En cambio lo de estos días recuerda demasiado a esas reacciones en caliente tan españolas, más para tapar los problemas que resolverlos. Me parece muy bien eso de reunirse con interesados para recoger ideas, pero no veo vecinos, discapacitados, peatones, ecologistas o preocupados por el Patrimonio, por ejemplo.

No sabemos si han estudiado en profundidad la actividad, no creo sea lo mismo atender a la hostelería que al comercio (la primera abre mucho antes que la segunda, por ejemplo) o a oficinas. Si conocen la situación inmobiliaria, locales en caras zonas peatonales, y posibilidades de almacenar en sus propias instalaciones. Ni si han evaluado la experiencia de hace unos años de direcciones únicas en zona peatonal, que las llenó de señales pero parecía más interesante y segura frente a la actual situación. Desconocemos también si estudian fórmulas y tipos de vehículos distintos para reducir las molestias a los peatones, con quienes comparten espacio en horas concurridas. Solo por mencionar algunas cosas.

Como espero equivocarme en todo esto, quedo expectante para conocer el resultado de las pesquisas municipales. Se ha perdido demasiado tiempo, pero ¿no sería mejor hacerlo bien y de una vez?