Miércoles, 8 de julio de 2020

Piedra Prohibida 2017, el secreto de la Garnacha

La asociación enológica Cata Añada realiza una nueva cata ciega con Manuel de Luis como director

En esta ocasión el director de cata fue Manuel de Luis / FOTOS: JAVIER BRAGADO

Este sábado, 16 de noviembre, la Asociación enológica Cata Añada nos trae una de sus  catas ciegas de la mano de Manuel de Luis, que ejerce como director:

Piedra Prohibida 2017

El enólogo José Hidalgo, presenta: Estancia Piedra, realizado en una de las bodegas más prestigiosas de Toro. Al margen de la D.O., el matrimonio Stein presenta su apuesta por la garnacha en tierras zamoranas: Piedra Prohibida 2017. Un monovarietal amable elaborado en barricas de roble francés, durante 4 meses, proveniente de viñas viejas en vaso de más de 50 años.

De uva autóctona, Piedra Prohibida 2017 (100% garnacha) es un tinto sumamente interesante para los buscadores de novedades, obra de una de las bodegas más vanguardistas y prestigiosas asentadas en tierras zamoranas.

La bodega
El escocés Grant Stein y su mujer Anne fundaron la bodega Estancia Piedra en la década de los noventa. Hoy día Estancia Piedra es una de las bodegas más emblemáticas de la D.O. Toro y posee la mayor propiedad de viñedo viejo de tinta de Toro de la denominación, dividido en diferentes parcelas. En una de estas parcelas, Pago de Bocarrage, encontraron cepas viejas de garnacha diseminadas entre un mar de viñas de tinta de toro.

Con estas cepas de garnacha, de más de 50 años de antigüedad, los Stein elaboran este novedoso Piedra Prohibida 2017: vendimiada manual, mesa de selección de frutos con estricto control de calidad y crianza de 4 meses en roble francés. Dado que los mono-varietales de garnacha no están amparados por la D.O. Toro, este tinto se comercializa al margen de la denominación, de ahí su nombre: Piedra Prohibida

 

CATA CIEGA

ASPECTO: Capa media, color rojo cereza madura, límpido y brillante.

OLOR: Frutas roja, y balsámicos, provenientes de la crianza, fresco e intenso.

SABOR: Buena persistencia y equilibrio, goloso y muy vivo en boca.

CONCLUSION: Vino elaborado con garnacha al margen de la D.O. de Toro, dominado por las notas de frutas rojas, aromático, fresco, con sensación golosa y excelente equilibrio.

RELACION CALIDAD/PRECIO: 10Euros/EXCELENTE.

PUNTUACION: 91

00-60 DEFECTUOSO

61-70: REGULAR

71-80: CORRECTO.

81-85: BUENO.

86-90: MUY BUENO.

91-95: EXCELENTE.

96-100: EXTRAORDINARIO.

 

VARIEDAD: 100% Garnacha tinta.

GRADUACION: 14,5º %

CONSUMO: Sobre los 15 ºC, En perfectas condiciones hasta mediados de 2020

MARIDAJE: Ideal para acompañar guisos de caza, carnes rojas y tapas.

 Atún rojo, chuletón, embutido, queso de oveja curado, asados. Solomillo, chuletón y otras carnes de buey a la parrilla, lechazo, cocido o guisos como fabada.

 

TINTA DE TORO*

La Tinta de Toro es una variedad autóctona de la zona de Toro, de la que apenas se tiene información sobre sus orígenes, aunque se considera que fueron los romanos (210 a. C.) los promotores de la viticultura en la zona, al igual que en el resto de la cuenca del Duero.

A finales del s. XIX la plaga de filoxera ocasionó en España una profunda reconversión del cultivo de la vid, pero la variedad «Tinta de Toro» se defendió, hasta el punto de que en la actualidad hay todavía algunas viñas con más de 150 años de antigüedad. En 1990 se realizó una selección clonal por parte de la Junta de Castilla y León. La Tinta de Toro goza la variedad de certificado de variedad autóctona con características  agronómicas diferenciadas. No obstante, se considera en general que es sinónimo de tempranillo, aclimatada a la zona zamorana.

D.O. TORO*

Hoy Toro está reconocida a nivel internacional como una de las mejores regiones vitivinícolas del mundo. En los diez últimos años la D.O. TORO ha pasado de la oscuridad al centro del escenario mundial, gracias a sus vinos de alta calidad y de personalidad inconfundible.

Fue también el vino de Toro el que acompañó a Cristóbal Colón en su descubrimiento de las Américas; hasta tal punto que la “La Pinta”, una de sus tres carabelas, fue bautizada así por el toresano Fray Diego de Deza, en referencia a una medida de capacidad que se empleaba en Toro y que aún hoy se utiliza como expresión coloquial para referirse a un trago de vino.

A lo largo de la historia el valor del vino de Toro había radicado principalmente en su graduación y corpulencia, características que hacían de él un vino duradero, y que permitía su transporte a ultramar.

Ya, en la década de los años 70, y convencido de que la alta graduación de aquella Tinta de Toro no era intrínseca a la variedad sino a su tardía recolección, Manuel Fariña comenzó a impulsar el primer gran cambio en la zona: el adelanto de la vendimia en casi un mes. Se trataba de recolectar la uva en el momento óptimo de maduración a la vez que se reducía su graduación desde los 16º-17º, hasta los 13º-14º.

En 1987 se aprueba la denominación de origen que abarca dieciséis términos municipales de la zona, pertenecientes a las provincias de Zamora y Valladolid.

Esta D.O. se ha convertido en el punto de mira, no sólo de compradores, sino también de gran número de inversores del sector vinícola. Algunos de los más prestigiosos observadores del mundo del vino no han dudado en situar a Toro entre las diez regiones vitivinícolas de mayor interés del mundo de los próximos años.

 

Director de cata: Manuel de Luis.

Edición y fotografía: Javier Bragado.