¿Por qué nos molestan los extranjeros?

Es curioso cómo influyen algunos medios de comunicación en la opinión de la gente. Yo no soy de los que digo que lo de fuera es mejor. Vivo muy feliz en el país y la ciudad que me ha tocado y he elegido vivir.

Hoy mismo cuando veníamos de Granada en un bar observaba como es frecuente que no hablemos otros idiomas sino que hasta nos moleste que nos hablen en otro idioma, a mí me gustaría hablar cuantos más idiomas mejor.

Es curioso que Muhammed V de Granada era de Granada y Carlos V se le considera más español cuando era más extranjero hasta el punto de tardar en aprender nuestra lengua. Nos contaban que el “olé” tan español probablemente venga de Alá, porque los flamencos  eran los despojados musulmanes en tiempos de los reyes católicos, y sus cantos en realidad eran rezos camuflados. Podemos comprobarlo en algunas llamadas a la oración en Marruecos y algunos palos flamencos del Sacromonte de Granada.

Hemos ido con tres furgonetas con chicos de la Casa Escuela Santiago Uno. Los chicos han brillado frente al ayuntamiento de la ciudad en un espectáculo de circo sobre indios y vaqueros, en un cabaret y en mi caso presenté el libro en el que se comparten algunas reflexiones sobre nuestro modelo educativo y terapeútico, constructivista sistémico y centrado en soluciones.

Hemos presumido de ser mestizos, de estar siempre más de diez nacionalidades en nuestra casa escuela porque para nosotros la diversidad y la interculturalidad enriquece.

Entre todas las culturas se suma, porque son grupos sociales buscando soluciones para su vida. No creo en las fronteras y menos en las conquistas. Si Trump descendiera del respeto a los apaches probablemente no tendríamos tanto problema con el cambio climático, por ejemplo.

Otra vez más nuestros chicos y chicas con diferentes etiquetas han demostrado su talento y demuestran que la escuela en muchas ocasiones expulsa a los que han tenido que sobrevivir a vidas menos acomodadas pero que tienen muchas soluciones para una sociedad con mucha desigualdad de oportunidades para sus jóvenes.

De todas formas independientemente de lo que piensen de nosotros considero que los itinerarios que están siguiendo nuestros alumnos en la formación profesional y el arte para cultivar y redefinir las emociones negativas, les permite integrarse ellos y poder integrar a otros muchos que parten de situaciones similares.

Nuestro ciclo superior de integración social nos permitirá sacar a bastante técnicos superiores en esta misión de integradores sociales por el mundo.

Estamos hablando de sueños o expectativas que han podido hacerse realidad en muchos de nuestros alumnos.