Miércoles, 19 de febrero de 2020

Elegir el vino

“Un vino es ideal cuando uno lamenta haber acabado la botella”

(Roberto Verino)

ENTRE PUENTES

ELEGIR EL VINO

El vino es un producto muy complejo dadas las circunstancias que se producen en su elaboración. Desde su nacimiento en los viñedos hasta el producto final en la botella, muchos factores, tanto naturales como los inducidos por los etnólogos, actúan en la formación del vino. Todos ellos actúan en un producto final con infinidad de matices y que son difícilmente explicables. Sensaciones y emociones, tanto gustativas como olfativas, surgen cuando nos disponemos a disfrutar de un vino.

El vino reúne a la gente. Resulta muy positivo acercarse a los que comparten el interés por el tema, los grupos de degustación, las asociaciones de cata o las simples reuniones de amigos son buenas alternativas para charlar sobre la más noble de las bebidas. Las discusiones y debates con otros aficionados siempre resultan constructivas.

Es difícil describir las sensaciones, situaciones y recuerdos que nos evocan el aroma y gusto de los vinos que probamos, la amplia información realizada por profesionales del sector, prensa especializada, sumilleres y clubes de vino ha permitido que el bebedor conozca la teoría sobre los procesos y la elaboración del vino, en este artículo, quiero describiros llanamente los distintos tipos de vinos que existen, así como algunas de las cualidades que poseen.

Pero evidentemente, el vino siempre ofrece algunos tipos de discusión sobre ellos, unas veces porque no se entiende su elaboración y cultura, otras porque nos creemos que sabemos mucho al respecto, otras porque se establecen preguntas, del como el cuándo y dónde, y en otras muchas ocasiones ni se sabe ni se contesta, solo se discute a veces acaloradamente, sin tener ni “puñetera idea de lo que se dice”. Por ello indicare tan solo, en como son la vida de los vinos, por satisfacer la curiosidad de un amigo de caminata, al acercarse a adquirir o beber uno u otro vino; sin entrar en otras profundidades más técnicas en las que soy un auténtico neófito. Tipos de vinos:

Joven o del año: También conocido como vino cosechero, no ha pasado  tiempo en barrica o no el suficiente para ser considerado “crianza”. Se comercializa en su primer o segundo año de vida. Estos vinos jóvenes no son vinos de guarda, deben de ser consumidos en el plazo de uno o dos años desde su embotellamiento, fuera de ese plazo lejos de mejorar con el tiempo van perdiendo todas sus características, hasta llegar a perderlas totalmente si pasa un tiempo excesivo antes del consumo. Son vinos afrutados, frescos, divertidos, muy actos para todos aquellos que les guste el vino con mucho aroma floral, o a fruta (olores primarios).El color es siempre muy vivo, y al echarlo en la copa, suele crear abundante espuma, la cual persiste un tiempo.

Semi-crianza o Roble: Es el vino que ha pasado menos de seis meses en la barrica, pero sin llegar a los periodos de crianza de los distintos consejos reguladores. Una de las características más relevante de los vinos semi-crianza, es que tiene una vida un poco más larga que la de los vinos jóvenes.

Crianza: Se comercializa en su tercer año de vida, en el caso de los tintos. El resto del tiempo envejece en botella antes de ser etiquetado. Estos vinos pueden aguantar de cinco a diez años de vida, en función de las condiciones de almacenaje. Según la Ley el término «crianza» lo podrán utilizar los vinos tintos que cumplan un período mínimo de envejecimiento de 24 meses, de los cuales al menos 6 meses habrán tenido que permanecer en barrica de roble. Lo mismo para los vinos blancos y rosados que cumplan un período mínimo de envejecimiento de 18 meses, de los cuales al menos 6 meses habrán tenido que permanecer en barrica de roble, también.

Reserva: El vino “Reserva” ha sido sometido al menos a tres años completos, el término reserva lo podrán utilizar los vinos tintos que cumplan un período mínimo de envejecimiento de 36 meses, de los cuales al menos 12 meses habrán tenido que permanecer en barrica de roble. Lo mismo para los vinos blancos y rosados que cumplan un período mínimo de envejecimiento de 24 meses, de los cuales al menos 6 meses habrán tenido que permanecer en barrica de roble.

Gran reserva: A esta categoría solo llegan las cosechas excepcionales, se caracteriza porque para su elaboración es necesaria uva de gran calidad. Se suelen etiquetar después de permanecer como mínimo dos años en barrica y tres en botella. Por tanto el término «gran reserva» lo podrán utilizar los vinos tintos que cumplan un período mínimo de envejecimiento de 5 años, de los cuales al menos 18 meses habrán tenido que permanecer en barrica de roble. Lo mismo para los vinos blancos y rosados que cumplan un período mínimo de envejecimiento de 4 años, de los cuales al menos 6 meses habrán tenido que permanecer en barrica de roble.

Dentro de los tipos de vino mencionados, debemos de saber cuánto alcohol tienen, si tienen aguja, si tienen más taninos, o menos, que son las levaduras para la elaboración de los vinos, que es la glicerina y otro sinfín de etcéteras, que como digo, es tema para especialistas, más destacados y profesionales de la sumillería. Servidor piensa que: Las mejores opiniones sobre un vino son las que se expresan en pocos términos utilizando palabras sencillas, pero muy evocadoras, que transmitan bien la sensación que nos haya transmitido. En todo momento hay que ser fiel a uno mismo. No es bueno dejarse llevar por las modas o por el juicio de los demás. El propio paladar tiene que ser el que determine el vino que a uno le agrade. Jamás se debe recurrir a la adivinación… cuando se degustan vinos. Los catadores que, con apenas un sorbo, aciertan la añada, variedad y D.O. existen sólo en las películas. Nunca hay que aparentar saber más de lo que realmente se sabe. Siempre es preferible un conocimiento modesto y sólido a las posturas pretenciosas. Cate y acierte, y por favor brinde con vino.

 

                Fermín González salamancartvaldia.es           blog taurinerías