Viernes, 18 de septiembre de 2020

Arrimad@s a la ultraderecha

Lo que estamos viendo últimamente, es que esa ´derechona trifálica´ está quemando terreno e incendiando los temas constitucionales. No es sola de ellos la Constitución española. Sacar banderitas y besarlas, lucir pulseritas rojigualdas, decir vívas al rey y otros exabruptos  cuarteleros, no es ser patriota. Es ser patrioteros de hojalata, que luego tienen sus dineros en los grandes bancos, casi sin fiscalizar o sin pagar impuestos, y en los paraísos fiscales. Aman más a Suiza, Panamá, islas Féroe y a sus bancos que a España.
Yo amo a mi país que es España; no es solo suyo, de la derechona y de los catalanes. Y como yo muchos millones de españoles queremos que esto funcione y que la derecha acepte su derrota y coadyuve a la gobernabilidad de este país. Pero ya sabemos que no lo va a hacer y va  a seguir ´montando pollos y alharacas´.

                                         

Disparatados, coléricos, facciosos a veces, asilvestrados… PP, Cs y Vox –la derecha y la ultraderecha ´trifachita´– campó por su fueros estos días en el Congreso durante la investidura de Pésanchez.
Y aún andan así después del bochornoso y antidemocrático espectáculo que dieron.  Continúan lamentándose y comiéndose los mocos. En general, "comerse los mocos" significa no tener ningún éxito y apenarse. Dicen que es muy bueno para la salud política, sobre todo para los que se han quedado sin aquello que esperaban conseguir. O sea, han acabado sin nada y completamente decepcionados. De ahí ese “comerse los mocos” de la ´derechona trifálica´.
La verdad es que las tres derechas perdieron las ´formas´ con exabruptos, insultos, y a veces, graznidos. Parecía que el chute de banderas rojas y gualdas, vivas y órdenes cuarteleras, era como el Red Bull, que les daba alas para tumbar la investidura.
 Arrimadas, portavoz de Cs, alentaba ´tamayazos´ y llamaba al trasfuguismo de los socialistas para que abortasen la investidura de Pésanchez. No paraba de insultar como cobardes a los parlamentarios del PSOE por no romper la disciplina del grupo. Medró montando ´pollos´ y alharacas, la tildada follonera de la política. Así se expresaba  hace unos días la actriz Anabel Alonso sobre Arrimadas : "Parece la macarra de la clase. Y eso que ha perdido un 'chorrón' de amiguitos". 
La nueva –dirigente– de Ciudadanos despreció el centro que había dejado libre Pablo Casado con sus discursos crispados y exagerados de tono en los que el líder del PP rivalizó en intransigencia con Vox. De este modo, el futuro de este Cs descolocado y paradójico es muy incierto, pues ahora apenas se distingue de Vox y del PP en muchísimos aspectos.
Vox, PP, y a veces Cs, llamaron a Pésanchez de todo, desde "mentiroso", "traidor", "indigno", "estafador", "sociópata", "fatuo", "arrogante", "patético" y hasta "presidente fake", e incluso amenazaron con denunciarlo por prevaricación. Todo un festín de exabruptos de unas formas de política radical de ultraderecha. Como en los mejores tiempos del PP colérico de Aznar. Una época ´gloriosa´ con un gobierno pepero con casi todos sus ministros en la cárcel o imputados, que mentían, eran corruptos y pactaban con vascos, PNV, o catalanes, CIU, cuando les daba la gana y los necesitaban para gobernar. Hipocresía pepera a mansalva.
 Pero yo creo a pie juntillas en ese progresismo que puede sacar a España del bloqueo y desatascar temas sociales y económicos. Porque la derecha no lo quiere y además no suma y no da alternativas. Nos guste o no, la única alternativa de gobierno la tiene el Psoe y UP con sus socios.
Lo que estamos viendo últimamente, es que esa ´derechona trifálica´ está quemando terreno e incendiando los temas constitucionales. No es sola de ellos la Constitución española. Sacar banderitas y besarlas, lucir pulseritas rojigualdas, decir vívas al rey y otros exabruptos  cuarteleros, no es ser patriota. Es ser patrioteros de hojalata, que luego tienen sus dineros en los grandes bancos, casi sin fiscalizar o sin pagar impuestos, y en los paraísos fiscales. Aman más a Suiza, Panamá, islas Féroe y a sus bancos que a España.
Yo amo a mi país que es España; no es solo suyo, de la derechona y de los catalanes.
Y como yo muchos millones de españoles queremos que esto funcione y que la derecha acepte su derrota y coadyuve a la gobernabilidad de este país. Pero ya sabemos que no lo va a hacer y va  a seguir ´montando pollos y alharacas´.