Jueves, 5 de diciembre de 2019
Béjar al día

Amdeve organiza en el Día Internacional contra la Violencia de Género, el acto ‘Una flor por cada mujer asesinada’

Mujeres y hombres se unen para manifestar su rechazo contra las violencias machistas, que según cifras oficiales han matado a 53 mujeres, dejando fuera a otras 93 que no han sido asesinadas por sus parejas o exparejas  

Acto de Amdeve contra la violencia hacia las mujeres

En el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia de Género, la asociación de mujeres Amdeve ha organizado en Béjar el acto ‘Una Flor por cada mujer asesinada’ para recordar a todas las mujeres que engrosan las cifras oficiales y a aquellas que no se recogen en estas estadísticas pero que han sufrido crímenes machistas por el simple hecho de ser mujeres.

Una lacra social que desde este medio condenamos sumándonos a los colectivos que luchan por erradicarla, tratando de darles voz, sin “cuestionar o culpabilizar a las víctimas”, en todos los sectores de la sociedad hay mujeres y nos hacemos eco de que “cuando nos tocan a una nos tocan a todas”.

MANIFIESTO 25 DE NOVIEMBRE 2019

Este 25 de noviembre, como todos los anteriores, estamos aquí para recordar a nuestras hermanas asesinadas por la violencia machista. Estamos aquí para contar su historia, porque para nosotras no son números. Estamos aquí porque os echamos de menos.

Estamos aquí porque desde el movimiento feminista siempre hemos reivindicado que “lo que no se nombre no existe” y ellas existen (aunque ya no estén): las 52 mujeres asesinadas por violencia género oficiales, las 93 que nuestra ley deja fuera porque no las han asesinado su pareja o expareja y las 1.023 que llevamos desde el año 2003 hasta hoy.

Estamos aquí porque el asesinato de una mujer es la expresión máxima de violencia, pero para llegar a él hay infinidad de formas de violencia que nos destrozan. Pamela Palenciano ya lo dice en su monólogo “no solo duelen los golpes”. Es esta violencia invisible y normalizada la que sustenta el sistema patriarcal.

Estamos aquí porque en nuestro país se denuncia una violación con penetración cada 5 horas y 50 minutos y lo único que se le ocurre hacer a nuestra sociedad, al sistema judicial y los medios de comunicación es cuestionar y/o culpabilizar a las víctimas.

La cuestiono porque “seguro que quiere sacar tajada de ello”, porque “yo la veo muy bien como para haber sido violada, sigue saliendo de fiesta y quedando con sus amistades. No se comporta como una mujer violada”. Lo cuestiono porque “lo cuenta demasiado serena”, porque “¿cómo la va a violar su mejor amigo?, seguro que han discutido y se quiere vengar”.

La culpabilizo porque “¿cómo queda con alguien que ha conocido por internet?”, porque “¿qué pretendía yendo a casa de un tío que acaba de conocer en el bar?”, porque “yo no la he visto resistirse demasiado, no pataleaba y ni gritaba. La culpabilizo porque “¿por qué lo cuenta después de tanto tiempo?”, porque “si no quiere denunciar entonces es mentira”. Estamos aquí porque si no dices nada cuando en tu grupo de whatsapp de amigos te llegan fotos de tías desnudas; tu amigo suelta una “broma” machista; tu primo “piropea”, es decir, acosa a una chica por la calle; escuchas cómo tu entorno utiliza “maricón” como sinónimo de algo supuestamente malo; tu vecino te dice que la “violencia no tiene género”; en tu familia ridiculizan a las personas trans; tu compañero de trabajo bromea con que si han ascendido a tu compañera es porque “le habrá hecho un buen trabajito al jefe”; alguien cuestiona que una mujer migrante que denuncia una agresión es para conseguir “papeles”; tu cuñado habla de lo malas que son las mujeres y se inventa no sé qué dato de no sé qué fuente sobre denuncias falsas etc… Si no dices nada en estas situaciones, si no te posicionas, lamento decirte que tú eres cómplice y también culpable.

En los tiempos que estamos viviendo, casi dignos de una distopía, nosotras nos ponemos de frente. De frente al machismo, de frente al racismo, de frente a la homofobia y lesbofobia, de frente a la transfobia y de frente a cualquiera que venga con discursos de odio que atenten contra los derechos que tantos años llevamos peleando y que nadie nos ha regalado. Porque recordemos que los derechos no son conseguidos por voluntad divina, sino gracias a los movimientos sociales: al feminista, al anti-racista, al LGTBIQ etc.

Señalar es poner foco y hacer visible lo invisible. Por eso nosotras hoy contamos las historias de estas mujeres, porque ellas ya no pueden. Por eso nosotras también arropamos a las que están en el camino porque, aunque ahora no se sientan con fuerzas para contarlo, queremos que sepan que nosotras sí os creemos y os aseguramos que podréis, CLARO QUE PODRÉIS. Y por eso nosotras decimos que SI NOS TOCAN A UNA RESPONDEREMOS TODAS.

Amdeve