Diario de Tierra Santa para abuelas y nietas

PRIMER DÍA

Aterrizamos en el aeropuerto Ben Gurión, en honor al primer  ministro sionista fundador del estado de Israel en 1948. Acabó trabajando en un kibutz de agricultura, trabajo y propiedad colectiva.

Nos alojamos en un hotel en Tel Aviv, ciudad fundada por 60 familias judías sobre unas dunas en 1906, hoy en día ciudad próspera y moderna con rascacielos y unos 500.000 habitantes.

Sin embargo en la biblia aparece como Joppa en tiempos del rey Salomón, importante puerto israelita mientras se construía el primer  templo de Jerusalén 960 a.C.

Paseamos por la noche por el paseo marítimo.

SEGUNDO DÍA

 Visitamos la antigua Jaffa. Seguimos a Cesarea con ruinas romanas y un acueducto que traía agua del Monte Carmelo. En el teatro que es la mitad de un anfiteatro recitó el cura Miguel donde ha dado un concierto por ejemplo Julio Iglesias. La inscripción de una antigua piedra certificaba la existencia de Poncio Pilatos. Puerto importante del Mediterráneo en época de Herodes. Algunos imaginamos las cuádrigas de Ben-Hur y Mesala.

Vista panorámica desde el Monte Carmelo ( viñedos de Dios), donde unos ermitaños cruzados fundaron la Orden  Carmelita, una advocación de la Virgen del Carmen patrona del Mar en España. Tuvimos una Misa en el Monasterio Carmelita de Stella Maris. También había un monumento a soldados de Napoleón que abandonó a su suerte mientras él huyó.

Desde el restaurante donde comimos veíamos la próspera ciudad de Haifa. Visitamos los espectaculares jardines simulando una alfombra persa de la religión Bahai, instaurada en Persia en el siglo XIX. Judaísmo, Cristianismo, Islam y Bahismo serían cuatro religiones monoteístas.

La tarde  dedicada a San Juan de Acre, ciudad donde resistieron los cruzados y empezamos a recordar ya la película del Reino de los Cielos, en un comedor de caballeros hospitalarios. Fue arrebatada por Saladino y vuelta a recuperar por Ricardo Corazón de León, rey inglés que sale en las películas de Robin Hood.

Alojamiento en Tiberiades, al lado oeste del Mar de Galilea, donde llega el río Jordán y vuelve a salir para desembocar en el mar Muerto.

TERCER DÍA

Siempre madrugando sobre las seis de la mañana, aunque era una hora más que en España. Lo primero fuimos en una barca por el lago Tiberiades. Fue una mezcla de recogimiento y fiesta, desde canción del pescador de hombres, a himno de España o bailes. Fue divertido pero no frívolo.

Este día se veían ya claras las dimensiones de historia, tradición, cultura, convivencia y Fe. Ya me alegraba de estar en este grupo sayagués, donde  no había no creyentes por supuesto respetados, que  se pudieran mofar, o abducir superficialidad que nos impidiera vivenciar.

Fuimos al monte de las bienaventuranzas donde tuvimos una bonita celebración donde parece ser que Jesús hizo una fotografía de los pobres con los que estaba. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos serán saciados, blessed are they who hunger and thirst for righteousness, for they will be satisfied. Para practicar inglés y mensaje. Ya aquí me acordaba de la franja de Gaza detrás del muro, donde con muchos niños es una de las zonas más pobres de la Tierra y con bellas playas del Mediterráneo, gobernada por Hamás, los palestinos eran los llamados filisteos. Leeremos el libro que me ha aconsejado Ángel: “ Dispara yo ya estoy muerto”, de Julia Navarro.

En Cafarnaún  dónde empezó el ministerio de Jesús, viendo la sinagoga y la casa de Pedro nos achicharramos. Estuvimos también en la  zona de la multiplicación de los panes y los peces.

