Domingo, 16 de junio de 2019

Los veranos agitados ya son tradición en el Salamanca UDS

El club del Helmántico está inmerso en una etapa de reconstrucción en todos los ámbitos durante la época estival
Manu y Sergio Molina, en el derbi ante Unionistas

El Salamanca UDS es un club que ya está acostumbrado a moverse de manera agitada en los mercados de verano. Actualmente, la entidad charra se encuentra inmersa en un proceso de reestructuración en todos los ámbitos del día a día, pero dicha situación no es una novedad en la carretera de Zamora y ya empieza a ser tradición en la época estival. 

En el apartado de altas y bajas, los charros acostumbran a quedarse con un número muy reducido de jugadores con respecto al año anterior. Ya ocurrió en la temporada del ascenso a Tercera (2017/2018) y tuvo su continuidad en la campaña siguiente (2018/2019), dado que solo Martín Galván, Jehu Chiapas, Tyson y Amaro (4) continuaron en el plantel blanquinegro tras la limpia que realizó José María Movilla para intentar mantenerse en Segunda División B al obrar el milagro de subir a la categoría de bronce del fútbol español. 

En la actualidad, el ‘discurso’ se repite, puesto que Martín Galván, Tyson, Jehu, Amaro, Carpio y Carlos Indiano (6) son -actualmente- los jugadores con contrato que seguirán defendiendo la camiseta del Salamanca UDS en la campaña 2019/2020, a pesar de que aún haya futbolistas que podrían engrosar la nómina de ‘altas’ como Chatón, Sotres o David Torres, entre otros. 

Sin embargo, la ‘revolución’ en el presente no solo ocupa a las salidas y llegadas, ya que por todos es sabido que el club se encuentra en un proceso de remodelación en las diversas parcelas extradeportivas y Manuel Lovato, presidente y dueño del Helmántico, ha decidido tomar las riendas y rodearse de gente de su total agrado y confianza como Aarón Sánchez, Marco Iván Pérez, Octavio Mora –dentro de la inteligencia deportiva– y David Izazola –en la gerencia–, mientras que ha ‘conseguido’ relegar a un segundo plano la figura de Víctor Iglesias. 

En definitiva, el Salamanca UDS sigue siendo una mina de oro durante el verano… igual que en plena temporada.