Olvidémosnos ya del "tiqui-taca" futbolístico...

             Hasta Guardiola renegó ya de la fórmula, de hecho, ya no juega así en el Manchester City ni tampoco lo hizo en Münich con el Bayern. Y todo porque los futbolistas son muy distintos en mentalidad, técnica y conocimientos tácticos. Hubo en estos días una intentona de regresión al pasado cuando Setién se hizo cargo del Barcelona pero más bien fue por la necesidad barcelonista de “vestir al muñeco” para justificar la ignominia del despido de su anterior entrenador Valverde. Por eso es bueno analizar otras soluciones que están marcando tendencia, es el caso del Livepool inglés: “Presionamos con el corazón”, según el ayudante de Klopp, quien desgrana su estilo basado en la obsesión por recuperar el balón y atacar. Pepijn Lijnders, holandés de 37 años, presta una excelente colaboración al líder.

       “Lo increíble fue el camino que hicimos hasta ganar la Copa de Europa. No hay colo entre el equipo que empezó y el que terminó la competición”, asegura Lijndes. Además, Klopp es retratado: “Jürgen es el líder, es el rostro del equipo, el que define su carácter y el que estimula a todo el mundo. Te llega directamente al corazón. Además, es innovador, siempre busca el siguiente paso que debemos dar y cómo podemos mejorar. Peter Krawietz es el responsable de los análisis y los vídeos que mostramos a los jugadores. Yo me encargo de los entrenamientos. Es muy sencillo. Tiene que ver con estimular continuamente el afán de recuperar la pelota lo más rápido y lo más arriba posible. Es un elemento que está presente en cada ejercicio. Como cuerpo técnico, siempre tratamos de buscar maneras para que los jugadores puedan ser más espontáneos y más creativos… Lo que mejor hacemos es estar juntos, vayamos donde vayamos”. (…) “Nuestro juego consiste en movimiento y velocidad… Lo primordial es que comprendan lo importante que es para nuestro equipo presionar la salida del balón del rival. Tienen que sentirlo, no con la cabeza sino con el corazón”. (…) “El corazón del equipo es el corazón del entrenador. A la larga, el carácter del entrenador acaba siendo el carácter del equipo… No hay arma más poderosa que el ejemplo que seas capaz de dar. Si soy un entrenador disciplinado, no necesito imponer disciplina a los jugadores”.

       Es curioso, pero, en esencia, es similar a la fórmula de Rinus Michels creador de la “Naranja Mecánica” holandesa en los años setenta con aquella fórmula excepcional del “Football Pressing” que fue más conocida por el “mote” periodístico de “Fútbol Total”. Aquella idea que practiqué personalmente con mis equipos, entre ellos aquel Salmantino de Tercera División que acabó segundo de la Liga regular y jugó la promoción de ascenso a Segunda B contra el Binéfar al que no pudo superar en aquella ocasión. Un equipo, el Salmantino, que con una plantilla de 23 jugadores y una media de edad de 19 años, no tenía la experiencia ni los kilos como para ir por esos campos de Dios a defender resultados enconchados en su propia área de penalti, por eso jugábamos a cien por hora durante todo el partido y presionábamos cerca de la portería contraria. Luego, con balón, éramos capaces de crear juego y acciones individuales atacantes como para resolver muchos partidos fuera de casa donde jugábamos más relajados que con la presión de nuestro propio público.  

       Por eso, este recuerdo del Liverpool actual me congratula sobremanera, incluso en los detalles de los entrenamientos que no cito, porque en aquel Salmantino-82 no había “pachangas” de “cachondeo” sino partidos reducidos, buscando siempre objetivos permanentes como el llegar de manea continua a la portería contraria en “partidos sin fin” que hasta los porteros jugaban de delanteros… Y lo curioso es que, en el año 2020, este fútbol prracticado por Liverpool es premonitorio, avanzado, marca tendencias para los próximos años…