Viernes, 17 de enero de 2020

Pautas para prevenir la adicción al alcohol en la adolescencia

La cantidad y frecuencia del consumo de alcohol y la alta tolerancia a los efectos del mismo son un dato de alarma
En el caso de los adolescentes, el consumo de alcohol puede ser una forma de buscar la aprobación del grupo

Pese a que los efectos negativos del alcohol son conocidos y difundidos, especialmente entre los menores, el abuso de este tipo de bebidas es frecuente. Entonces, ¿qué les empuja a beber y dónde está el límite?

La sensación de desinhibición que provoca el alcohol lo convierte en una sustancia muy atractiva para muchas personas que busquen ofrecer una imagen más “abierta”, “divertida” o quieran vencer su timidez. En el caso de los adolescentes y los jóvenes, el consumo de alcohol también puede ser una forma de buscar la aprobación del grupo y sentirse parte de él.

Cuándo preocuparse

En una sociedad en la que existe una amplia la tolerancia y permisibilidad con el consumo de alcohol, es difícil determinar cuándo se está desarrollando una dependencia. Según aseguran los expertos, la cantidad y frecuencia del consumo de alcohol y la alta tolerancia a los efectos del mismo son un dato de alarma.

Si un individuo necesita alcohol, aunque sea solo los fines de semana, ya estamos hablando de un trastorno ya en marcha. Como cualquier enfermedad, si no se reconoce y se trata, este trastorno entraña peligros físicos, psíquicos, de conducta y de ajuste psicosocial.

Pautas de los expertos para prevenir la adicción

- Dificultar su acceso a los menores.

- Reconocer los factores de riesgo para identificar otros trastornos mentales, diagnosticados o no, que pueda tener el niño/adolescente o los antecedentes en la familia biológica de esta persona.

- Revisar el propio consumo de alcohol, ya que en muchos casos es elevado y la tolerancia social a las cantidades que se toman es mucho mayor que la recomendable.

- Aumentar la información y la formación.

- Procurar un ocio más saludable y diversificado, “el sumun de la diversión no puede ser el botellón”.

- Valorar la sobriedad, la lucidez de la conciencia como valor trasversal a todo.

- Valorar la libertad y la responsabilidad, somos sujetos de derecho y de deberes.

- Ofrecer educación para desarrollar la inteligencia emocional y el equilibrio personal.