Domingo, 16 de junio de 2019

¿Suprimir el "Banco de España"?

La última ocurrencia del sedicente “Banco de España” (BdeE) es que las familias españolas viven por encima de sus posibilidades y no ahorran. (Algo parecido ha dicho la Reserva Federal de EE.UU., donde casi el 50 % de la población ahorra poco o nada). Meses antes, el BdeE criticó el aumento del salario mínimo en España y anunció que destruiría 125.000 empleos, algo que se ha mostrado falso. Y la pregunta cae por su peso: ¿cómo quieren que ahorre la gente si se generalizan los contratos precarios, los salarios bajos y las pensiones escuetas?, ¿cómo no hipotecarse cuando la vivienda está como está? Y tampoco los gobiernos dan ejemplo con sus deudas públicas por las nubes.

Este ente es el mismo que no supo prever ni paliar la crisis de 2008, a pesar de las advertencias de sus propios inspectores. En julio de ese año, dos meses antes de la caída de Lehman Brothers, José Viñals, él subgobernador, presumía de que en España "el sistema bancario se encuentra en una posición sólida", gracias a la "regulación financiera y la supervisión llevada a cabo por el BdeE". Poco después este empezaba a intervenir en bancos y cajas y a insuflarles masivamente dinero público aún pendiente de cobro. Pero para entonces, huyendo de la quema, Viñals se hallaba como consejero en el FMI, sustituyendo a Jaime Caruana, ex gobernador del BdeE. Eran los tiempos de Rodrigo Rato en esa institución, que compartía el mismo optimismo y falta de supervisión ante la crisis que se avecinaba. Luego Rato aterrizó en Bankia.

Con el resultado sabido. La economía se hunde, pero los Ratos, Caruanas y Viñales salen siempre disparados hacia arriba, gracias al ingenioso mecanismo de las puertas giratorias (o hacia la cárcel, si han ido demasiado arriba demasiado rápido, como fue el caso también de Mariano Rubio, al que Emilio Botín elogiaba por haber dado más autonomía a la banca). Así Caruana es ahora consejero del BBVA y Viñals presidente del banco inglés SCB, recientemente multado por EE.UU. a causa de malas prácticas bancarias. Cabe seguir preguntando a la vista de este panorama: ¿controla el BdeE a la banca o es al revés? ¿Qué controla y quién controla al BdeE?

Pero, estén donde estén, ya sabemos qué melodías les gusta tocar a estos sujetos. En 2002, estando en el FMI, Viñals declaró que "vivir más es bueno, pero conlleva un riesgo financiero", por lo que pedía que se bajaran y retrasaran las pensiones en España. Con subsidios de miseria y malos servicios sociales, sería probable que los jubilados alcanzaran antes la beatitud del "réquiem eternam" y los bancos y hacienda la estabilidad. Más recientemente, remachando en ese clavo, el penúltimo gobernador, Luis Mª Linde, indicaba que la mayoría de los pensionistas disfruta de vivienda en propiedad, cosa que habría que tener en cuenta a la hora de evaluar su situación; como si, por lo general, no hubieran tenido que pasar por larguísimos periodos de hipoteca. (En mi caso, 20 años, llegando a pagar 17,5 % de interés algún año. Y eso que era un préstamo subvencionado).

Y digo yo: si todas estas recetas y normas orientadas a la "estabilidad de los mercados", a la desregulación del mercado laboral y al austericidio de los de abajo ya nos vienen dictadas por la Troika de la U.E., el FMI y Cia.; si la política monetaria y cambiaria está en manos comunitarias; si el BdeE es incapaz de controlar la banca, por la misma razón que la zorra no vigila a las gallinas, ¿qué misión tiene ya el BdeE, aparte de crujirnos la mente y los bolsillos con periódicas salidas de pata de banco?. Tampoco reza la autocrítica para sus dirigentes: Fernández Ordóñez se lavó las manos en el caso de la salida a bolsa de Bankia;  Linde, a la hora de explicar la crisis de 2008-2016 da un informe en el que "se describen las medidas en el contexto en que se adoptaron, pero sin entrar a valorar si fueron buenas o malas" (febrero de 2017). Y tampoco la admite el actual gobernador, Hernández de Cos, cuando el Ministerio de Trabajo le reprocha su errónea y tendenciosa relación del paro con un SMI de 900 euros. Dice que es pronto para evaluar el tema.

Sic rebus stantibus, se me ocurre que podríamos darle al sedicente “Banco de España” una dosis de su propia medicina liberal, según la cual hay que eliminar gastos públicos, sobre todo si son inútiles y/o redundantes: suprimamos el Banco de España.

 (Nota: según datos del Portal de Transparencia, las nóminas anuales del Gobernador y del Subgobernador del BdeE en 2016 fueron de 176.481 y 166.900 euros, respectivamente, más del doble de lo que cobra el presidente del gobierno. Toma contención del gasto público).