Viernes, 22 de noviembre de 2019

El discurrir y el discurso de las vías pecuarias - 7

Institucionalización de las vías pecuarias – 3 

En 1836, año de la abolición definitiva de la Mesta, ésta es sustituida por la Asociación General de Ganaderos, que mantiene su actividad en nuestros días. Los intereses de los ganaderos trashumantes quedan unidos a los del resto de los ganaderos.

Poco a poco, con la decadencia de la ganadería, las cañadas perdieron relevancia. El Honrado Concejo de la Mesta, como hemos señalado, fue disuelto en 1836. Por otra parte, la aparición del ferrocarril a finales del siglo XIX como medio alternativo de transporte y la profunda modificación de los usos tradicionales, debido a los modelos de desarrollo potenciados en nuestro país a partir de los años 60, fueron factores determinantes del progresivo abandono y usurpación de estas vías, que la ley define como de “dominio público, imprescriptible e inalienable”.

Este modelo de desarrollo trajo consigo un incremento de las diferencias regionales y, también, entre el medio rural y el medio urbano. Unas prácticas agrarias se intensificaron, mientras que otras eran abandonadas. La mano de obra se redujo y, al mismo tiempo, la población rural envejeció.

Por otra parte, aumentó de crianza de variedades ganaderas industriales, con una base alimentaria de importación, a expensas de las razas autóctonas españolas. También aumentó la estabulación del ganado gracias a la nueva rentabilidad que ofrecían los forrajes y piensos importados. Al mismo tiempo, la presión de las repoblaciones forestales provocó una disminución de los pastos disponibles y, con idéntico efecto, se incrementaron los cultivos intensivos y los regadíos en las zonas donde tradicionalmente invernaba el ganado, con el consiguiente incremento del precio de los arrendamientos y la dificultad que entrañaba asegurarse los pastos.

Todos estos factores, junto con la expansión urbana, las privatizaciones ilegales (dentro de una legislación muy permisiva en este sentido), la construcción de embalses y el gran desarrollo del transporte terrestre, socavaron la base de la trashumancia.

Desde 1931 es el Ministerio de Agricultura quien asume las competencias anteriormente delegadas en la Asociación General de Ganaderos del Reino, y durante más de medio siglo, la Dirección General de Ganadería, primero, y el Instituto para la Conservación de la Naturaleza (I.C.O.N.A.) después, han sido las entidades responsables de esta singular red de itinerarios ganaderos, cuya gestión ordinaria se halla actualmente transferida a las Comunidades Autónomas.

La historia de estos itinerarios es, por tanto, una parte funda- mental de la de nuestro país y la conservación de este patrimonio vial trasciende el mero hecho económico de su utilidad para convertirse en la protección y rescate de uno de los más significativo monumentos de nuestro acervo cultural.