Domingo, 8 de diciembre de 2019
Las Villas al día

De predicar en Las Villas a defender a campesinos dominicanos echados de sus casas

Miguel Ángel Gullón formó parte de la comunidad de dominicos de Babilafuente durante seis años, antes de trasladarse a la República dominicana. Allí da voz a los campesinos que son echados de sus tierras y casas por terratenientes.
Miguel Ángel Gullón, en el jardín de la casa de los dominicos de Babilafuente

Las sombras de la noche se rompen con la luz que emiten los móviles de los campesinos que graban cómo les echan de sus casas por la fuerza. Pasan unos minutos de las tres de la mañana en El Seibo, provincia de la República Dominicana. Es 26 de enero, día de Juan Pablo Duarte, padre de la patria dominicana, jornada festiva. “No, no, por favor. Esta es nuestra casa, no la tumbes, aquí hay niños”, pide una mujer. “No tengo que ver con eso, son órdenes de Central Romana”, contesta una voz de hombre que se impone sobre el llanto de un bebé, mientras varios guardacampestres de esta compañía arrancan las chapas que hacen de pared de las pobres chabolas. Miguel Ángel Gullón dejó atrás en 1999 la comunidad de dominicos de Babilafuente para marcharse a predicar a la República Dominicana. Allí dirige Radio Seibo, el medio de comunicación que da voz “a los que sufren”, como los campesinos que son despojados de sus viviendas por los terratenientes, a los que Gullón hace frente.

Este dominico nacido en Asturias en el año 1969 formó parte de la comunidad de dominicos de Babilafuente entre 1993 y 1999. “De aquí me llevé la sensibilidad social, la escucha, el trabajo en equipo, la compasión, estar allá donde la gente necesita ser escuchada y acompañada”, contaba durante una visita que hizo a la comunidad el mes pasado. Lo aprendido en Las Villas lo puso en práctica en su nuevo destino, donde comenzó formando a jóvenes cubanos, haitianos y dominicanos de un barrio marginal de Santo Domingo, capital de la República Dominicana. Allí fundó Acción Verapaz, organización que entonces ya trabajaba, y sigue haciéndolo, en Las Villas promoviendo iniciativas solidarias.

De Santo Domingo pasó a El Seibo, una provincia situada a dos horas de la capital. Según explica Gullón, “es una provincia muy empobrecida porque más del 70 % de la tierra lo ocupa una compañía de caña de azúcar llamada Central Romana”. Esta empresa, relata el dominico, es responsable de despojar a campesinos de sus tierras. El 26 de enero, “la Central Romana llegó con 100 guardacampestres, que son los policías armados de la compañía, y destruyeron las casas, a los niños los encañonaron, a un niño se le clavó un clavo, a un inválido le tiraron la casa encima… Luego llegaron las máquinas, que arrasaron con todo eso”. Estos hechos, que afectaron a 60 familias en el barrio de Villa Guerrero de Santa Cruz de El Seibo, han llegado a ser denunciados ante las Naciones Unidas, pero la justicia dominicana ha sentenciado que la compañía no debe ser sancionada, lamenta Gullón.

Central Romana, en una guía en la que explica sus actividades, se define como “la empresa privada agroindustrial y turística más importante de República Dominicana, siempre con el convencimiento de que su crecimiento empresarial va acompañado del desarrollo económico del país en el que opera”. La compañía asegura haber aportado “obras de infraestructuras, donaciones de terrenos, así como notorias inversiones de corte social en educación, salud, medio ambiente, deporte y cultura”.

Corrupción generalizada

La visión de Miguel Ángel Gullón sobre las actividades de esta empresa es bastante distinta: “la empresa echa a los campesinos y se queda con la tierra porque esta empresa también es Gobierno”. Denuncia que esta compañía obtiene poder financiando las campañas de los políticos, consiguiendo influencias que llegan también hasta la Iglesia y los medios de comunicación. Esta corrupción generalizada hace, según explica Gullón, que las noticias que afectan a los terratenientes sean manipuladas. En marzo, Carlos Rojas, un niño de 12 años, murió al recibir un disparo en la cabeza. Periódicos como Listín Diario, uno de los más leídos en República Dominicana, relatan que la policía identificó como sospechoso a un hombre llamado Domingo Vásquez, quien aseguró que el disparo que acabó con la vida del niño fue accidental. Sin embargo, Miguel Ángel Gullón asegura que el autor de los hechos es un sicario pagado por un terrateniente.

A las víctimas de todos estos hechos son a las que buscan dar voz en Radio Seibo, la emisora que los dominicos tienen en esta zona y que dirige Miguel Ángel Gullón. “Nació con la mística de acompañar a las personas de las comunidades en todas sus luchas, alegrías, penas…”, explica. La emisora ha cumplido 45 años con “espíritu de democracia, de trabajo en equipo, de trabajo en comunidad”.

Según Miguel Ángel Gullón, el obispo dominicano Nicanor Peña se quejó de que Radio Seibo dañe la imagen de Central Romana. Gullón sentencia rotundo: “nosotros le hemos contestado que es cierto que estamos dañando su imagen; es más, es lo que queremos, y que no se venda el azúcar. Ellos están dañando la imagen sagrada de Dios en las personas, que es la dignidad”.