Domingo, 17 de noviembre de 2019

Cartas de los lectores

La reordenación del autobús urbano

Uno de los autobuses urbanos de Salamanca

El Ayuntamiento ha convocado este viernes a distintas asociaciones y colectivos interesados en el tema del transporte para crear un Grupo de Trabajo para la Reordenación del Transporte Público de Viajeros.

En un aspecto tan esencial para una ciudad como es la movilidad urbana sostenible, es imprescindible que se dé participación a las asociaciones ecologistas, pues la gestión del transporte público es un instrumento fundamental para conseguir los objetivos de sostenibilidad y de lucha contra el cambio climático. El movimiento ecologista lleva 45 años participando en la defensa del medio ambiente, en concreto el Comité Antinuclear y Ecologista de Salamanca tiene actividad desde 1975.

Denunciamos públicamente que un colectivo como el Comité Antinuclear y Ecologista de Salamanca, registrado en el Ayuntamiento y con más de 40 años de historia en esta ciudad, no haya sido invitado, lo que deslegitima el procedimiento de participación ciudadana de Reordenación del Transporte de Viajeros.

Pero más lamentable es aún el olvido del Plan General de Movilidad Sostenible de la Ciudad, que lleva muchos años aprobado y sin embargo no se ha implementado apenas. Así, el casco histórico ha avanzado muy pobremente en su peatonalización plena, los itinerarios peatonales no se han mejorado, el concepto de intermodalidad sigue sin existir en la política de movilidad del Ayuntamiento y la moderación del impacto del transporte privado se ha dejado bastante de lado, pues el uso irracional del automóvil sigue más o menos igual que hace ocho años.

En cuanto al autobús urbano, lo más grave es la no implantación del carril-bus tal y como estaba prevista y que tendría que estar finalizada en 2020 a pesar de que el Plan ya se quedaba muy corto con los viales exclusivos para el bus. Si de verdad queremos mejorar la movilidad y sostenibilidad en Salamanca no quedará más remedio que extender el carril bus a todas las vías importantes por donde circulan varias líneas como ocurre en Carmelitas, San Vicente, Gran Vía y Mirat que, además, coinciden con un tráfico denso. Sólo así se mejorará la puntualidad y eficacia del bus frente al automóvil privado, que es el gran enemigo de un modelo urbano sostenible.

José M. Lorenzo Huerta