Martes, 10 de diciembre de 2019

La hormiga explotadora y la cigarra feliz

Tiene guasa que el cuenta nubes hable de lo "perdido en Cataluña". Él, que fue el causante principal de todo este desastre con aquello de "este gobierno aceptará lo que venga desde el parlamento de Cataluña"; envalentonó a Maragall y a ERC promoviendo una casi Constitución germen de una Cataluña independiente. Lo mínimo que podría hacer Zapatero es quedarse callado o seguir asesorando a Venezuela y países satélites comunistas de Iberoamérica con sus triquiñuelas y falsedades. ¡Qué indignidad! Otros abrieron caminos y usted los asfaltó, llevando a lo que hoy sufrimos, le escuchamos repartir culpas y hablar de ocasiones perdidas.  Aquí no le levo la contraria, todos los gobiernos bajo el color que haya sido, alimentaron el monstruo del independentismo. Me resulta  Incomprensible y de un nivel cultural que deja mucho que desear,  que a usted le sigan llamando y pagando por sus opiniones, recuerda como dejó España, en el precipicio, señor zapatero, quedamos hechos unos zorros despellejados. Me pregunto si los españoles estamos enfermos de psiquiátrico o que peste nos ataca. Por un mínimo de dignidad siga contando nubes y estar calladito  en el mundo de Yupi.

LA HORMIGA Y LA CIGARRA

La hormiga trabaja incansable todo el verano bajo un calor agobiante. Construye su casa y se aprovisiona de víveres para el frío invierno. La cigarra piensa que la hormiga es tonta y se pasa el verano riendo, bailando, mintiendo y jugando con los españolitos... El tiempo pasó, llega la estación gélida, la hormiga se refugia en su casita donde tiene la despensa llena hasta la primavera. La cigarra, tiritando, organiza una rueda de prensa con periodistas e intelectuales "progresistas" en la que se pregunta por qué la hormiga tiene derecho a vivienda y comida cuando hay otros con menos suerte que ella, que tienen frío y hambre. La televisión de la Mateo organiza un programa en vivo en el que la cigarra sale pasando frío y calamidades y muestran un video de la hormiga en su casa y con la mesa llena de comida. El público se indigna de que en un país como el suyo dejen sufrir a la pobre cigarra mientras hay otros que viven en la abundancia. Una nube de ONGs y  hasta se crea la comisión de derechos animales se manifiestan delante de la casa de la hormiga. Los periodistas preparan  artículos, bien pagados por ser afines a… en los que cuestionan cómo la hormiga se ha enriquecido a espaldas de la cigarra e instan al gobierno a que aumente los impuestos de las hormigas. Respondiendo a las encuestas de opinión, el gobierno elabora una ley sobre la igualdad económica con carácter retroactivo, antidiscriminación. Los impuestos de la hormiga se van a las nubes, donde está aún contando las nubes el repulsivo Zapatero y además le llega una multa porque no contrató a la cigarra como ayudante en verano. Las autoridades embargan la casa de la hormiga, ya que ésta no tiene suficiente dinero para pagar la multa y los impuestos. La hormiga se va a Portugal se instala y prospera. La televisión de la Mateo hace un reportaje donde sale la cigarra con sobrepeso, ya que se ha comido casi todo lo que había antes de que llegue la primavera. La antigua casa de la hormiga es ocupada por una banda de alimañas, que fieles a sus usos y costumbres, sólo saben vivir a costa del Estado. Al final, el gobierno se felicita por la diversidad cultural lograda ¿Lección?, la que cada cual, de acuerdo con su intelecto, saque conclusiones

Félix María de Samaniego (Laguardia, Álava, 12 de octubre de 1745-ibidem, 11 de agosto de 1801) fue un escritor español famoso por sus fábulas, de tono aleccionador mediante moralejas.

  El autor  que no se remangaba ante nada ni nadie, seguro que desde otra dimensión se reirá y agradecerá sus opiniones.

Adaptada por: Isaura Díaz de Figueiredo