Jueves, 21 de noviembre de 2019
Ledesma al día

La villa ledesmina apuesta por recuperar las tradiciones

La celebración de los Santos Mártires se suma a un calendario festivo que también incluye a San Antón o las tradicionales Calendas
La tradición de los faroles en Ledesma

La villa de Ledesma atesora, además de su conocido patrimonio histórico y cultural, un legado de tradiciones que, tras caer en el olvido, en los últimos años han comenzado a recuperar. La última ha sido la celebración de los Santos Mártires, y la recuperación del antiguo concurso de faroles. Como curiosidad,  en su día estos faroles alumbraban las tumbas de los cementerios; en esta ocasión, han adornado las paredes del edificio del patio del Ayuntamiento.

Por la coincidencia con la festividad de Todos los Santos, en esta recuperada tradición no podía faltar el toque gastronómico, con patatas asadas y buñuelos. Una tradición que, desconocida para los más jóvenes de la villa, este año ha vuelto a formar parte del calendario de actos lúdicos y festivos. Mayores, jóvenes y niños no han querido perder la oportunidad de descubrir en qué consiste esta tradición y quiénes eran los santos mártires de Ledesma. 

Fechas señaladas

Y en el calendario ledesmino de invierno hay otras dos fechas señaladas. La primera, en la madrugada del 23 al 24 de diciembre en Ledesma tienen lugar ‘Las calendas’, una fiesta en la que los vecinos comparten dulces en la calle mientras tocan las campanas de Santa María la Mayor anunciando la llegada de la Navidad y antiguamente la de los pastores.

Y metidos en el mes de diciembre, y a punto de despedir el año, en tiempos también se celebraba en la villa el Jueves de los Dulces y el Turrón, una antigua tradición que los vecinos tuvieron oportunidad de rememorar hace un par de años. Eran aquellos jueves de diciembre en los que la villa acogía a los puestos de las turroneras venidas desde diferentes puntos de la provincia. Sabores dulces y elaborados con los productos de la tierra. 

Tradición del siglo XV

Enero, por su parte, en Ledesma es sinónimo de la Fiesta de San Antón, una tradición que se remonta al siglo XV y que tras caer en el olvido en la década de los 60 fue rescatada en el año 2012. Desde entonces, y aunque el frío haya sido protagonista en alguna de las ediciones, no ha dejado de despertar curiosidad y de mantenerse en el tiempo. La subasta se suma además a la tradicional bendición de las mascotas.