Miércoles, 23 de octubre de 2019

San Fermín y el toro rural

“Las fiestas patronales, nos llenan de gozo y se llevan en el corazón. Con pensamientos de unidad y perdon. En el tiempo que duran las fiestas, se olvidan rencores y diferencias. Ojala se viviera siempre con el mismo espiritu”

AL HILO DE LAS TABLAS

 SAN FERMIN Y EL TORO RURAL

Puntual a su cita, el "chupinazo" lanzado desde el Ayuntamiento anuncia que la Feria de Pamplona, bajo la tutela de su Patrón San Fermín se ha iniciado.

Vamos antes de nada a pedir, que se imponga la cordura, el respeto y la vergüenza, que no haya abusos, de índole personal y no tenga, que volver a recordarse esta fiesta única en el mundo, por escándalos y vejaciones, impropias del siglo en que vivimos. Y que los “sanfermineros lleguen de donde lleguen”, den una muestra de civismo, y que la “manada” sea la de los toros que agrupados que se van a desplazar por sus calles.

Es a todas luces, la ciudad en fiestas más popular de España y que sin duda todos los aficionados la sienten, no sin cierta incertidumbre y como siempre repartidas emociones. Encierros tumultuosos, con cientos de corredores en los que destaca el colorido de su indumentaria, con un periódico en la mano, que representa más a un amuleto, que a un señuelo de muleta como única defensa. Así día tras día, sin importarles de quien son los toros, cual el peligroso rezagado, o cual lleve en sus pitones la tragedia; aquella que en varias ocasiones ocurrió, tiñendo de luto la proeza de una carrera, que no anuncia el final.

Hay sin embargo, otros encierros, otras fiestas, otras plazas, que aún siendo de rango inferior también tienen emocionantes pasajes por sus calles y plazas. Estamos, en esos meses de intenso ajetreo taurino, tanto de ferias plazas más o menos importantes, así como en una gran multitud de pueblos, con fiestas y patronos populares a lo largo de toda la geografía taurina, y en especial por estas tierras de Castilla, en la que un elevado numero de festejos tradicionales, tienen como denominador común de su cultura; la fiesta del toro. Con celebraciones de corridas, novilladas, rejoneo y otros eventos taurinos, según los dineros aportados por los ayuntamientos. Son esos pueblos encantadores con sus ferias genuinas llenas de sabor y tipismo, donde se disfruta de unos días de alegría y alborozo, intermedio de tanta labor campesina. Por ello resulta enriquecedor saber que en los pueblos, la afición sigue viva, y al mismo tiempo esta, constituye la distracción y jolgorio, para disfrute de mozos, peñas y charangas, así como de sus visitantes que vuelven a sus raíces de nacimiento, recordando sus mocedades y engrandecer las fiestas de su pueblo, que no se concibe sin el festejo taurino, y donde la expectación de chicos y mayores, son el punto culminante, en el cual se dan cita los amigos, familiares y forasteros venidos a participar, encontrándose año tras año, sintiendo la alegría desbordante de poder manifestar el arraigo y el orgullo de sentirse hijo del pueblo.

                           

¡-Suelto que vi en un diario, no recuerdo de qué punto:

“Fiesta que al Santo difunto dedica este vecindario.

Función con varios cantores en la iglesia de la villa; músicas, una vaquilla, cohetes y voladores.

En el día subsiguiente habrá novillos de balde; seis de puntas y el alcalde, si da alguna buenamente.

Podrán hacer de toreros los habitantes honrados; los novillos enseñados son para los forasteros..!

 

Poco importa que, a sus plazas no acudan las figuras más rutilantes del escalafón. Las buenas y tradicionales gentes del pueblo en fiestas se conforman con festejos menores, donde acuden novilleros llenos de ilusión, soñadores de esas primeras singladuras, de esos primeros pasos de incertidumbre ante la difícil y zozobrante profesión de ser torero. El pueblo es, y lo fue siempre, el duro aprendizaje para estos jóvenes, en sus faenas habrá de todo, bueno y malo, pases escalofriantes, desarmes, revolcones, desplantes temerarios, miedos y sustos, donde los espectadores llenos de jubilo piden valor y ganas. Este es, el sentimiento, el latido y  el bullicio, de un pueblo en fiestas.-

 

         Fermín González salamancartvaldia.es         blog taurinerias