Jueves, 14 de noviembre de 2019

Éxito y calidad de obras en el I Premio Rey David de Poesía Bíblica Iberoamericana

214 trabajos de 25 países concurren a este certamen llamado a ser referencia en la lírica con anclajes cristianos y el fallo se conocerá el 2 de julio

Luis Fajardo, Andy Wickham y Alfredo Pérez Alencart, directores de las entidades que convocan en certamen. / Tiberíades

Un rotundo éxito ha resultado la convocatoria del I Premio Rey David de Poesía Bíblica Iberoamericana, cuyo plazo de admisión de originales concluyó el pasado 1 de junio.  El recuento final de obras admitidas ha sido de 214, procedentes de buena parte de los países que conforman la comunidad iberoamericana de naciones, toda vez que el premio admitía libros escritos en castellano y portugués. España, Argentina, Cuba, Colombia, Venezuela, Ecuador y México han sido los países con mayor número de participantes, seguidos por Chile, Brasil, Perú, Panamá, El Salvador, Portugal, Uruguay, Paraguay, Honduras, Costa Rica, Nicaragua, Bolivia, Estados Unidos, Italia, Israel, Francia, Bulgaria y Líbano.

El premio, con carácter bienal y dotado con 1.500 euros y la edición del libro, ha sido convocado por ‘Tiberíades’, Red Iberoamericana de Poetas y Críticos Literarios Cristianos, entidad dirigida por el poeta peruano-español Alfredo Pérez Alencart, profesor de la Universidad de Salamanca, y cuenta con el apoyo de la Sociedad Bíblica de España (SB) y de la Fundación RZ para el diálogo entre Fe y Cultura.

El fallo del premio se dará a conocer en Salamanca el día 2 de julio. Mientras tanto, los trabajos  han sido enviados a un Comité de Lectura, que elegirá los 12 libros finalistas que llegarán al selecto jurado, el cual estará presidido por Perez Alencart y conformado por el español Antonio Colinas, Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana; el brasileño Carlos Nejar, Premio Jorge de Lima de la Unión Brasileña de Escritores y miembro de la Academia Brasileña de Letras; el portugués António Salvado, Medalla al Mérito Cultural del Gobierno de su país; la peruana Sonia Luz Carrillo, poeta y catedrática de la Universidad de San Marcos de Lima; el argentino Hugo Mujica, poeta, Premio Casa de América de Poesía; el chileno Juan Antonio Massone, poeta, catedrático y miembro de la Academia Chilena de la Lengua; la española Francisca Noguerol, catedrática de Literatura Hispanoamericana de la Universidad de Salamanca; el puertorriqueño Luis Rivera-Pagán, profesor emérito del Seminario Teológico de Princeton; la ecuatoriana Ana Cecilia Blum, poeta, ensayista y editora. Finalmente los españoles Pablo Martínez escritor, conferenciante y presidente de la Fundación RZ; Luis Fajardo, director general de la Sociedad Bíblica de España; Juan Carlos Martín Cobano, filólogo, poeta, traductor y secretario general de Tiberíades, e Isabel Pavón (España), poeta y articulista.

Según Pérez Alencart “este éxito de participantes para un concurso con temática bíblica confirma que se ha reabierto una vertiente poética bastante segregada en las últimas décadas, donde la poesía a lo divino o de anclaje sagrado  se excluía deliberadamente en la inmensa mayoría de premios literarios. Esos postureos o embelecos se han acabado, porque lo que debe primar es la calidad del lenguaje poético, y estoy seguro que muchos se retractarán de esos prejuicios cuando conozcan las obras finalistas, porque entre los libros presentados los hay de máxima altura poética, sin importar la temática”, señala el profesor de la Usal, quien se muestra convencido de las palabras de León Felipe, cuando el zamorano-mexicano decía que el poeta genuino, cuando regresa a la Biblia, no hace sino volver a su antigua casa, a esa Palabra que no puede ser encorsetada por fariseos o rituales. También está convencido que la segunda convocatoria, en 2021, tendrá muchas más participaciones “porque aquellos poetas que velaban su escritura por el estigma social, ahora se expondrán con orgullo ante un premio de esta dimensión”.