Martes, 7 de julio de 2020
Béjar al día

El Museo Judío amplía un día más la celebración de la Hanukkah

Sólo quedan plazas para la celebración del día 27 de diciembre a las 17.45 h

De i. a d. Menorah y Hanukkah

El Museo Judío David Melul organiza cada diciembre la Celebración de la Hanukkah, una tradicional fiesta sefardí. Los asistentes de este año visitarán el museo acompañados de un guía y participarán activamente en la fiesta probando los dulces tradicionales judíos, en medio de una representación teatralizada. El aforo máximo, limitado a 45 personas, ya ha sido cubierto para el día 26, por lo que los responsables del museo han tenido que ampliarlo un día más y se repetirá la celebración el día 27 a las 17.45 h. Las inscripciones tendrán un precio de dos euros y podrán realizarse a través del teléfono 685 957 719.

Según marca la tradición, la Hanukkah debe colocarse al anochecer en un lugar de la casa judía visible desde la calle. Estos candelabros de aceite cuentan con nueve recipientes, ocho de ellos a la misma altura y uno de ellos, denominado ‘lámpara siervo’ colocado en una altura superior.

La primera noche de la fiesta de la Janucá se enciende esta vela siervo y la primera de la derecha, realizando tres bendiciones; la segunda noche se enciende la vela siervo, la primera y la segunda de la derecha y se realizan dos bendiciones y así sucesivamente hasta completar los ocho días festivos. En total se encienden 44 velas, 36 si no se cuenta la vela siervo, y se mantienen encendidas durante un mínimo de 30 minutos cada día.

La fiesta judía de las luces, Janucá, este año se celebra entre el 22 y el 30 de diciembre

La Janucá representa para el pueblo judío la luz del mundo que incrementa la verdad, la justicia y la bondad, desplazando la fuerza de la oscuridad. En esta fiesta se conmemora la derrota de los helenos y la recuperación de la independencia judía a manos de los Macabeos sobre los griegos seleúcidas y la posterior purificación del Segundo Templo de Jerusalén de los iconos paganos en el siglo II a C.

Según el Talmud (Gemara, Shabbat: 21), tras la victoria conseguida por Yehudá Macabí, conocido como el Martillero, los macabeos regresaron a Jesrusalén y encontraron el Santo Templo profanado, con la menoráh apagada y aceite ritualmente puro para encenderla un solo día. El milagro se produjo porque tardaron ocho días en conseguir una cantidad suficiente del óleo puro y sin embargo la menoráh se mantuvo encendida durante esos ocho días. De ahí que la janucá,  tenga nueve brazos o recipientes, ocho en línea a igual altura y uno en una altura superior y en ocasiones se confunda con la menorah de siete brazos

La menorah, lámpara de aceite de siete brazos

Era un candelabro de oro purísimo, labrado a martillo, con siete brazos en los cuales ardía una luminaria. Se trata de la lámpara de aceite de siete brazos de la cultura hebrea, el elemento ritual más importante del judaísmo. Su uso se remonta a cuando el pueblo judío acampaba en las faldas del monte Sinaí. Según la Biblia, la menoráh estaba en el Tabernáculo, el santuario móvil construido por los israelitas bajo las instrucciones dadas por Dios a Moisés en el monte Sinaí, para su éxodo de 40 años por el desierto, en busca de la Tierra Prometida. Después fue colocada en el  Templo de Jerusalén.