Martes, 10 de diciembre de 2019

Aznar expresa su "angustia" por el "máximo riesgo" de España con un gobierno "radical" apoyado por el independentismo

Sarkozy advierte que si Cataluña no forma parte de España, "luego serán los escoceses, luego las regiones del norte de Italia y así"

Nicolás Sarkozy y José María Aznar

El expresidente del Gobierno, José María Aznar, ha expresado su angustia ante la situación de "máximo riesgo" para España si finalmente se conforma un Gobierno de coalición "radical" de izquierdas "consentido por el secesionismo e independentismo".

"Si construimos un Gobierno en el cual por primera vez, desde finales de la Guerra Civil, entran los comunistas chavistas a favor de Venezuela y consentido por el independentismo, estamos en una situación de máximo riesgo porque un Gobierno como el que se está intentando formar con alguien que está condenado por sedición y con alguien como un terrorista convicto y confeso, son palabras mayores que no deseo que ocurra", ha insistido Aznar.

En su intervención en una conferencia sobre el futuro de Europa, junto con el expresidente de Francia, Nicolás Sarkozy, Aznar ha expresado su "angustia y preocupación" por la posible alianza que el PSOE pueda hacer con Unidas Podemos y con los partidos separatistas para formar Gobierno. Según ha advertido, a pesar de que se puede pedir "ayuda" de todos "nuestros amigos" europeos, "que la tenemos", hay que saber "lo que tenemos entre manos" que es el intento de formar un Gobierno con la "complacencia secesionista".

El expresidente ha recalcado que su "responsabilidad" es "alzar la voz" para avisar del "riesgo importante" de un pacto "consentido" por los independentistas. Por eso, ha asegurado que su voz "se va a oír" mientras se pueda porque no va "ni a aceptar, ni ver, ni a vivir" ninguna posibilidad de que España "se rompa".

Por su parte, Sarkozy, que ha destacado que "siempre" ha sido un "amigo" de nuestro país, ha asegurado que Francia "siempre estará al lado de la democracia española, sea cual sea el Gobierno". Pero también ha asegurado que una España "unida" es un factor "fundamental de estabilidad" para Europa.

Además, el expresidente francés ha resaltado que la independencia de Cataluña "no es un problema exclusivamente" de España, sino que es un problema "para toda Europa", al igual que el Brexit "no es un problema sólo de los ingleses". Por eso, ha advertido que el mundo "se mueve" y hay que "moverse con él" porque sino "se va a romper por todas partes".

"Es un veneno y cuando pasa es como un escape de agua, al principio es pequeño, pero después está la presión en todos los estados europeos. Si Cataluña no forma parte de España, luego serán los escoceses, luego las tres regiones del norte de Italia y así. Habrá más división cuando necesitamos estar más unidos que nunca", ha sentenciado.

En su opinión, "hace falta más ambición" política de cara al futuro porque el "inmovilismo" que hay actualmente es el que "permite a los que tiene ganas de romperlo todo que sean los que se conviertan en los que pueden convertir un sueño en realidad".

Seguridad en Europa

Ambos expresidentes también han destacado la importancia de la seguridad en Europa y en este sentido, Aznar ha asegurado que hay "un problema de seguridad" porque las fronteras europeas están siendo "enormemente presionadas" a pesar de que los países miembros tienen "una capacidad limitada de acogida sin romperse".

A su juicio, la consecuencia de dicha presión es el "multiculturalismo" que existe en las sociedades occidentales por la llegada de inmigrantes. Un efecto que, desde su punto de vista, lo ha provocado "el populismo de derechas y el de izquierdas".

"Las sociedades multiculturales rompen la escala de valores que tenemos en los países occidentales porque generan más radicalismos y más confrontación y de eso hay que ser consciente", ha destacado Aznar en la conferencia impartida en la Universidad Francisco de Vitoria en Madrid.

En relación, Sarkozy ha defendido la "diferencia" frente a la "igualdad" al considerar que esta última "no existe y no es deseable". Según ha explicado, hay que "creer y amar la diferencia" y "dejar de prometer la igualdad" porque lo igualitario "no es justo". "Si en una sastrería dieran a cada uno el mismo pantalón, sería igualitario, pero no sería justo", ha especificado.

"Hay que creer en la diferencia, porque no se puede querer al mismo tiempo la igualdad y la diferencia. Debemos dejar de prometer una igualdad que jamás existirá porque hay gente alta, baja, gorda o delgada", ha puntualizado el expresidente francés.