Fútbol en Navidad

En el fútbol inglés las fechas de fin de año se juegan partidos de fútbol hasta en la sopa y parece que el objetivo es la diversión de los niños
Una de las escenas de la película "Evasión o victoria"

          Las guerras bélicas y las comerciales siguen celebrándose, cada una tiene un objetivo, cada cual con vencedores y vencidos. Y las treguas no aparecen como debieran ni siquiera en el fútbol. De hecho, en el fútbol inglés las fechas de fin de año se juegan partidos de fútbol hasta en la sopa y parece que el objetivo es la diversión de los niños, cuestión que en España, por ejemplo, no se tiene en cuenta porque el Convenio Colectivo de los futbolistas los protege para que cesen en su actividad. 

Se cuenta de la “Primera Guerra Muncial”, en 1914, se produjo un alto el fuego el día de Nochebuena. Aquella noche empezaron a sonar los villancicos del bando alemán, al “Noche de Paz”, se unió el de los aliados (franceses, británicos y belgas) por lo que se creó una atmósfera de cuento navideño.  Aquella “Tregua de Navidad”, se propagó desde la ciudad belga de Ypres, el odio latente se aparcó y se enterraron los muertos, se compartió comida, se intercambiaron regalos y se entonaron canciones navideñas. Pero hubo algo fundamental, se jugó al fútbol. Es lo que acabó hermanando al bando aliado y al alemán en un terreo de juego improvisado, el fútbol surgió y la guerra se paró. La disputa de aquellos momentos tan solo fue por un balón, dicen las crónicas que los alemanes se impusieron por 3-2. Unos días después, la batalla continuó hasta 1918, el odio se impuso al final y los muertos de uno y otro bando se contabilizaron por millones.

En 2014, Platini organizó el centenario de aquel improvisado y heróico partido de fútbol, descubriéndose una escultura conmemorativa. En torno al fútbol, pocas veces se desarrolló un acto tan fundamental, el cual quedó plasmado incluso en la película francesa “Joyeux Noel”, en 2005, que llegó a estar nominada a los Oscar como mejor película de habla no inglesa.

Otros hechos similares fueron llevados al cine como John Huston con su película “Evasión y victoria” con otras motivaciones en aquellos ejércitos que también guerreaban. Pero el caso de la “Tregua de Navidad” fue un acto más espontáneo, más puro, más trascendente, aunque no sirviera para conseguir la paz nada más que unos días. Pero el fútbol fue el vehículo del acuerdo.