Sábado, 21 de septiembre de 2019

Ansahe

El tiempo va pasando y se avecina el otoño y con él la caída de las hojas de los árboles; que para mí aquí en la Parcela, supone una sobrecarga de trabajo, y uno ya no está para esos trotes sino más bien para “sopitas y buen vino o vermú”… ¿No cree usted señor Manuel?

Le he pillado de improviso a mí buen amigo. Pero reacciona prestamente a la pregunta y me contesta: Te diré, sinceramente es un engorro eso de la recogida de las hojas caídas… pero (aquí viene la sorna del señor Manuel)… ¿Por qué no le pides ayuda a esos seis Duendes que dices tener en la Parcela?... Digo yo. Esos Duendes que tanto te ayudan en esto tuyo de contar “historias humanas y alguna divina”.

Esta vez el sorprendido he sido yo, cuando me repongo contraataco con otra pregunta directa ¿Y, usted cree que esos “mis” Duendes existen? Y que andan pululando en nuestro entorno, mientras tomamos y degustamos nuestro vermú con anchoas y otras delicias gastronómicas.

Hombre, digo yo que los Duendes existen; así que haberlos… los habrá.  Otra cosa son las noticias falsas y la Posverdad que todo lo invade. Por cierto ¿Tienen nombre tus Duendes?

Pues sí señor Manuel y también apelativo: Ansahe, “El Intelectual”, Donec “El Hortelano”, Amadís “El Enamorado”, Sancho “El Melancólico”, Imperio y Claridiana “Las Pitusas”…

¿Y, les conoces bien?

Sí, a todos. Sus cualidades personales, modo de ser, oficios y aficiones… incluso ¡su manera de pensar!

Caray… ¿Nos contarás todo de ellos alguna vez?

Tal vez. Hoy le daré a usted unas pinceladas referentes a –ANSAHE-“El Intelectual”; pues como decía al principio “se avecina la caída de la hoja” y añadiré ahora que, también otras cosas más placenteras como la llegada de las primeras setas. Y me consta que a-Ansahe-“nuestro Duende principal” es gran amante de las setas otoñales en todas sus variantes: El níscalo-Lasctarius deliciosus- o su primo de color más morado-Lactarius sanguifluus-, la-Amanita caesarea-.Luego la familia de los-Boletus… -Boletus aestivales-, Boletus pinicola-, Boletus aereus-, y los mejores-Boletus Edulis-. Sin olvidar a las-Setas de cardo-Pleurotus eryngii-. Y muchas y muchas más.

Sí, para, para que me estas volviendo tarumba con esos nombres tan estrambóticos. Pero que conste que soy consciente de que: “La llegada del Otoño propicia estas maravillosas especies, delicadas y sabrosas de los hongos. (Claro es, si la climatología lo permite).

Y, hablando de cosas de comer, tengo que decirte, que han corrido rumores por el pueblo respecto a “esto nuestro” del vermú con anchoas y lo que se tercie que venimos practicando desde hace un tiempo.

No haga usted caso señor Manuel; y le voy a recordar lo que dice y cuenta el sabio Cervantes en el inicio de su Don QUIJOTE De La MANCHA: “Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lentejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos”.

Esto, comparado con lo nuestro es pecata minuta. Así que nosotros como decía la Pantoja… ¡Dientes… dientes! Así que sonría… sonría.

Observo señor Manuel, que no me está prestando usted mucha atención, le encuentro distraído y un tanto desorientado ¿Qué le ocurre?

No me ocurre nada; solamente estoy buscando por toda la Parcela a “tus” Duendes el –Ansahe-, y compañía, paro intento verlos y… no les veo. Intento oírlos… y no los oigo. Intento tocarlos y… no puedo pues se difuminan. No pasara con ellos como con el carro de Manolo Escobar. ¿Dónde estarán tus Duendes?

Me alegra su sentido del humor, buen amigo; se nota que está usted sosegado y tranquilo después de las fiestas  locales al haberse marchados todos los que no viven aquí de fijo.

¡Se nota, se nota!

Sabe usted; esto lo definiría perfectamente mí buen amigo, que en Paz descanse-Armando Moralejo-el poeta de Cantalpino…

“Ya no queda nadie, todos se marcharon buscando el bienestar alegre y sosegado que brindan las ciudades; de lujo, brillo y holganza disfrazados. Y así quedan los pueblos fríos, solos, silenciosos, desquiciados. Muriendo en la tristeza de tiempos añorados, sin vida y alegría, rotos y callados. Que solo cuatro viejos en ellos van quedando, rumiando los recuerdos felices del pasado”.

Señor Manuel; antes de que se me olvide: “Un Duende es un espíritu que el vulgo cree que habita en algunos sitios. Allí hacen cosas y travesuras. También inspiran grandes historias. Son traviesos y estruendosos. SIEMPRE AMIGOS. Pues eso.