Jueves, 5 de diciembre de 2019
Bracamonte al día

Comienza la actividad en el Centro de acogida ‘Papa Francisco’

Se trata de un espacio incluido dentro del Centro Parroquial que pretenderá ofrecer un lugar acogedor a peregrinos y transeúntes
El párroco Lauren Sevillano presentaba el nuevo Centro de acogida junto a una representación de voluntarios
Comienza su actividad el nuevo Centro de acogida de transeúntes y peregrinos ‘Papa Francisco’, proyecto generado desde la parroquia San Miguel Arcángel de Peñaranda e incluido dentro de Centro Parroquial.
 
El párroco de la ciudad, Lauren Sevillano, acompañado por una representación de las personas que se harán cargo de su cuidado de manera desinteresada, presentaban hoy este espacio, haciendo coincidir el acto con la celebración esta semana de la Jornada Mundial de los Pobres.
 
El centro tendrá como principales objetivos, tal y como señala Sevillano, “acoger a transeúntes y peregrinos que no pueden costearse un alojamiento, evitando así que se pudieran quedar en la calle, además de tratar con dignidad a todas las personas que pasen por él y ofrecer un espacio cómodo y agradable en el que puedan descansar, asearse y comer”.
 
Para llevar a cabo las tareas y el funcionamiento del espacio, se ha organizado un equipo de 12 voluntarios, entre los que se encuentran sacerdotes, religiosos y laicos, quienes se distribuirán en dos grupos de 6 personas, alternándose en las diferentes labores, tanto con quienes lleguen a él como al manejo del día a día.
 
El Centro de acogida está destinado a personas que estén de paso, pudiendo permanecer en el un día, siendo la estancia gratuita ya que los costes los asumirá la parroquia a través de los grupos de Pastoral Social. La capacidad será de un máximo de dos personas por día, mientras que las comidas se podrán ofrecer a los huéspedes gracias a la colaboración de un restaurante peñarandino, que ha decidido permanecer en el anonimato, quien se encargara de este servicio. Buscaran en definitiva crear un lugar respetuoso y agradable, por lo que no acogerán  personas agresivas, en estado de embriaguez o que hayan consumido estupefacientes.
 
Desde los equipos de voluntariado han valorado muy positivamente la puesta en marcha de este servicio, señalando que con su labor “queremos que se sientan como en casa, no menospreciados y en unas instalaciones cuidadas al detalle”.