Sábado, 19 de octubre de 2019
Béjar al día

Mientras unas 115 obras de la colección de Gernstenmaier están pendientes de destino, El Pino de Béjar descansa en El Prado

El Pino de Béjar estaba ubicado en la calle El Pino, precisamente en honor a este árbol que llamó la atención de Regoyos durante su estancia en Béjar

José Manuel Mielgo / Cuadro EL PINO DE BÉJAR

El País de 21 de julio y El Mundo de 27 de julio, se hacen eco en sus ediciones dominicales de la donación del empresario Hans Rudolf Gernstenmaier de 11 obras pictóricas al Prado y de la búsqueda de un destino para su colección de 115 cuadros más.

Darío de Regoyos y Béjar / José Manuel Mielgo

Una de las más bellas representaciones pictóricas conocidas con un motivo bejarano lo constituye el cuadro ‘El pino de Béjar’, ejecutado por el célebre pintor impresionista Darío de Regoyos (Rivadesella 1857-Barcelona 1913) durante una estancia en nuestra localidad en la primavera del año 1900, aconsejado por su amigo Miguel de Unamuno y durante la cual pintó además otros conocidos cuadros actualmente pertenecientes a colecciones particulares, como La huelga en Béjar, sierra de Béjar, La hora pálida y el mercado de Béjar.

La obra que nos ocupa fue adquirida años más tarde por el coleccionista alemán afincado en España Rudolf Gernstenmaier y la pudimos contemplar en una reciente exposición de parte de la colección de este mecenas, celebrada en Salamanca dentro de los actos programados para conmemorar el VIII Centenario de la Universidad.

Pues bien, en estos días ha saltado la noticia, con gran repercusión mediática, de que este magnate, en agradecimiento a la hospitalidad recibida en España, está buscando una ciudad en nuestro país para depositar su extensa y magnífica colección, y ha empezado donando once obras al Museo del Prado, entre las que se encuentra nuestro Regoyos. Una suerte, lo tendremos cerca y público. De hecho, esos once cuadros están expuestos temporalmente, hasta el día 12 de enero de 2020 en la Sala 60 del Edificio Villanueva… Pero hubiese sido mejor si nosotros hubiésemos sido los receptores, si no, de toda la colección, sí al menos de esa obra tan bejarana.

Pues vamos un paso más allá ¿creéis que sería posible contactar con el coleccionista y con el Museo del Prado, museo público y de todos los españoles y solicitar la cesión, aunque fuese temporal, de este cuadro para poder exponerlo con todos los honores en nuestra ciudad?.

 

  • FOTO/ JULIÁN MATEOS