Miércoles, 8 de julio de 2020

Bai, bye

¿Se han dado cuenta de que, desde el día 1, el inglés en la UE es solo la lengua cooficial en dos de los 27 países?

En estos días de saturación informativa postBrexit, me ha llamado la atención apenas encontrar notas sobre la oficialidad del idioma inglés en la UE; entiendo que de los 27 países que aún la forman, los dos que lo usan como lengua cooficial -Malta e Irlanda- dieron de alta el gaélico y el maltés, no sé si a la vez que el inglés o ese lo dieron por supuesto.

No me voy a poner en plan nacionalista idiomático, sigo creyendo que las lenguas son una riqueza, que cuantos más idiomas sepamos… y aunque no los sepamos, cuantos más idiomas hayamos oído, es mejor para nosotros: en mis más de 27 años en México, ver películas y series subtituladas me hizo mejor en los idiomas que conozco además de que, por ejemplo, me hizo mejor como filólogo, por distinguir acentos en danés o sueco, por ejemplo, o atinar a entender palabras sueltas en ruso o…

Digresión: ahora parece que quieren que sea el doblaje el que también predomine en México, algo que, a medio y largo plazo, empobrecería a la sociedad mexicana, la encerraría aún más en sí misma… Como parece gustarle al actual presidente.

Vuelvo a la Europa de los 27: el inglés tiene que seguir teniendo el valor práctico, indudablemente, pero hay que encontrar un uso simbólico para los que se quedaron; si se acusa a “Europa” de burocrática, seguir usando el idioma de los que se fueron puede ser munición para los antieuropeos que quedan dentro, que no son pocos.

Sería un buen momento para incorporar, en lo posible, el corso, el euskera, el catalán, el gallego… Que se hablen los idiomas que se quiera, que Europa se reconozca multilingüe y lo presuma, que traductores e intérpretes encuentren nuevas fuentes de trabajo.

Insisto, no hablo de prohibir el inglés sino de darle un valor práctico en lo cotidiano y quitárselo en lo simbólico: que unos y otros vean que las rupturas importan, afectan, que quienes se quedan tengan otro elemento por el que sentirse valorados.

No dejar de aprender inglés, pero darle su sitio al francés, alemán o italiano… Al español, por supuesto, que abre un gran mercado, para toda Europa, en este lado del charco. Que Europa sea, entre otras muchas cosas buenas, una gran escuela de idiomas.

Aprovechemos para que muchos reconozcan como riqueza al gaélico o al rumano, entre tantos otros.

Y, por qué no, para aprender chino.

@ignacio_martins

https://www.facebook.com/ignaciomartinescritor

www.ignaciomartin.com

nachomartins (Instagram)