Martes, 10 de diciembre de 2019

El Defensor del Profesor de ANPE registra ocho casos de agresiones y amenazas a docentes en Salamanca

Aunque supone un descenso respecto al curso anterior, el sindicato alerta del preocupante incremento de las situaciones de acoso de los padres hacia el profesorado y en estapas educativas más tempranas

Nicolás Ávila Villanueva, Pilar Gredilla Fontaneda y María José Martín Vicente presentan el informa de ANPE

El Defensor del Profesor, creado por ANPE en el año 2016, ha registrado en el curso 2018-2019 un total de ocho casos de acoso, agresión o amenazas a docentes en Salamanca, una cifra que supone un ligero descenso respecto al curso anterior, en el que se atendieron 10 casos. Estos datos sitúan a la provincia salmantina como la cuarta con mayor número de casos de la región, por detrás de Valladolid (23), Burgos (11) y León (10).  

Así se desprende del informe de convivencia de los centros educativos presentado este miércoles en Salamanca por Pilar Gredilla Fontaneda, presidenta de ANPE Castilla y León, Nicolás Ávila Villanueva, vicepresidente de ANPE Castilla y León y presidente del sindicato en Salamanca, y María José Martín Vicente, defensora del profesor de ANPE Castilla y León, que pone de manifiesto el preocupante incremento de casos de acoso y amenazas de los padres hacia los docentes durante el pasado curso, así como que este tipo de conductas se producen cada vez en etapas educativas más tempranas.

81 casos en Castilla y León

En Castilla y León, el Defensor del Profesor de ANPE ha atendido un total de 81 casos, 62  mujeres frente a 19 hombres, lo que representa un incremento en siete casos de amenaza, agresión o acoso al profesorado de la Comunidad. “Llama la atención especialmente que aumenta el número de situaciones conflictivas de los padres hacia los profesores, que han pasado de 24 a 28, aunque sí es un dato positivo que han disminuido las agresiones físicas y denuncias, y también aumentan los problemas entre compañeros de los centros educativos, pasando de 17 a 27”, ha explicado María José Martín Vicente.

En cuanto a las etapas educativas, el sindicato ANPE destaca este tipo de conductas se han incrementado en todas las etapas educativas, pero preocupa especialmente el aumento de casos en Educación Primaria, donde se registraron un total de 32 agresiones o amenazas a maestros, frente a los 29 de profesores de Educación Secundaria o 9 de Infantil.

Respecto a los alumnos, un dato positivo es que durante el curso pasado hubo un descenso generalizado en situaciones de agresiones al profesorado, también de ciberacoso o problemas de disciplina, “aunque sí ha aumentado el número de acoso y amenazas por parte del alumnado”, ha indicado Martín Vicente.

Como señalan desde ANPE, gran parte de las anteriores situaciones están provocando  inestabilidad emocional en los docentes, llegando en algunos casos a producir serias consecuencias para su salud mental. El 40% de los casos presentaba ansiedad, el 6% estrés y el 11% depresión. En algunas de estas situaciones ha sido necesaria la baja laboral.

Plan Estratégico de Mejora de la Convivencia 

Tras el análisis y valoración de los casos atendidos este curso, junto con la experiencia acumulada en los últimos años, ANPE y El Defensor del Profesor insisten en la propuesta de elaboración de un Plan Estratégico de Mejora de la Convivencia Escolar, que debería contar, entre otros, con los siguientes apartados:

La reactivación del Observatorio sobre la Convivencia Escolar.

Un programa de prevención de acoso escolar que contemple la aceleración de los protocolos de protección a las víctimas y un plan de detección precoz y erradicación de los problemas de convivencia en los centros educativos.

Actualización y cumplimiento de los decretos de convivencia, así como los planes de convivencia en los centros educativos.
Un plan específico de formación del profesorado para la prevención y detección de conflictos relacionados con la convivencia escolar.

Establecimiento de protocolos de actuación ante agresiones al personal docente en los centros sostenidos con fondos públicos.

Asistencia jurídica y psicológica gratuita a los profesores agredidos.

Reconocimiento de la ansiedad, la depresión y el estrés como enfermedades profesionales de los docentes siempre que se deriven de situaciones de acoso.

Compromiso, por parte de la administración, para el tratamiento rehabilitador de los alumnos agresores.

El conocimiento y ejecución por parte de los equipos directivo del protocolo de actuación en agresiones al personal docente y no docente de los centros.

El número de casos recogidos por el Defensor del Profesor son una pequeña parte de los casos que realmente se están produciendo en los centros educativos de la Comunidad.