Miércoles, 23 de octubre de 2019

Calores de temporada

La temperatura física sube y nos desajusta, pero sobre todo se eleva la temperatura política y social de nuestro país

Parece que al fin llega el verano. O por lo menos una ola de calor severo. Lo curioso es que hemos tenido el invierno más caliente desde hace unos cuantos años. Y que en los tiempos que van desde el invierno hasta ahora hemos estado continuamente alternando tiempos de frío y tiempos más cálidos.

Es evidente que el clima está loco. ¿Cambio climático o crisis climática, como prefieren denominarlo algunos? Es claro también que hay que tomarse en serio esta evolución anormal de cambios extraños de clima.

A pesar de que el calentamiento global es un tema de debate en el ámbito científico, así como en la comunidad política, los efectos y características del cambio climático se hacen sentir ya en todo el mundo.

Podemos enumerar los múltiples efectos del cambio climático: Aumento del nivel del mar; olas de calor; tormentas destructoras; sequía; especies en extinción; enfermedades; desaparición de glaciares; guerras; inestabilidad económica; destrucción de ecosistemas

¿Cómo se genera el calentamiento global? ¿Cuáles son las causas del cambio climático? Primero los rayos solares entran a la atmósfera terrestre. La tierra recibe la energía solar y la distribuye. La radiación que no es absorbida por la tierra es devuelta al espacio. Pero gran parte de esa radiación es retenida por los gases de efecto invernadero, devolviéndola a la tierra generando el calentamiento.

El efecto invernadero se produce cuando ciertos gases retienen en la atmósfera parte de la energía del sol y la devuelven a la tierra. El aumento de estos gases ha alcanzado niveles históricos. De aquí la importancia de tomarse en serio el cambio climático y sus causas. Y, sobre todo, la que está más en nuestras manos, que es la inevitable disminución de los gases contaminantes, procedentes fundamentalmente del uso de carburantes: gasoil, gasolina, gas natural, keroseno (usado sobre todo por los aviones, tan abundantes hoy en nuestros cielos).

Eso supuesto, es obligado reducir el consumo del carbón y de los carburantes energéticos contaminantes, lo que supone potenciar las centrales nucleares y los generadores energéticos alternativos: la energía solar, la eólica o del viento y, en la medida de lo posible, la energía procedente de los embalses de agua; aunque el agua se ve disminuida precisamente por los efectos del cambio climático o el calentamiento global.

La solución para esta grave amenaza del calentamiento está en manos de los hombres, fundamentalmente de los políticos, empresarios y buscadores del enriquecimiento particular a costa de lo que sea y de quién sea.

Las causas y las soluciones del problema son suficientemente conocidas, y también lo son los remedios. Que podrían irse tomando poco a poco poniéndose como meta, por ejemplo, los años cincuenta. Si no se toma remedio, para el año cincuenta el aumento del clima será de dos grados de temperatura, con los terribles efectos que ya se conocen y que es necesario empezar a prevenir.

El problema es que ni los países desarrollados, que deberían disminuir sus emisiones contaminantes, ni los países en vías de desarrollo, que se verían grandemente afectados en su actividad de crecimiento, están dispuestos a limitar las actividades contaminantes. Es, sobre todo, el mundo de la política y de los políticos el que se ve básicamente afectado y que teóricamente tendría en sus manos la solución del gravísimo problema climático.

Lo cual nos lleva a aludir brevemente a la alta temperatura que están viviendo y provocando los políticos y los partidos de nuestro país, aun sabiendo que hay también otros muchos problemas políticos en otros países más o menos cercanos a nosotros. Nombremos, por ejemplo, a Venezuela, Nicaragua, Irán, y aun los mismos Estados Unidos, en sus luchas y tensiones con China e Irán, y con Méjico por razón de la abundante riada de emigrantes del sur que intentan encontrar lugar en el país del norte de América.

¿Y es necesario que expresemos la bien caliente situación de nuestros partidos políticos en España, con ocasión de la constitución de los ayuntamientos, de las asambleas de las comunidades autónomas, o con las tensiones que causa la necesidad de encontrar la solución para lograr la investidura del futuro presidente de nuestro país?

Acusaciones de unos a otros partidos por supuesta falta de colaboración, así como tensiones y divisiones dentro de los propios partidos con consecuencias imprevisibles pero de seguros efectos perversos, situaciones que incluso podrían llevarnos a la no deseada repetición de elecciones generales, con los efectos perversos de la imagen exterior, y con el costo económico y humano de las tensiones entre los diferentes grupos y partidos políticos.

La temperatura física sube y nos desajusta, pero sobre todo se eleva la temperatura política y social de nuestro país. ¿Encontraremos los bomberos adecuados para limitar los fuegos de nuestros calores climáticos, políticos y sociales? Enfrentemos cara cada uno desde nuestra situación a las inevitables y amenazantes tormentas.