En Caná renovación de votos matrimoniales donde el primer milagro de Jesús. Después en Nazaret todo impresionante y emocionante. La moderna basílica de la Anunciación, con forma de faro o lirio invertido, con imágenes de la Virgen con el Niño  de muchísimos países, sobre la gruta de la casa de María, de una iglesia bizantina y  de otra  cruzada. También estuvimos en  la casa del olvidado José.

CUARTO DÍA

Comenzamos en Yardenit bautizándonos en el Jordán con Miguel que también fue bautizado por Alba, la pequeña del grupo, Ángel, Yolanda, Clara y yo por inmersión. Los demás con la concha. Hicimos acopio de agua para regalos.

Subida al monte Tabor, donde está la basílica de la transfiguración de Jesús hablando con Elías y Moisés. Escuchamos la algarabía y los cantos alegres de los nigerianos y nigerianas. Ricardo, nuestro sabio guía judío, nos enseñaba desde dónde la profetisa Débora derrotaba a un ejército cananeo. También nos señalaba el Armagedón de la apocalipsis, el Monte Megido al S.O del valle de Jezreel. También tuvimos  vista en viaje  del monte de la tentación.

En Jericó no estuvimos, que ya pertenece a Cisjordania, al norte era Samaria y el sur Judea. El estado palestino lo forma Cisjordania y la franja de Gaza.

Sí estuvimos en Qumram en ruinas de los esenios y vimos las  grutas  dónde se encontraron los valiosos textos de la biblia hebrea en vasijas.

Después a Betania donde visitamos la tumba de Lázaro y la casa de Marta y María.

Ya al atardecer pasando por un túnel en el autobús Ricardo apeló a nuestra confianza en él, cerrando los ojos y al abrirlos a través de las ventanas del autobús la enigmática Jerusalén, “la ciudad de la paz”. Para mí fue una sobrecogedora sensación llegar allí con mi familia.

Nos acomodamos en un hotel a cinco minutos de la puerta de Damasco, al Norte de la ciudad, con piscina y para mí el mejor del viaje.

Las murallas actuales con las ocho puertas datan del siglo XVI época del sultán otomano Solimán el Magnífico. Con sus cuatro barrios judío, cristiano, musulmán y armenio.

Ciudad de David, de Salomón, de Alejandro Magno, Herodes, bizantinos, persas, cruzados, musulmanes con Saladino, británicos y siempre sagrada para las tres religiones: muro de las lamentaciones ( western Wall), explanada de las mezquitas y Santo Sepulcro.

Esa misma noche ya fuimos después de cenar al Muro de las Lamentaciones por la destrucción del templo. Separados hombres y mujeres, admiramos la espiritualidad que se desprendía ante tanto fervor. En la parte de los hombres una espectacular biblioteca. Es una pequeña parte, hay unos túneles para visitar más pero hay que reservar con mucha antelación.

QUINTO DÍA

Sobrecogedora vista de Jerusalén desde el monte de los olivos, algunas de las mejores fotos panorámicas,  muchos traemos la reliquia de alguna ramita aunque no se podía. Como decía algún sabio de Villadepera necesitaban poda.

El convento carmelitano del Pater Noster, con el Padre Nuestro escrito en más de 60 idiomas. Para los musulmanes Isa ( Jesús) fue un importante profeta y se les puede ver rezándole.

En la capilla de la Ascensión se ve una supuesta huella derecha de Jesús. El Dominus Flevit la tradición sitúa cuando se paró a llorar antes de su entrada en Jerusalén el Domingo de Ramos por la puerta dorada. Otra Iglesia más del arquitecto Antonio Barluzzi en forma de lágrima y ventana hacia la ciudad.

Por la puerta dorada esperan los judíos que entrará el Mesías que vendrá, por eso el cementerio judío al lado del monte con nichos de más de 100.000 dólares. Según el libro de Zacarías el monte se partirá por la mitad y Dios empezará a redimir a los muertos. Por eso las parcelas en primera línea, los judíos en vez de flores en las lápidas ponen piedras, aunque pueden adoptar formas de crisantemo.

En Getsemaní, basílica franciscana en cuyo jardín se supone prendieron a Jesús, olivos que la dasometría podía datar de hace dos mil años alguno. Por detrás la gruta de la traición. También la tumba de la Virgen, pintura donde vemos a Jesús con su madre en brazos,  aunque para los católicos no murió.

