Jueves, 27 de junio de 2019

Mucha tela por cortar en las Diputaciones, solo tres con mayoría asboluta

Si los resultados de las elecciones municipales han dejado en el filo de la navaja, entre otros, a los actuales alcaldes de Burgos, Palencia, León y Salamanca, otros tantos presidentes de Diputación, todos ellos asimismo del PP, no tienen tampoco garantizada su reelección en el cargo.

Aunque las juntas electorales no proclamarán hasta este miércoles la distribución de escaños en las nueve corporaciones provinciales, las cuentas echadas por los partidos indican que tan solo tres Diputaciones registran mayorías absolutas. El PP consigue mantener bajo su control las de Palencia (14 de 25 diputados) Y Salamanca (13 diputados), en tanto que el PSOE, que ha venido gobernando en minoría la de Soria, contará a partir de ahora con los 13 diputados que marcan la mayoría absoluta. Salvo imprevistos poco probables, ello supone que María Ángeles ArmisénJavier Iglesias y Luis Rey repetirán como presidentes de las respectivas corporaciones.

En las otras seis Diputaciones ningún partido dispone de mayoría, aunque la correlación de fuerzas en la de Valladolid otorga de facto la presidencia del PP, que dispone de 13 de sus 27 diputados. Cuestión diferente es si repetirá en el cargo Jesús Julio Carnero, quien cuenta con el aval del presidente autonómico del partido, Alfonso Fernández Mañueco, o que a Pablo Casado le dé por moverle la silla, lo que crearía un innecesario conflicto interno en el partido (no se olvide que Carnero es el presidente provincial del PP vallisoletano).

En otras tres Diputaciones, Burgos, Zamora, Segovia, Ciudadanos dispone en solitario de la llave de gobierno, por lo que su signo político se decidirá en ese comité nacional de negociación creado en el seno del partido naranja, el mismo en el que se ventilará el color de la presidencia de la Junta y alcaldías como las ya de citadas de Burgos, León, Palencia y Salamanca. El presidente dela Diputación y del PP burgalés, César Rico, vive estos días sin vivir en él, máxime cuando lo lógico sería que en Burgos Ciudadanos apueste por pactar con el PSOE, fuerza más votada con diferencia tanto en la capital como en el conjunto de la provincia.

Más asequible lo tiene el presidente del PP de Zamora, José María Barrios, quien tras fracasar en el intento de hacerse con un escaño del Senado, se ha postulado, de la mano de Mañueco, como candidato a presidir la Diputación provincial. En Segovia se desconoce oficialmente quien es el candidato a suceder en la presidencia de la Diputación a Francisco Vázquez, el secretario autonómico del PP, que deja el cargo tras volver como procurador a las Cortes, en las que ya fue procurador entre 1995 y 2004.

Otro que está en el alero es el actual presidente de la Diputación y del PP de León, Juan Martínez Majo, que para salvar el cargo necesita el doble apoyo de Ciudadanos y la Unión del Pueblo Leonés, lo que le coloca en desventaja frente al PSOE, al que le basta el apoyo o la abstención de un solo diputado. Y en Ávila, el partido de Jesús Manuel Sánchez Cabrera, el ex presidente de la Diputación y alcalde “in péctore” de la capital, tiene en su mano consumar la venganza contra su antiguo partido si suma sus votos a los del PSOE y al del diputado de Ciudadanos. Este deberá de optar entre ese posible pacto tripartito o apoyar la continuidad de Carlos García González, a la sazón presidente provincial del PP abulense.

Como se ve, mucha tela por cortar en ese controvertido ámbito de poder que representan las Diputaciones provinciales.