Raigambre

Buenos días señor Manuel.

Buenos y santos prenda.

Oiga. Me gustaría hacerle hoy una pregunta inicial, ya que estoy interesado en “preparar” una pequeña merienda en la-Parcela-, a los amigos de la Peña “Los Magníficos”.

Tú dirás.

¿Usted tiene  -gallos de corral-?

Se lo digo; porque no me van los platos de cocina sofisticados que tanto pululan últimamente. A mí me van los platos menos elaborados, recios y contundentes. Además de que guardo grato recuerdo de aquellos inefables “gallos de corral” que teníamos la enorme oportunidad de poder comer una vez al año, durante el trascurrir de las fiestas locales y celebraciones especiales. Unos gallos que habían sido criados con esmero, de carnes prietas, que una vez guisados adquirían tonalidades oscuras con olor extraordinario y qué inmediatamente tenías que chuparte los dedos pegajosos y llenos de sabor…

Pues sí tengo.

Pues me da una alegría.

Además tengo que añadirte; que a mí tampoco me gustan los platos sofisticados, sin dudar de que sean excelentes, pero esas denominaciones “rimbombantes”  me intimidan: “Pechuga de pato, lombarda, remolacha y manzana verde” y ¡tiene tela! o “Pularda asada con panceta, butifarra y brócoli”.

Gracias señor Manuel por su oferta que aceptaré. Pero me permitirá en contraprestación, que yo también le ofrezca a usted, cuando llegue la primavera, hacer ese viaje, que hemos “apalabrado” hace un tiempo hasta-El Cerro-(ver foto), mí pueblo adoptivo. Será una satisfacción tener un detalle con el que poder enseñarle la belleza de una orografía original y deslúmbrate. Pues seguro que le causará asombro a usted, hombre recio de secano, acostumbrado a estas tierras de llanuras infinitas. Que cómo decía un amigo. “Crece en goces allá por abril o mayo, con el Sol que hace buscar a “los perros la sombra”. Y por la-Virgen-, él Sol de agosto incendia la llanura y el sudor de la piel gotea amargas perlas de sudor sobre la faz sedienta”. (ver foto).

¡Pura poesía!

Sí, señor Manuel. Le hablaba antes de una orografía totalmente contrapuesta a esta suya donde siempre ha vivido. Y puedo asegurarle, ya de antemano, que esta de-El Cerro-, que lo que cuento, con ser mucho, es la mitad de la mitad de las bondades que podremos ver en nuestro viaje. Helechos, robles, olivos y una infinita gama de colores jalonan el camino. Es un lugar hermoso repleto de; chopos, álamos, higueras, alisos, olmos, fresnos, enebros, avellanos y jaras. Además de brezos, escobas, ortigas, pamplinas uvas. Y seguro que si buscamos encontraremos; hinojo, manzanilla, poleo, magarza, saúco, espárragos silvestres…  e  ¡infinidad de castaños, muchos centenarios!

¡Será un cambio total!

La será sin duda y le aseguro que cuando estemos en el-Mirador de Extremadura-, con vistas al “Valle de Hornacinos” y usted grite lo que le apetezca, el eco del  propio Valle, se lo devolverá duplicado en medio del silencio… ¡infinito!

Podría hablarle de más bondades sobre –El Cerro- y su entorno; pero prefiero que sea usted mismo, que otro día, ya de vuelta en la-Parcela-, y ante nuestro vermú con anchoas, me lo cuente propiamente con su voz y sentimiento incluidos.

Señor Manuel.

¿Dime prenda?

Límpiese la baba y dígame. ¿Arregló ya el problema de la avería que le traía a mal traer de su cuarto de baño?

Pues no. Y estoy pero que muy cabreado.

Hombre, anímese, que no es para tanto.

¡Lo dirás tú!... Cómo no va a serlo cuando he visto en –Televisión-, oído en la Radio y leído en la –Prensa; que los chinos a raíz de lo del-Coronavirus-, han construido en ¡10! días un Hospital de -1000 camas-. Y yo llevo ¡10! días también, con la rotura y el arreglo de un simple “codo”, en el cuarto de baño. Para mear y…  Pues eso.

RAIGAMBRE: “Conjunto de antecedentes, intereses hábitos o AFECTOS; que hacen firme o estable una cosa o impiden su reemplazo o su enmienda aunque tenga defectos”.