Miércoles, 13 de noviembre de 2019

“El sistema educativo no está preparado para atender a los alumnos con altas capacidades intelectuales”

La asociación Atenea abre sus puertas en Salamanca a padres y profesores para ofrecer apoyo y respuestas a las necesidades de los niños y adolescentes con altas capacidades para su pleno desarrollo personal, emocional e intelectual

Imagen de alumnos antes del final del curso escolar.

“Atender de forma integral las necesidades específicas de apoyo educativo de las personas con altas capacidades intelectuales, en particular los niños, para alcanzar su pleno desarrollo personal, emocional e intelectual”. Este es el objetivo prioritario de Atenea, asociación que inició su andadura en Salamanca por el empuje de un pequeño grupo de  madres ante las lógicas dudas y la necesidad de respuestas “para entender a nuestros hijos” y para “ayudar a los profesores” porque, como tal y como señala Silvia Calvente, presidenta de Atenea, “el sistema educativo no está preparado”. “Es fundamental”, añade, “que padres y profesores se comuniquen y trabajen codo con codo”.

Una detección temprana de las altas capacidades permite a las familias y profesores entender mejor determinados comportamientos que pueden ser comunes a los niños y jóvenes con altas capacidades, así como orientar mejor su educación y desarrollo emocional. “Si un niño quiere llamar la atención, algo pasa, hay que prestarle atención y ver qué le ocurre, y si es un problema de superdotación o de altas capacidades atenderla”, añadiendo que “padres y profesores somos responsables de la formación de esa persona”. Las altas capacidades, y este es uno de los aspectos todavía desconocidos, “tienen un alto componente genético, no es raro que un padre o madre sepa que ellos también lo son cuando descubren que sus hijos son altas capacidades”.  

Dar visibilidad a las altas capacidades es esencial para derribar falsos estereotipos y, sobre todo, para ofrecer a estos alumnos las herramientas educativas que mejor se adapten a su forma de aprender y, no menos importante, que incentiven su interés intelectual para evitar el aburrimiento y la desmotivación.  

Los alumnos con altas capacidades aprenden con mayor rapidez y facilidad, y de hecho en muchas ocasiones no necesitan esforzarse demasiado para cumplir los objetivos, por lo que se corre el riesgo de que no desarrollen hábitos de estudio, organización y esfuerzo. También suele ser frecuente que las personas con altas capacidades sean muy perfeccionistas, y en el caso de los niños y adolescentes en edad escolar “se exigen tanto que a veces no entregan sus trabajos porque no consideran que lo hayan hecho bien”. Esto constata además que no se puede hablar de un perfil tipo de niños de altas capacidades, sino que hay una enorme heterogeneidad.  “Suelen ser precoces, hay niños que empiezan a hablar antes del año con soltura, pero cada niño tiene sus características. Lo que sí es bastante frecuente es que o son líderes, o tienen problemas para integrarse o se integran pero intentan pasar desapercibidos, y esto donde más se ve es en las niñas”, explica.

Adelantar uno o varios cursos

Adelantar uno o varios cursos al alumno para ofrecerle un contexto más apropiado a sus capacidades,  nivel y ritmo de aprendizaje, es una de las respuestas educativas, aunque no siempre resulta fácil su puesta en práctica. “Hay una cosa que no ha cambiado en todas las leyes educativas, y mira que hemos tenido, y son los fines, el primero de ellos, desarrollar al máximo la capacidad de cada alumno. Hay quien habla de cambiar leyes, pero lo que hace falta es aplicarla”, apuntan desde Atenea. “La ley permite que un niño acelere cursos, en el inicio de cada etapa educativa se pueden hacer dos cursos en uno, ¿cuántos niños hay en esta situación? En Salamanca conocemos a 2, pero que lo hayan intentado el número es superior”.

 ¿Cuáles son las dificultades? “Para que un niño repita curso porque no ha cumplido los objetivos solo hace falta que la junta de evaluación se ponga de acuerdo, con la opinión favorable de los padres; pero para acelerar un curso se necesita el visto bueno de la junta, el orientador y luego la inspección, mientras haces todo eso, pasa el tiempo”, explican desde Atenea.

La labor del maestro en las primeras etapas educativas “es muy importante”, al igual la del profesor “porque son años además muy conflictivos”, y es que “los niños aprenden lo que tú estás enseñando, ellos perciben si crees en lo que haces, si confías en ellos”. Tal y como remarca la presidenta de Atenea, se pone “muy poco en valor” la figura del profesor. “Valoramos al médico, cirujano, arquitecto…, pero ¿existirían sin un maestro y un profesor?”

Formación de padres y profesores

Los objetivos de Atenea van más allá de ser un punto de encuentro, haciendo especial hincapié en la formación de padres y profesores. Superdotación y altas capacidades, aunque tienden a confundirse, cada una tiene sus particularidades. De igual manera, “las notas brillantes se confunden con las altas capacidades, y también hay alumnos de altas capacidades que fracasan escolar y personalmente, porque no les motiva e, incluso, llegan a rechazar el sistema educativo”.  

Todas las semanas Atenea atiende una media de 1-2 familias que acuden a la asociación en busca de apoyo y, sobre todo, información para resolver sus dudas. Asociación que abre sus puertas tanto a padres como a profesores, y con la que se puede contactar a través del correo atenea.aacc@gmail.com, en la página de Facebook: atenea.aacc o en el teléfono  623 177 332 . Entre las próximas actividades tienen previsto una conferencia para padres y profesores, con la posibilidad de hacer evaluaciones a aquellos socios interesados, así como unas jornadas que organizarán de cara al próximo curso con la Universidad de Salamanca.

Atenea, una de las cinco asociaciones  que hay actualmente en Castilla y León, también forma parte de la recién creada Unión de Altas Capacidades, una federación constituida por una veintena de asociaciones de toda España y que reúne a cerca de 4.000 familias.