Viernes, 28 de febrero de 2020

El coronavirus le pone la mascarilla a Cursos Internacionales de la Universidad de Salamanca

El bloqueo en China derivado de la enfermedad deja en el aire la llegada de los estudiantes que suponen la mayor fuente de ingresos durante el curso

El consejero delegado de Cursos Internacionales, José Miguel Sánchez Llorente, durante la firma de un acuerdo con una universidad china | Foto: USAL

Los vaivenes de la economía o el miedo ante la alerta sanitaria no son nada comparado con lo que se está viviendo estos días en Cursos Internacionales de la Universidad de Salamanca ante la incertidumbre sobre el futuro de su alumnado más numeroso, el de origen chino.

Durante el curso convencional, supone su principal fuente de ingresos al tratarse de alumnos que pasan cerca de seis meses en la ciudad aprendiendo nuestro idioma. Hoy por hoy, sin embargo, nada saben de los que deberían venir el próximo curso porque allí todo está parado.

El trabajo de Cursos Internacionales en China se realiza en dos oleadas. Agentes de la entidad recorren las universidades del país en el mes de octubre y dejan avanzados los detalles de la relación con Cursos para el año siguiente. Ese vínculo se materializa con la firma de un contrato justo después de las vacaciones del Año Nuevo chino. El coronavirus ha trastocado este año los planes porque el personal de Cursos no tiene libertad de movimientos y, por tanto, no puede rubricar esos acuerdos.

Por el momento son ya  cerca de 200 los alumnos chinos que han cancelado su llegada a España, “pero eso sería solo la punta del iceberg”, confiesa el consejero delegado de Cursos, José Miguel Sánchez Llorente, pues se trata de jóvenes cuya estancia no iba a ser superior a los 15 días en dos campamentos veraniegos ya cancelados. Uno de ellos, en la casa que la Universidad de Salamanca tiene en Pendueles (Asturias); el otro, en colaboración con el Real Madrid. Se trata de un acuerdo por el que pasan una semana aquí y otra en Valdebebas en un ambiente deportivo. Este año, sin embargo, no podrán disfrutar de esa experiencia. Lo mismo sucederá con otro pequeño grupo de jóvenes procedentes de Shangai que iban a venir a Salamanca durante dos semanas.

Pero lo peor está por llegar “si, como mucho este mes, la situación no vuelve a la normalidad”, advierte Sánchez Llorente. Por el momento desde Salamanca se llama a la calma respondiendo a las consultas que llegan tanto desde China como desde otros países interesándose por la situación en las aulas de la USAL. El propio consejero delegado ha enviado varios videos tranquilizadores explicando que en España solo se ha confirmado un caso. Aún así, varios agentes de las universidades chinas de las que proceden los jóvenes que en la actualidad reciben clases en Salamanca han preferido constatarlo acercándose a hablar con ellos en persona, “y no serán los últimos en venir”.

La crisis del coronavirus está poniendo al descubierto la especial sensibilidad del negocio de la enseñanza internacional de idiomas ante asuntos de actualidad.  Sánchez Llorente lamenta que otras circunstancias, como la alerta de seguridad lanzada por el gobierno de Estados Unidos ante lo que, entienden, es un aumento de los casos de ataques sexuales en España también puede llegar a poner en jaque a un negocio aparentemente próspero y estable. Sobre el caso en concreto que activó esa alerta, que tuvo lugar en Murcia, pesan más sombras que luces pero el daño ya está hecho.

La expansión de Escuelas de Lengua Española, también afectada

Al problema sobre el futuro de los estudiantes, Cursos suma la ralentización de su expansión en China a través de las Escuelas de Lengua Española. Tiene previsto abrir 51 a lo largo de la próxima década, una de ellas, por cierto, en la ciudad de Wuhan, epicentro del coronavirus. Las obras de algunas de ellas deberían haberse iniciado ya y, lógicamente, hoy por hoy están paralizadas. Una muesca más en un problema que, a 10.000 kilómetros de distancia, obliga a hacer un ejercicio diario de templanza ante las noticias que nos llegan del otro lado del mundo.