Miércoles, 23 de octubre de 2019

¿Dogmatismo entre supuestos tolerantes de las diversidades sexuales?

Volveré sobre el tema de la intimidad, pero no quiero dejar pasar esta semana sin comentar lo que ha pasado en la manifestación del “orgullo gay”.

Ya pasó algo similar en la gran manifestación feminista, con ministras gritando contra otros manifestantes.

En ambas, parte de los asistentes increparon a una minoría que defendía ambas causas. ¿Cómo es posible?  ¿Hasta dónde vamos a llegar? ¿Cree usted que esta conducta es propia de ministras o ministros?

No creo que sea necesario compartir todo, para alegrarse de que un partido político, en este caso Ciudadanos, sea bien recibido, cuando públicamente defiende estas causas. No se trata solo de libertad de expresión y manifestación, sino  que no estaban allí para boicotear la manifestación; y sí para defender dos causas sobre derechos civiles fundamentales.

Me resulta alarmante este dogmatismo, el cual, como señalaba W. Reich en 1934,  está en la extrema derecha y en la extrema izquierda. Y lo triste es que no puedo asegurar que no esté también en otros partidos y parte de ciertos movimientos sociales. ¿Por qué tendemos a creer que los que discrepan de nosotros son los dogmáticos y nosotros no?  Por cierto, mejor hablar de dogmatismo que insultar llamando a los demás  fascistas,  nazistas, comunistas o franquistas,  fenómenos históricos bien conocidos y sufridos, pero felizmente superados en las democracias liberales.

¿Pero saben muchos de nuestros políticos lo que es el dogmatismo? Pues hay escritos esclarecedores, en los que verían retratados.

Lo que más me ha indignado es que incluso el gobierno, en ambos casos, haya intentado considerar que el feminismo y las minorías sexuales le pertenecen. Eso sí que es un uso político de los derechos civiles, llegar a negar a los demás el que  defiendan también estos derechos civiles. Yo no creo que sea bueno para los homosexuales y la causa feminista dejarse manipular de esta manera. Una cosa es votar a favor del partido que mejor consideren que  defiende nuestra causa, pero entregar el alma al poder es, a mi entender, un  grave error. Y me estremece que un  gobierno, como lo ha hecho,  se declare “feminista”, con un mensaje de manipulación política que considero intolerable. Está bien que el gobierno haga cosas a favor de la igualdad de la mujer, pero de ahí a que el poder se declare feminista, me parece peligroso para estos movimientos y manipulador

Señor Marlaska, le tengo en buena consideración,  pero usted no hacía solo una mera declaración política, sino una manipulación política contra un  partido liberal que defiende también esta causa. Yo me hubiera alegrado que hubieran cantado el día del orgullo gay todos los partidos, no excluyan a los que quieran apoyar, por favor, para sacar rédito político. Estas causas no son de ningún partido y menos aun de un gobierno.

Cuando un gobierno hace algo bien, hay que felicitarle, como ocurrió con Zapatero y el cambio legislativo sobre los homosexuales (yo lo he hecho y lo sigo haciendo, y no es que crea que haya sido nuestro mejor presidente, en muchas cuestiones), o la unanimidad del parlamento en varias leyes a favor de la igualdad de la mujer (incluidos, en este caso, los partidos de la derecha y centro).

La defensa de los derechos civiles es de todos y hemos de alegrarnos que los defiendan cuantos más mejor.