Miércoles, 16 de octubre de 2019

¿El Partido Popular salmantino camina hacia la izquierda, y nosotros sin enterarnos?.

Hemos tenido una interesante semana de impuestos, con el de Bienes Inmuebles (IBI) urbano. Salamanca goza de uno de los Tipos Impositivos más alto entre capitales de provincia, el 0,7125% frente al 0,62% de media (2018) en ciudades de nuestro tamaño. Recordemos que no lo paga todo el mundo, hay situaciones tan perversas de actividades lucrativas como hoteles de lujo, ocio nocturno o negocios de aparcamientos, que no lo abonan por ser el edificio propiedad de la Iglesia o una Fundación. Aunque no se utilicen para los fines realmente exentos, y se deja de recaudar hasta 4 millones de euros al año.

En el Pleno Municipal de ayer solicitó el PSOE que se redujera el IBI un 5%, desandar la subida que impuso en 2013 el gobierno de Mariano Rajoy (tras prometer bajar impuestos). En las campañas electorales es un mantra de la derecha eso de reducir impuestos, que luego no cumplen o incluso suben. Cuando los bajan, como antes de las elecciones municipales, olvidan aquello de la progresividad fiscal, y encontramos reducciones de miles de euros para grandes superficies y unos euros para la ciudadanía. Por cierto, casi a la par alardeaba el presidente de Ciudadanos, Albert Ribera, “hemos aprobado la eliminación del Impuesto de Sucesiones (en Castilla y León), un impuesto injusto que llevaba décadas castigando el esfuerzo de las familias”, teniendo en cuenta que la inmensa mayoría de ellas estaban ya exentas olvidó añadir “más ricas”.

Pero en este tema me interesan sobremanera los argumentos del Concejal de Hacienda, Fernando Rodríguez. He realizado una transcripción de su declaración emitida por una emisora de radio (la puntación es mía), que dice así:

Yo creo que, lógicamente después, cualquier decisión adicional sobre los impuestos tiene que tener muy en cuenta la afección que ello tiene sobre, pues, el mantenimiento de los servicios públicos, las inversiones, el gasto social. Y ya lo he mencionado muchas veces en el pleno de la corporación. Es muy fácil hacer demagogia. En el tema tributario es muy fácil hacer demagogia. Pero la realidad es que si el Ayuntamiento quiere mantener un nivel de calidad en los servicios públicos, quiere mantener un esfuerzo inversor para mejorar la ciudad, quiere mantener sus políticas sociales y sus programas sociales, necesita ingresos. Y esos ingresos, obviamente, provienen de una manera muy importante también de los tributos que recibe de los ciudadanos. Ahora mismo en el Ayuntamiento cualquier rebaja adicional de Impuesto de Bienes Inmuebles comprometería cualquiera de estas cosas que digo.”

Con sus palabras podemos concluir que, quizás, en realidad gobierna la izquierda en Salamanca y no nos habíamos dado cuenta. Sólo le falta añadir eso de la progresividad, y seguro que lo hace un constitucionalista como él al figurar en la Constitución (artículo 31). A ver si resulta que tanto acordarse ahora de las políticas sociales tiene que ver con que el humanismo cristiano del artículo 2 de los estatutos del Partido Popular se basa en el dicho evangélico de “amaras a tu prójimo como a ti mismo” (Mateo 22, 39), o en el de “Así, pues, todo lo que deseáis que los demás hagan con vosotros, hacedlo vosotros con ellos” (Mateo 7, 12). Quiere esto decir que, por fin, ¿hablarán de problemas reales de nuestro país como los servicios públicos y su financiación, o evitar el despilfarro en obras inútiles, en la cercana mini-campaña electoral?