Viernes, 24 de enero de 2020

Balance

Para. Susana Santos.

Señor Manuel.

Dime prenda.

Nada, que a final de año siempre hay que hacer –Balance-, de confrontación entre lo activo y lo pasivo. Haciendo un estado demostrativo del resultado de dicha operación.

Rendir cuentas.

Sí señor Manuel, eso precisamente. Hoy en esta charla nuestra, bien en la solana o en la bodega a resguardo del cierzo; me agradaría rendir cuentas, haciendo-balance-ante los amigos con los que hemos tenido relación en esto de contar historias y cosas sobre lo divino y humano. Que iniciamos allá por el 3 de septiembre del 2017…

¡Cómo pasa el tiempo!

Efectivamente amigo, en una larga y no exenta singladura de dificultades, mucho vermú con anchoas de las redondas y demás acompañamientos culinarios hemos degustado y muchos amigos hemos hecho en el él camino; otros hemos perdido… pues no somos perfectos.

Por cierto. Gente extraordinaria-GENTE MAJA-, con la que nos hemos comunicado a través de-salamancartvaldia.es-con amigos anónimos que nos han seguido todos los martes y que; en la distancia han tomado el vermú con nosotros y han sido sabedores de nuestras cuitas y seguro también que han leído “entre líneas” lo que algunas veces queríamos trasmitir; pero que no escribíamos. Con otros amigos personales, de distintos puntos de España, hemos tenido contacto a través de-whatsApp-día a día… casi minuto a minuto.

Dices bien; todos ellos-Gente Maja-, gente normal que sin hacer ruido se comporta como gente civilizada, humana, social, abierta, dispuesta, que lucha y aprende a compartir, a escuchar, a acompañar.

Yo añadiría; con comprensión, saber estar y –Empatía-, que permite trasportarse a la mente de otra persona, en un maravilloso superpoder.

¡Claro que sí! Así lo hemos sentido nosotros en la distancia siempre que “debatimos” sobre lo –divino y humano-, en el refugio de la-Parcela-.

Con su permiso señor Manuel, hoy vamos a dedicar esta charla matutina a-Susana Santos, mi hija, que tanto me ha ayudado técnicamente en todo lo concerniente a que fuera posible esta-OPINIÓN-, pues la parte de-Redes Sociales- y esos artilugios nuevos de comunicación se me resisten firmemente.

También recordar en este-BALANCE-del año 2019. A todos los amigos de los que hemos hablado ya y que bien por vía de-whatsApp-, hemos intercambiado pareceres y que han sido, de alguna manera, protagonistas y testigos fedatarios de nuestras historias; que usted y yo hemos hilvanado semana tras semana desde hace mucho tiempo. Mari Sol, en A Coruña. Juan en Barcelona. El gran Danny, en Gijón. Luis en Tarifa. Dolores en Torrevieja. Luis Eloy en Madrid. Javier en Talavera de la Reina. Gerardo en Madrid. José María en Ourense. Vidal en Valladolid. Ángel Luis. Conrado. Santamaría. Antonio y Mari Carmen. Jacinto Castellano. Santitos. Carlos Santos. Carmen y Juanjo. José Antonio Vicente. Anselmo José. Y mi primo César. Todos en Salamanca. Marta y familia en Béjar. Jacinto en Babilafuente. Vicente Pinto y Vicente en Villaflores. Juan Carlos y Antonio en El Cerro (ver foto), pueblo al que quiero tanto y del que soy a mucho-Honor- hijo-ADOPTIVO-.

Especial atención para mis amigos y compañeros de “correrías” (pocas), de la Peña “Los Magníficos” (ver foto). Vicente Holguera. José Ignacio Hernández. Ángel Gómez. Nico Martín. José Luis Ingelmo y Tomás Román…sin olvidar al gran “Pelayo” en Televisión –Sayagués.  Esté en “su” querida Salamanca o Madrid.

Puedo aseguraros que el reconocimiento y la-Empatía-, también va desde nuestra parte, para otros muchos amigos que por voluntad propia se “bajaron” de este “carro” de intercambio de mensajes y de nuestras charlas del señor Manuel y mías. Por nuestra parte, estamos tristes, y reiteramos que: “no somos perfectos”… y que lo sentimos. Alguien dijo: “La búsqueda de la felicidad nos ha llevado a sobrevivir como especie. Pero aún somos incapaces de acordar que es esta felicidad. Por ello siempre tendrán nuestra gratitud; y sobre todo por encontrarla y poseerla, ya que tiene beneficios a corto plazo”.

Señor Manuel.

Dime prenda.

Pues nada; que hemos hecho ya el-BALANCE- y me agradaría decir algo para terminar.

Pues dilo, no te cortes.

Dos cosas. La primera: “Me gustaría mucho; el poder traer a todos estos amigos a la –Parcela- y tomar con ellos un vermú con anchoas de las redondas (que por cierto, se ha puesto de moda) y que sería ¡ALGO GRANDIOSO!

¡Que lo digas!

Y, la segunda es una pregunta directa para usted. ¿Pensó alguna vez que los dos llegaríamos al Año 2020?

¡Nunca jamás!

¡Yo tampoco! Pues eso. FELIZ  2020.