Lunes, 21 de octubre de 2019

El Rosco de los Exabruptos

Qué alegría, qué alboroto, tengo un periquito piloto. Estoy que no quepo de gozo desde que disfruto de la emisión de una hora más de Sálvame. Y no estoy solo en ello, sino junto a gran número de televidentes. ¡No sé, quizá tantos no podemos estar equivocados!

Contábamos con Sálvame Limón, Naranja y ahora Banana. Veinticuatro horas así y completamos una frutería. Quién creyó lo contrario.

Era de imaginar que la esperada desaparición, vía judicial, de Pasapalabra, un programa estimulante que despertaba del presunto letargo de cuatro horas sin pensar en nada sería reemplazado por algún programa previsto de antemano.

Y así habrá sido. Esto no se improvisa. Imaginemos que habrá habido debate y presuntamente lo ganaría el más capacitado, un profesional con fundamento: “si una cosa funciona, ¿para qué desaprovecharla? Pongamos cinco horas de Sálvame y después que la gente “pase palabra” hacia el telediario… También se puede cenar en ese interín y, caso de necesidad, volver a la parrilla con un Sálvame Kiwi o Aguacate”. ¡Genial! Le felicitarían.

Ahora les quiero hacer unas confidencias. A servidor, que esporádicamente seguía Pasapalabra desde la época de Silvia Jato, últimamente veía el programa de manera casi clandestina. ¿Alguien se hace cargo del sufrimiento, solo por ser salmantino, de que la gente de otros lares te exigiera estar a la altura de un Jero u Orestes?

Y claro, aparte de ello, a quienes escribimos nos examinan cada día y con el programa de marras no pasábamos de primero de Pasapalabra, con lo que dejábamos al descubierto nuestras deficiencias y el conocido axioma que “lo que natura non da Salamanca non presta”.

No obstante, si lo de Sálvame Banana no llegare a funcionar y a lo de Pasapalabra no le concedieran una prórroga, se podía ensayar El Rosco de los Exabruptos. Sería un programa con frases de locura dichas en un solo día, y al autor de ellas lo deberían descubrir los concursantes.

Unos ejemplos serían; Quién dijo que se volverían a quemar iglesias como en el 36…, quién que las 13 rosas eran unas violadoras y asesinas…, quién aquello de que sería preferible salvar Notre Dame a que se quemara todo el Amazonas…, o que los socialistas…, etc.

Pero esto es imaginación sin fundamento y sin ánimo de faltar a ninguna televisión. Es un poco de frivolidad, cultura y política de miseria.