Martes, 11 de agosto de 2020

De mal en peor

Con la opinión de César García completamos la crónica del Salamanca UDS 0 Burgos 1, que deja a los charros en el 12º puesto, a sólo 3 puntos de la promoción por la permanencia
Día negro para el Salamanca UDS que no fue capaz de doblegar a un rival en inferioridad numérica. Foto de Lydia González

En 7 partidos disputados por el Salamanca en este año sólo se ha ganado 1, se han empatado 2 y se han perdido 4. Los números no engañan. Lo dicen todo de un equipo que va en picado, aunque, con una buena noticia, aún la situación es reversible. Al menos hay tiempo para ello.

La última de las derrotas ha sido la más dolorosa. El 0 a 1 ante el Burgos, que marcó en el minuto 85 y estaba jugando con un futbolista menos, por la expulsión de Julio Rico, desde el minuto 33 del primer tiempo. Un duro palo para los del Helmántico, que bajan al 12º puesto, cada vez más cerca de la promoción por la permanencia, que queda a sólo 3 puntos y ocupa el Real Unión de Irún.

Algo más que números de descenso

Además de las preocupantes cifras de los blanquinegros, cuya dinámica negativa es indiscutible, está su juego que, ante el Burgos, fue malo, sin recursos, sin ideas, sin ritmo... Ya sé que es fácil hacer leña del árbol caído, pero es que escuchando a los aficionados en la grada, la decepción deja paso al enfado y éste desencadena las críticas a Lovato, a Larrázabal, a algunos jugadores...

Sin duda, una espiral muy peligrosa que hay que atajar, al menos, con el apoyo a los futbolistas que son los únicos que pueden lograr, con su entrega, la permanencia que, en mi opinión, debe ser el objetivo.

La gestión del club es nefasta, no hace falta ser muy listo para comprobarlo. Larrázabal no ha dado el plus que se esperaba, de acuerdo. Las lesiones se han multiplicado, como le pasa a otros muchos equipos, y no hay fichajes, como le pasa sólo al Salamanca.

Pero lo peor de todo es el ambiente crispado en la grada y cómo puede afectar esto a los jugadores, porque ellos tienen la llave para salir del pozo en el que se está cayendo.

La resignación de Larrázabal

En mitad de todo esto encontramos al entrenador que, ante las adversidades, está optando por lo más práctico, que es trabajar con lo que hay y no darle vueltas a la inestabilidad del club, los cambios en el organigrama, las bajas por lesión o el retraso en la llegada de unos fichajes que se han hecho sin consultarle.

Ese pragmatismo me parece la mejor opción en mitad de un clima tan adverso, aunque, en mi opinión, su tono, muchas veces resignado y tristón en las ruedas de prensa, no ayuda. Da la sensación de que está agobiado y quiere que la temporada acabe cuanto antes.

Sotres y su reacción

Uno de los señalados por parte de la afición es el portero titular. Dani Sotres ha salvado al equipo en muchos encuentros, pero también ha tenido fallos determinantes en otros. Jugando con los pies es un peligro constante y su lentitud a la hora de sacar desquicia a más de uno.

Además, ante el Burgos se molestó y se giró a la grada porque le silbaron parte de los seguidores charros. No acertó en esto, como tampoco ayuda que algunos aficionados se ceben con uno u otro jugador de su propio club. Aunque muchas veces el cuerpo lo pida, así no se contribuye a superar las dificultades. Al final, es el técnico el que debe retirar a los que no ofrezcan el rendimiento necesario.

El único acierto de Lovato

También en la grada se escucharon cánticos como “¡directiva dimisión!” (algo llamativo porque no hay directiva, sino un propietario y sus empleados) y “¡Lovato vete ya!”, un reflejo del hartazgo que hay en la hinchada con la nefasta gestión que se ha plasmado hasta la fecha en los numerosos relevos en el banquillo, las salidas de buenos profesionales como Aarón Sánchez o José Ignacio Garrido, el carrusel de preparadores físicos, los impagos a proveedores o los retrasos en pagos jugadores y técnicos, por citar los ejemplos más llamativos.

Llegados a esta punto, el dueño del estadio y principal impulsor económico de este proyecto debería reflexionar. Si su inversión no está resultando rentable, puede vender, para no seguir perdiendo dinero, o darle un giro al timón, de manera que, de una vez por todas, se asuma el club con profesionales de verdad, competentes y con experiencia en el fútbol español. Lo demás serán parches y chapuzas.

Eso sí, hay que reconocer a Lovato, que su idea de reforzar el filial con jugadores que fuesen válidos para el primer equipo ha sido lo único bueno, hasta el momento, de esta convulsa temporada.

Y por acabar con una sonrisa, si hay que buscarle algo bueno a la derrota ante el Burgos y a este complicado panorama es que el derbi de las Pistas se presenta más emocionante.

Fotos de Lydia González