Jueves, 9 de abril de 2020

Políticos altamente contaminantes

Profesor de Derecho Penal de la Usal

Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, ha vuelto a meter la pata -y de forma importante-, al afirmar en una entrevista radiofónica que “nadie ha muerto por esto”, en relación a la contaminación y “no es real la alarma de salud pública” en este asunto. Inmediatamente, los organismos nacionales e internacionales y las organizaciones no gubernamentales han salido en tromba a desmentir las declaraciones de esta señora. La directora de medio ambiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha manifestado que “no hay universidad o institución científica que niegue la afección de la polución sobre la salud”. Desde Greenpeace se califican las declaraciones de Ayuso como “nefastas”; desde el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) también se dice que “estudios internacionales recientes confirman la relación entre la contaminación y el riesgo de mortalidad”. Por su parte, el presidente de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) afirman con total rotundidad que la contaminación ambiental produce enfermedad.

El ayuntamiento y la Comunidad de Madrid están gobernados por una coalición entre PP, ciudadanos y Vox (sin que ninguno de los tres ganara individualmente los respectivos procesos electorales del 26 de mayo). Tanto el alcalde de la capital, Martinez Almeida, como la referida presidenta de la Comunidad, apoyaron en campaña electoral la eliminación del proyecto medioambiental denominado Madrid Central, ideado por la ex alcaldesa Manuela Carmena, que consistía en restringir el tráfico de vehículos en la zona centro de Madrid para rebajar la alta contaminación atmosférica. Es lógico que ahora digan “barbaridades y estupideces” negando sistemáticamente tanto la contaminación como una de las consecuencias más letales de la alta emisión de gases, el cambio climático.

Con el proyecto de Madrid Central –que ha mantenido el nuevo alcalde por imposición de los tribunales de justicia- se ha reducido un 20 % la contaminación en el centro de Madrid en tan solo un año, aunque ya ha manifestado públicamente el actual alcalde que a partir de este mes de enero de 2020 va a restringir Madrid Central y, por consiguiente, permitirá la entrada de un mayor número de vehículos contaminantes en el área central de la capital. Una decisión totalmente contraria a la que están adoptando las grandes ciudades europeas. Barcelona también ha iniciado un proyecto de bajas emisiones este mes de enero, calificado por el alcalde de Madrid como una “engañifa”.

Tanto Ayuso como Almeida son dos políticos absolutamente incompetentes que, o bien actúan con insolvencia técnica e intelectual; o, por el contrario, lo hacen presionados por los grandes poderes mediáticos y económicos, a quienes, poco o nada les importa ni el cambio climático ni la contaminación, porque su pensamiento “maquiavélico” solo está pendiente de incrementar desproporcionadamente sus beneficios empresariales. No importa si hay un incremento de contaminación. Lo sustancial, lo relevante, es actuar al servicio de los poderosos, que son los que inyectan el dinero y la financiación. Ya de ha visto con los presuntos casos de corrupción que presuntamente financiaron ilegalmente al PP madrileño.

Siguen fielmente las ideas ultra liberales, en lo económico, y negacionistas sobre la contaminación y el cambio climático de Trump y Bolsonaro. Se presume que si han sido propuestos por su partido y votados por los madrileños, deben tener la solvencia requerida, por lo que deben ser las presiones de los poderosos las que les hacen actuar como marionetas movidas por aquéllos para satisfacer sus exclusivos intereses personales.

Estas son las reflexiones que tenemos que hacernos los ciudadanos a la hora de ejercer nuestro derecho al voto y saber deslindar qué políticos merecen la pena y cuáles no por ser altamente contaminantes.