Al otro lado de la ciudad en el Monte Sión la atribuida tumba del rey David y se sitúa una sala gótica con el contraste de un mihrab de mezquita dónde se ubica la última cena echados sobre el suelo como nos escenificó Ricardo y no sentaditos alrededor de una mesa como en el cuadro de Leonardo Da Vinci.

Estuvimos en la iglesia de la Dormición, en la cripta del Sueño Eterno, donde según la tradición María de unió a Jesús en un sueño.

San Pedro “ in Gallicantu”, en un costado se encontraron las ruinas donde se cree estuvo preso Jesús en casa del sumo sacerdote Caifás. Se ven unas escaleras de piedra por donde parece muy histórico vino Jesús desde el Monte de los Olivos, del que hay una preciosa vista y del valle Cedrón.

Por la tarde nos desplazamos a Belén sin Ricardo y cogimos un guía Palestino. Rocío y Miguel no estaban muy contentos con él del año pasado pero lo gestionaron muy bien y este año pudimos aprovechar mejor. Campo de los pastores, gruta de la leche y basílica de la Natividad. En la adoración al Niño, Miguel nos prometía que el beso sería devuelto en bien para nuestras familias.

Hubo compras de belenes de olivo y a la salida impresionante parada ante un indecente muro que separa Belén perteneciente a Cisjordania, expresivos graffitis denuncia de Banksy y otros que estamos en contra de muros y fronteras porque el planeta es de todos y no se pueden anexionar territorios por la fuerza desproporcionada de las armas más sofisticadas, con miles de muertos palestinos inocentes, que conviven pacíficamente como en Jerusalén sino fuera por manipulaciones de los que los gobiernan por poder y dinero, sea Al- Fatah con  el actual presidente Mahmud Abás o el primer ministro israelí Netanyahu. Decía Ricardo que hemos avanzado en tecnología pero las otras razones de la historia se repiten.

El primer destierro de los judíos lo mandó Nabucodonosor, cuando en 1492 fueron expulsados de España los sefardíes y después del holocausto nazi, fueron bien recibidos por los palestinos como “gente del Libro” donde coinciden muchos profetas con el Corán. El primer ataque de gravedad se dio en los años 20  del siglo XX en Hebrón, vísperas de que Gran Bretaña concediera la independencia a la región. Después de todo: guerra de los seis días, Intifada, OLP, … Pocos períodos de paz y mucha injusticia.

Israel es zona de paso entre Europa, Asia, África por lo tanto muy importante estratégicamente. Como los países árabes no le venden petróleo han tenido que espabilarse con energías alternativas y renovables como la solar. Roban terreno al desierto cultivando con avanzadas técnicas de riego por goteo y desalinizadoras que ya proporcionan el 40% del agua que consumen.

Por las tardes algunos nos dábamos con las niñas un baño en la piscina del hotel y a seguir pateando las misteriosas calles de la ciudad como el cardo o cualquiera por cualquier puerta.

SEXTO DÍA

Empezamos el Vía Crucis en la vía dolorosa por las catorce estaciones que tendrían que ser quince con la resurrección según algunos eruditos. Miguel lo hizo ameno y mi madre yo creo que le fue más llevadero que la bajada del monte de los olivos. Trascendente llegada al Calvario (Gólgota) que antes estaba fuera de las murallas de la ciudad, intensa entrada al Santo Sepulcro y símbolo de Resurrección que no de muerte. Curioso que las llaves las guarde un musulmán encargado de abrir y cerrar, por mandato de Saladino o porque las diferentes iglesias no se han puesto de acuerdo. La vigilia a la que fueron algunos les debió permitir un contacto más especial. Impresionante maqueta en el museo de Jerusalén.

Por la tarde, Iglesia de San Juan Bautista y la Visitación con pinturas de la Virgen e Isabel embarazadas.

Las niñas fue el día que llevaban más ganas de piscina.

