Ser madre soltera por elección “forma parte de la diversidad familiar de nuestra sociedad”

“No tenemos una familia sobrevenida, es un modelo de familia que se ha buscado”, subrayan desde la Asociación Madres Solteras por Elección en Castilla y León, cuyo objetivo es dar visibilidad y exigir el reconocimiento legal
Una mujer pasea empujando el cochecito de su bebé. Foto: Lydia González

Tomaron libremente la decisión de tener hijos y formar una familia monoparental. Ser madre soltera por elección “forma parte de la diversidad familiar de nuestra sociedad”, tal y como apunta Katia Maraver, delegada en Castilla y León de la Asociación Madres Solteras por Elección (MSPE). Una realidad familiar que reclama su pleno reconocimiento y tener voz propia. De hecho, ellas forman parte del 83% de los hogares monoparentales que en nuestro país están encabezados por una mujer, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística. Mujeres que decidieron a ser madres en solitario mediante técnicas de reproducción asistida o por adopción.

“La Asociación de Madres Solteras por Elección nace en el año 2007 a nivel nacional”, contando con delegación en Castilla y León desde 2016, y surge por un foro de mujeres que tenían las mismas inquietudes, por circunstancias de la vida llegaba una edad y no tenían pareja, o su pareja no quería ser padre, y se veían un poco entre la espada y la pared, soy madre sola o espero a que mi pareja se decida”. La asociación brinda apoyo “tanto en la toma de decisiones, como en los tratamientos de fertilidad, porque suelen ser largos, costosos, tanto a nivel físico como emocional como económico, y luego como apoyo para cuando hemos sido madres (lactancia, crianza…)”. Uno de sus principales objetivos es “dar visibilidad a este modelo de familia monoparental por elección. No tenemos una familia sobrevenida, es un modelo de familia que se ha buscado”, subraya Katia Maraver.

La asociación, abierta a aquellas “personas que libremente quieren ser padres o madres”, reivindica a las administraciones públicas “que reconozcan nuestro modelo de familia y nos ayuden en los problemas fundamentales que tenemos, como la conciliación familiar”. Lo prioritario, tal y como apunta, “es que nos definan, porque con familias monoparentales hay una caja de pandora abierta y es muy importante que se defina con una ley”. Familial monoparental es “aquella familia en la que hay uno o varios menores y que solo están a cargo de un adulto o uno de los progenitores. Para nosotros eso es, luego hay hogar monoparental, cuando los menores viven solo con un adulto. Queremos distinguir bien estas definiciones, porque la ley protege al hogar monoparental, por ejemplo, por viudedad, un viudo con 2 hijos automáticamente pasa a ser familia numerosa, una madre o padre sola con dos hijos no lo es”.


Una situación que consideran “totalmente discriminatoria”, porque “existimos en la sociedad del siglo XXI, pero no estamos reflejados a nivel legal”. Castilla y León, por ejemplo, es una de las comunidades autónomas que no tiene una “ley específica para proteger a las familias monoparentales”, pero también se reclama una ley a nivel estatal. Un avance en derechos que, como asegura, “no depende del color (de los gobiernos), sino de la forma de ver la sociedad”. 

Con la decisión de cada una de las mujeres de afrontar la maternidad en solitario se ha derribado además esa “definición peyorativa de madre soltera”. Quizá a “la mayoría le hubiera gustado encontrar una pareja para formar una familia”, pero “si una mujer quiere formar una familia, es igual de respetable, se trata de no dejarme arrastrar por lo que la sociedad me dice”.