Miércoles, 17 de julio de 2019

¿Quién nombra a los consejeros de Ciudadanos?

Tras la inminente investidura de Alfonso Fernández Mañueco, el nombramiento del nuevo gobierno no se va a hacer esperar. Lo más probable es antes del viernes conozcamos los nueve nombres que con el propio Mañueco y el vicepresidente único (e intrasferible), Francisco Igea, se sentarán en el nuevo Consejo de Gobierno de la Junta.

Por la parte que corresponde al PP, seis consejerías, se supone que el presidente de la Junta, que lo es del partido en Castilla y León, tiene manos libres para hacer y deshacer. Eso sí, con los dos condicionantes que se dan en estos casos; de un lado, la cuota territorial -hay provincias que tienen que tener, si o sí, un consejero del PP, como León y Salamanca- y la cuota femenina, que, como ya apuntamos la semana pasada, está suponiendo en esta ocasión un especial quebradero de cabeza.

Fuera de eso, no parece que Mañueco vaya a tener en este punto interferencias desde Génova, si bien es posible que sea él quien para evitar roces prescinda de algún nombramiento que irrite a Pablo Casado, como pudiera ser el del ex presidente de la Diputación de Valladolid, Jesús Julio Carnero. Después del pulso librado con Génova y el ridículo pr0tagonizado por su emisario, el colegui de Casado González Querol, la designación de Carnero como consejero levantaría sin duda ronchas en la sede nacional del partido.

Mientras tanto, queda por comprobar si, al margen de dimes y diretes, se ha mantenido vigente el veto de Igea hacia el todavía consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones. Si no hay tal veto, Suárez Quiñones continuará siendo consejero porque esa ha sido siempre la intención de Mañueco. Ergo, si no continúa, es que ha operado el veto. Así de sencillo.

Lo que no consta por ninguna parte es que Igea disponga de manos libres para elegir a los tres consejeros que integrarán con él la representación de Ciudadanos en el nuevo gobierno gobierno de la comunidad. De momento, el vicepresidente de la Junta no es líder de su partido en Castilla y León, donde orgánicamente ni siquiera existe esa figura, ya que opera una dirección autonómica designada de forma delegada desde Madrid, donde siguen tomándose las principales decisiones. Y bien lo sabe Igea, que, sin ir mas lejos, ha tenido que tragarse a Luis Fuentes como presidente de las Cortes en determimento de la que era su candidata, Ana Carlota Amigo, a la que ahora va a ceder la portavocía del grupo parlamentario.

En consecuencia, los nombres próximos al vicepresidente que vienen circulando como posibles consejeros pueden quedarse, llegado el momento, colgados de la escalera. Sería muy raro que el aparato manejado por el tétrico Villegas no interviniera para meterle el dedo en el ojo a Igea, alguien a estas alturas totalmente caído en desgracia ante Rivera y su núcleo duro.