Era viernes y el Sabbath había empezado con la primera estrella a la siete de la tarde. Paseando por el barrio judío llamaron a una de mis hijas unas simpáticas chicas para que entrara en su casa para apagarles un fuego ya que ellas no podían pulsar el botón. Consiguientes aplausos y risas.

Se nota una gran identidad como pueblo. Visitamos también un barrio ultraortodoxo más pobre y no recomendado por las guías.

Muchos estamos en contra de los fundamentalismos. Pero nosotros somos cómplices con nuestro consumismo y estado del bienestar de opresiones que no vemos para mantener el sistema capitalista. Por eso no somos mejores que los otros pueblos, somos soldados de guerras invisibles como mercaderes del templo planeta.

SÉPTIMO DÍA

Nos dispusimos a pasar calor en Masada subiendo en teleférico, no por el sendero de la serpiente. Los palacios en tres niveles de Herodes para el lujo, con cisternas ingeniosas para la recogida del agua de lluvia y de los arroyos de montaña. Fueron ocupados por celotes, rebeldes judíos a la conquista de la X legión romana sobre el año 72 d.C. Los asediaron y antes de caer esclavos sortearon los que matarían a los demás y el último se suicidaría. No les faltó comida, ni agua y no dejaron riquezas para los romanos, lo quemaron todo. Los romanos conmemoraron la victoria con el arco de Tito en Roma, modelo del famoso arco del triunfo parisino. Nos comieron de la mano simpáticos pajarillos, estorninos de tristram.

Después de comer llegamos al punto más bajo de la Tierra en el mar Muerto donde hay gran concentración de sal. Allí flotamos haciendo figuras sin hundirnos y nos rebozamos en barros limpiadores de cutis. Fue muy divertido sobre todo para las niñas.

De regreso a Jerusalén nos acompañó Ricardo al muro otra vez explicando él alguna costumbre judía más.

En el barrio judío vimos una imponente sinagoga con una menorá muy valiosa en una vitrina.

Esa lámpara de aceite de siete brazos la primera se remonta a la salida de Egipto con Moisés, cuando las doce tribus acamparon al pie del monte Sinaí para recibir la Torá, junto con el tabernáculo y el Arca de la Alianza.

No he hablado del espectáculo de luz y sonido al que la mayoría fue una noche y dijeron que muy bien, pero nosotros nos quedamos paseando por los barrios.

OCTAVO DÍA DE VUELTA

Antes de salir a las doce, nos fuimos a la explanada de las mezquitas. La Cúpula de la Roca (Dome  of the rock). Un santuario, según el Talmud fue aquí sobre un gran saliente rocoso en la cresta del monte Moriah, donde Dios amontonó tierra para crear a Adán. Según los judíos Abraham hizo el altar para sacrificar a su hijo y guardó el Arca de la Alianza. Los musulmanes creen que desde este sitio Mahoma subió al cielo. Los cristianos aseguran que aquí discutió Jesús con los escribas y azotó a los mercaderes.

Separada por un patio está la Mezquita de El Aqsa, al parecer donde estaba el palacio de Salomón.

La llamada a la oración de los musulmanes, los deseos del muro, la devoción en el Santo Sepulcro, esta espiritualidad  hace que de Jerusalén no se regrese.

Bosque Mediterráneo camino al aeropuerto e inadecuadas repoblaciones de pinos o eucaliptos. Pasan  inadvertidos en una mente repleta de nuevas sensaciones.

La vida no es de color de rosa y también tendríamos algún problemilla. Para mí la convivencia con el grupo admirable. Una abuela con su primer pasaporte y unas nietas muy viajadas. Por eso la gente de Sayago tan austera y dedicada a sus hijos debe liarse la manta a la cabeza y con la confianza que le da su cura de Villardiegua lanzarse a la aventura, porque el regalo de la vida hay que aprovecharlo hasta el último momento. Ha sido un honor compartir este viaje y que este pequeño diario pueda ser un recuerdo colectivo para los compañeros de viaje. Perdonar los errores y se admiten correcciones que seguro que en este borrador hay muchas inexactitudes.