Jueves, 21 de noviembre de 2019

Música para una fiesta

Ha empezado fuerte el mes de noviembre en Salamanca en lo que a música se refiere. Fin de semana de elecciones. La “fiesta de la democracia”, una expresión tan manida que ha terminado por darse la vuelta y tener más bien poco de fiesta. Pero no pasa nada. Ara Malikian y Coque Malla estarán aquí para ayudarnos a reflexionar. Para presentarnos sus nuevos discos con la pasión y el amor que les caracteriza, como si abrieran sus carteras para mostrarnos las fotos de sus churumbeles. Para que compartamos un par de noches mágicas con dos de los tipos más interesantes de la escena.

Viernes 8

Ara Malikian, nacido en Líbano, de padres armenios, español a todos los efectos después de lograr la nacionalidad tras el farragoso proceso necesario para todo aquel que no sea capaz de patear un esférico en condiciones.

Es, junto a James Rhodes y Fernando Argenta, una de las personas que más ha hecho por acercar la música clásica al gran público, valiéndose de una impresionante puesta en escena y del uso de grandes dosis de fusión.

Presenta esta vez un disco con un buen puñado de colaboraciones de postín (Franco Battiato, Calamaro, Bunbury, Kase.O, Serj Tankian) y en el que se ha lanzado, incluso, a cantar un tema.

Pop, rock, clásica, música de raíces, sonidos andalusíes... de todo le ha cabido a Malikian en Royal Garage, un concepto tan valiente que solo le puede salir bien a un tipo tan tímido como él.

Sábado 9

Coque Malla. Su carrera es la versión musical de las Edades del Hombre. Desde el Rock and Roll más primitivo del debut homónimo de Los Ronaldos, allá por 1987, hasta los sonidos electrónicos de ¿Revolución?, pasando por el blues, el pop, el soul y los sonidos caribeños. Lo ha tocado todo, ha colaborado con todos, ha hecho bandas sonoras, ha ganado un Goya (por Este es el momento, el tema principal de la película Campeones, de Javier Fesser) y ha protagonizado la maravillosa “Todo es Mentira”, una cinta de la que guardo un bonito recuerdo. Uno de esos recuerdos que no le interesan a nadie, en realidad.

Pero que no nos despiste el título del álbum, Coque, como él mismo ha dicho, no quiere hacer política. Su revolución viene de la pista de baile y, creo yo, no busca nada más allá del disfrute, que no es poco. Es perfecto.